Siempre me sorprendió, desde el final de la adolescencia y el comienzo de la juventud, los diferentes comportamientos que teníamos los hombres y los que tenían las mujeres. No puedo saber si esto respondía a mis subjetivas y reducidas experiencias o era algo mayoritario, extrapolable al resto de la población, incluso del mundo.
Algunos hombres a mi alrededor mostraban unas extrañas creencias sobre las mujeres. Les atribuían una serie de comportamientos, actitudes y pensamientos que las dejaban mal, como queriendo dar la (equívoca) impresión de ser arpías malévolas cuya intención era básicamente controlar, subyugar, aprovecharse y/o manipular a los hombres.
Desde siempre tuve una relación estrecha de amistad con muchas mujeres. Evidentemente vi, desde bien pronto, que esas extrañas ideas masculinas sobre ellas no se correspondían con la realidad, no al menos de las mujeres que yo conocí. Todo lo contrario.
Una característica significativa que me pareció percibir en aquella época es que los hombres estábamos bastante obsesionados con la sexualidad, en cambio las mujeres no. O al menos no tanto. O si lo estaban no lo mostraban con imperiosa necesidad incontrolable. Para ellas era una parte más de su vida. Para nosotros era la única parte que siempre estaba presente, latente, vigente. Tal vez esas obsesiones con el sexo, junto a una serie de creencias que nadie percibía como tal, pero desprendían ideas muy dudosas a mi parecer, distorsionaban las opiniones.
En casa, mis progenitores no respondían a esos perfiles sociales comunes. Ambos eran personas de mentalidad abierta. Mi padre no era el arquetipo de hombre obsesionado con la sexualidad. Estaba enamorado de mi madre y mi madre de él, se querían, confiaban el uno en el otro, nunca se traicionaron, nunca se pusieron los cuernos, ambos se respetaban mutuamente y en casa siempre se habló sin tabúes ni tapujos del sexo y la sexualidad. Ambos tenían una sexualidad sana, complementaria de una vida repleta. Nunca vi a mi padre mirar a otras mujeres ni tener pensamientos sucios o pervertidos. Siempre respetó a mi madre al máximo. No tenía ideas extrañas sobre las mujeres. Supongo que eso me hizo empezar con buen bagaje mi vida y no adquirir ideas distorsionadas sobre las mujeres. No obstante, con mi madre me llevé a matar, debido a ciertos motivos caracterológicos comunes y una profunda discrepancia en nuestras respectivas formas de entender la vida.
Aunque todos los hombres que conocí no fueron así ni de broma, sí que vi recurrentemente los comportamientos citados más arriba a mi alrededor. La actitud inconscienciada que más rabia daba y molestia me generaba, destilaba un comportamiento que todavía hoy me sorprende que casi nadie la cuestionara o lo pusiera, como mínimo, en duda: cuando el hombre follaba era un campeón, un machote, un tío guay y un maquinón delante de los demás, como si follar con mujeres distintas fuera una colección de medallitas y distinciones que daban estatus... en cambio, si lo hacía una mujer, era una puta, una vulgar, una cualquiera, una fresca, una cachonda... algo así como un objeto usado, que más valor perdía a mayor cantidad de relaciones sexuales acumuladas con distintos hombres. Nunca pude entender esta soberana estupidez. La pregunta formulada era obvia: siempre os quejáis de que las mujeres no follan a menos que tengan una relación de larga duración... ¿cómo van a follar con libertad y gusto si estáis machacándolas con una cuñadísima desvalorización social peyorativa a toda hora y en todo momento?
A pesar de faltar al respeto los hombres a las mujeres en infinidad de ocasiones y como se diría hoy, ser nosotros unas "red flags" en toda regla, conscientes e inconscientes de ello, nunca vi, ni una sola vez (e imagino que haberlas haylas, como las meigas), que una sola mujer le faltara al respeto a un hombre. Jamás me sentí acosado, piropeado ni incomodado por una sola mujer. Hoy me pregunto: ¿sería porque yo era un carantigua, un despojo humano de hombre nada apetecible para las mujeres que se cruzaron conmigo... o a lo mejor es que las mujeres que se cruzaron conmigo simplemente demostraron mucha más elegancia, madurez y respeto del que nosotros solíamos tener con ellas?
Aquella tarde, en el turno vespertino, todo devenía con su normalidad habitual de un primaveral día entre semana más. Ya empezaba a decaer el intenso e incandescente sol que azotaba el sureste peninsular, convirtiéndolo en un perfecto lugar de veraneo apenas dos meses después.
Julio estaba repostando combustible a varios vehículos que, en un momento dado, colapsaron los cuatro surtidores.
