sábado, 7 de marzo de 2026

'XXL' de Paula Leitón (reseña)

Acabo de leer el libro XXL. DEL ORO OLÍMPICO A LA LUCHA CONTRA LA GORDOFOBIA.

   Escrito por la joven waterpolista española Paula Leitón Arrones, nacida el 27 de abril de 2000 en Tarrasa, Barcelona, Cataluña, España. Excelente jugadora en la crucial posición de boya, ha competido ya en 2 Juegos Olímpicos, obteniendo la selección española de waterpolo plata en Tokio 2020 y oro en París 2024. Un hito y un orgullo para el deporte patrio de alto nivel y proyección internacional. Pero, no obstante, para un sector nada desdeñable de la población, parece más importante insultarle y faltarle al respeto por un sesgo subjetivo que denota la mentalidad de colmena y falta de criterio propio a nivel social, siendo adalides de los estereotipos, aunque en realidad ese comportamiento mediocre solo denota el tipo de personas ante las que seguimos estando, por desgracia, a estas alturas del siglo XXI, teniendo que sufrirlas los demás.

   Mi ejemplar es una primera edición publicada en octubre de 2025 por Plataforma Editorial, una buena editorial española independiente fundada en 2007 y que apuesta principalmente por la divulgación científica de la más alta calidad, así como excelentes memorias autobiográficas, pero también por la autoayuda de menor y dudosa calidad.

   El breve libro tiene apenas 131 páginas repartidas en un prólogo, una introducción, 8 capítulos numerados y titulados, el epílogo, el anexo, los agradecimientos y el palmarés.

   Se trata de las memorias autobiográficas de la mejor waterpolista española que, debido a un triste acontecimiento a los que nos tiene acostumbrados internet (algunos estamos ya muy cansados y hastiados con esto), se ha convertido en una imprescindible referente contra los estereotipos y la mentalidad de rebaño a la baja (calidad humana y emocional). Un claro ejemplo de vida, con un mensaje esperanzador y una actitud, así como madurez digna de conocer por parte de cualquiera, pues todos, independientemente de la edad, orientación ideológica, estatus económico y social o madurez emocional que tengamos, aprenderemos de ella: su vida, su forma de procesar las vivencias, sus criterios desprejuiciados que recibió desde la infancia (un aplauso a su familia por haberla educado y orientado así), su apertura mental y un carácter exigente para autoperfeccionarse, mejorar de manera constante y alcanzar sus metas. Evidentemente yo tengo el doble de su edad y en infinidad de aspectos soy la mitad de maduro que ella, así que este libro me ha servido como si fuera ella la que tiene el doble de años que yo. Por tanto, gracias, Paula, por haberme recordado tantas cosas importantes que he olvidado en ciertos aspectos y haberme enseñado otras que, a estas alturas, todavía no me había planteado.

   A nivel literario no tengo nada que valorar porque este no es un libro literario ni lo ha escrito una escritora (de momento, ya veremos más adelante). Tenemos infinidad de libros para valorar en ese aspecto. Este en realidad es un libro más importante si cabe y a mi juicio debería leerlo todo el mundo, pues todos, en una medida u otra, nos dejamos llevar por los prejuicios apresurados, especialmente estéticos, sin saber nada de la otra persona ni ante quién estamos. Si te parece que me equivoco y valoras algo este trabajo, bueno, yo mismo peso 120 kilos y según el IMC debería pesar 70. He aquí (en este libro, me refiero) un claro ejemplo de persona que rompe con cualquier estereotipo social sobre la "gordura". Por norma general y a mi juicio, únicamente la ignorancia es atrevida, osada y arrogante, quedando pronto en evidencia. La sabiduría suele ser más humilde, cautelosa y sobre todo respetuosa. Paula es un claro ejemplo que conoceremos en esta magnífica ópera prima. Por su estilo franco, sencillo, directo, breve y bien escrito, creo que se debería sugerir para fomentar la lectura, especialmente en adolescentes que están empezando la vida y pueden verse muy probablemente en una situación de desamparo y tener que aguantar las mierdas de otros que, al parecer, se creen con más derechos, tomándose unas libertades osadas que nadie les ha dado. Y hablando de derechos, quisiera hacer una matización reflexiva para cerrar esta reseña.

   He visto en infinidad de ocasiones cómo las personas más irrespetuosas, con mayor falta de autocontrol y poca gestión emocional, se justifican escudándose bajo el argumento de la "libertad de expresión". ¿Es esto cierto y un argumento válido?

   La libertad de expresión es un derecho fundamental que se articula en la práctica como un principio que apoya la libertad de una persona o de un colectivo para expresar sus opiniones e ideas sin temor a represalias, como la censura o la sanción punitiva posterior. Está reconocida como un derecho humano en el artículo 19 de la DUDH o Declaración Universal de los Derechos Humanos, documento adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948 en París, Isla de Francia, Francia. Pero, no obstante, esto no significa que podamos decir lo que nos venga en gana y de la manera que nosotros decidamos decirlo, pues reclamar el ejercicio de la libertad de expresión, como todo en la vida, implica "deberes y responsabilidades especiales" y "por lo tanto, estar sujeto a ciertas restricciones" cuando sea necesario, "para respetar los derechos o la reputación de otros" o "para la protección de la seguridad nacional o del orden público, o de la salud o la moral públicas", como indica la aplicación práctica de la DUDH, el PIDCP o Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la resolución 2200 A (XXI), del 16 de diciembre de 1966.

   Todo esto significa que insultar y faltar al respeto no está considerado libertad de expresión, sino difamación y/o calumnia. Ambas figuras jurídicas están consideradas delito y son punibles. Difamar: "1. Desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buena opinión y fama. 2. Poner algo en bajo concepto y estima" (Real Academia Española). Sinónimos: desacreditar, desprestigiar, calumniar, denigrar, infamar, injuriar, ultrajar, vilipendiar, deshonrar, desfamar. Calumniar: "1. Atribuir maliciosamente a alguien palabras, actos o intenciones deshonrosas. 2. Imputar falsamente un delito" (Real Academia Española).

   Por tanto, insultar y faltar al respeto no es libertad de expresión, ni tampoco humor o "gastar una broma", es un delito.

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