"Ponme 25 euros".
"¿De qué?".
"De gasóleo".
"Lleno de 95, por favor".
Y entre otras muchas peticiones variadas de repostaje, momentáneamente dio la impresión de que el tiempo se detenía a su alrededor.
Casi nadie respiraba, el aire aparentaba poder ser cortado con un cuchillo, como si fuera denso, cuasi mantequilla.
"Joder, mira qué pedazo de tetas más perfectas tiene. ¡Qué buena está!"... dijo un personaje.
"Ostias, menudo culo para mojar pan. ¡Qué buena está!"... replicó otro personaje.
"Eso sí es un cuerpo y no el de la guardia civil. ¡Qué buena está!"... remató el último personaje.
Julio se fijó atentamente y sí, a su juicio tenían razón: aquella chica que pasaba por la calle a su rollo y sin mediar palabra, ni siquiera una mirada con nadie de los allí presentes, ignorando todo lo que se estaba cociendo a su alrededor, no aparentaba estar mala. Se le veía sana y sin ninguna enfermedad (microrrelato de ficción reescrito partiendo del original, titulado 'QUE BUENA ESTÁ'; fue escrito en abril de 2006).
Marzo de 2026
Soy hombre y estoy de acuerdo contigo, 22 años casado y solo me interesa ella. Tengo amigos que dicen que no tengo sangre o que la tengo muerta por no estar mirando culos y babeando. Yo solo veo personas pero ni mi mujer me creía cuando la conocí, es por esta sociedad y lo que tu dices. Tenemos una amiga en común que gana mas de 20.000 al mes en la página azul ( ya sabéis) y nuestro vecino que tiene mujer paga la membresía todos los meses y le manda MD. Es que nunca lo entenderé.
ResponderEliminarLo primero: enhorabuena por la fidelidad. Yo llevo 13 y me pasa lo mismo. Compartimos ese punto de vista y proceder. Lo de tus amigos, sin comentarios. Lo entiendo y acepto pero no lo comparto. Me parecen creencias infundadas y distorsionadas, aunque, bueno, solo es mi opinión. Lo de la amiga, la página azul y el vecino me parece algo bastante corriente, por desgracia para la mujer del vecino. Creo que todos conocemos casos así. Siempre me sorprendió que la industria del sexo se sostenga gracias a nosotros, los hombres, me refiero y también a la doble vida. A lo mejor me equivoco, pero creo que si fuera por las mujeres quebraría pronto. También me ha sorprendido siempre una cosa: cuando una mujer trans hace la transición de género, sus posibilidades sociales y profesionales se reducen casi exclusivamente a la prostitución. Antes de la transición, en cambio, sus opciones eran todas. Ahí me parece que hay una cuestión importante para reflexionar. Y también me parece que la sociedad, al menos en eso, está empezando a cambiar. Hoy, por suerte, tenemos mujeres trans referentes en cualquier campo, sin tener que pasar por esa mierda.
EliminarGracias por responder. Lo trans es increible el mundo oscuro y oculto que tienen que vivir y lo que se les exige para que se vean sexualizadas y femeninas para que los hombres solo las vean como objeto follable. Marta, mi pareja y yo tenemos una amiga que es trans y cuando enfermo su madre tuvo que hacer cosas que a dia de hoy psicologicamente le pasan factura. Pero sigue vistiéndose asi y haciendo las mismas cosas porque no puede permitirse ser normal, ella tiene que esforzarse por demostrar que es mujer... perdona que igual no estoy explicándolo bien. Hablo de la presión qur tienen por hombres que las quieren para un rato y de puertas para dentro. Como tu dices vamos evolucionando pero poco a poco. Enhorabuena a ti también, es que cuando encuentras a la persona ya no hay más.
EliminarA mi juicio haces un lúcido análisis de la realidad trans, tal y como, por desgracia, ha sido y al parecer, sigue siendo. ¿Y el tratamiento que se le ha dado en el cine, por ejemplo, ridiculizándolas y siendo objeto de mofa, dando a entender que no tienen valor (excepto para cubrir fantasías sexuales, pero en oculto) y son inferiores a una mujer cis, como muy bien analiza Valeria Vegas? Menos mal que, por suerte, el asunto y la percepción está cambiando, aunque nos quede un largo recorrido todavía por delante.
EliminarBuaj! Eso lo veo yo un fallo de fábrica tio, yo no se si es la sociedad, que hemos aprendido mal o los roles de los hombres pero tio perdí una mujer increíble y a mi niña de 3 años por ser un animal. Ahora lo estoy intentando con una chica pero los ojos se me van
ResponderEliminarTe entiendo perfectamente y mi intención jamás será juzgarte. Me gusta hablar de todas las cosas, incluyendo las que generan la mayor polémica, dando solo mi opinión subjetiva. Cada cual debe hacerse cargo de lo suyo y cada cual entiende lo suyo. Gracias por comentar y exponerte así.
EliminarTienes razón. Yo hace tiempo que me he vuelto consciente. Intento ser un buen ejemplo para mi hijo.
ResponderEliminarCreo que vivimos en una sociedad que, al menos en eso, está empezando a darse cuenta, aunque todavía nos quede mucho camino por recorrer. Enhorabuena por volverte consciente e intentar ser un buen ejemplo, pues, tal vez, sea muy importante la educación recibida (no lo sé a ciencia cierta, porque no soy experto en el tema, pero creo que sí por lo leído) y no hay mayor referencia educativa a mi parecer, que ser ejemplo de algo.
EliminarA mi me dejó un novio cuando era mas joven porque era fea según sus amigos por eso me hace gracia el microrrelato. Te clasifican en si estas buena o no. Llevo muchas infidelidades como para creer en hombres. Pero agradezco que este blog hable de Paula Leitón o reflexiones como esta. Gracias por los buenos hombres como tu que si saben respetar a una mujer.
ResponderEliminarComo hombre no creo estar autorizado para decir nada en lo que opinas sobre mí, pero te agradezco tus palabras de confianza a pesar de todo. Supongo que deberían hablar las mujeres que he conocido sobre mi calidad o la falta de ella como tal y en lo que me corresponde. Espero de verdad haber sido tan respetuoso con ellas, como ellas lo han sido conmigo. Respecto a lo del novio que te dejó porque a juicio de sus amigos eras fea, bueno, la belleza o fealdad está en los ojos de quien mira, así que aquel ex no lo podemos saber del todo, pero como mínimo estaba tuerto, pues necesitó fiarse más de sus amigos, probablemente ciegos, que de su propio criterio. Seguro que no te merecía, él lo sabía en el fondo y por eso te dejó. Con esa falta de criterio te hizo un favor. Y lo de las muchas infidelidades, bueno, lo lamento sinceramente. Ojalá encuentres algo decente y si no aparece, tal vez sea mejor abrirse a otras posibilidades o disfrutar de ti misma en autodescubrimiento y soledad, prescindiendo de los hombres.
EliminarTe doy la enhorabuena como mujer, yo sigo creyendo en los buenos hombres, que no nos ven como un trozo de carne, llevo 10 años con mi pareja y no tiene ojos para otra, eso me demuestra cada dia.
ResponderEliminarGracias, de verdad. Como dije en el comentario inmediatamente superior al tuyo, ojalá haya sido tan respetuoso con vosotras como vosotras lo habéis sido conmigo. Enhorabuena por haber encontrado una pareja que solo tiene ojos para ti y te lo demuestra día a día.
EliminarYo pienso que es innato al hombre, o quizas es como tu dices perfiles sociales aprendidos, no obstante, buena reflexión, a mi me influye mucho la calidad que tengamos como pareja y si nos entendemos. Pero reconozco que somos un poco burros, todos tenemos algún amigo que da vergüenza ajena con sus comentarios.
ResponderEliminar¿Sabes qué? Yo he reflexionado no pocas veces sobre el tema y aunque es muy posible que sea en gran parte una cuestión de endoculturación y aprendizaje social, también podría ser algo que llevamos los hombres innato, aunque hablo por hablar, como opinión personal infundada. Arreglo a mis experiencias, las mujeres jamás se confundieron conmigo ni fueron irrespetuosas, acosadoras o tuvieron un comportamiento inapropiado conmigo. Los únicos dos malentendidos que he tenido sucedieron con hombres y eso que todos los amigos homosexuales o bisexuales que he tenido también han sido respetuosos al máximo. Es como para reflexionar un poco.
EliminarSiempre veo tu blog y nunca he comentado, esta vez parece que me hables a mi directamente. He perdido mucho por esta mierda, soy incapaz de controlar mis impulsos. No creo que sea mala persona y me considero alguien con cierta cultura pero tengo muchas conductas normalizadas. Leyéndote creo que he dado con la clave, tu eres un tío leal y un hombre de los pies a la cabeza por los padres que has tenido. Hoy entendí gracias a tí que desde la infancia empezó esto, ya que mi padre con 13 años ya me ponía películas pornograficas para que espabilara me decía. Bueno espero que si alguna vez vuelvo a tener otra oportunidad en el amor pueda ser diferente. Gracias por esta lección.
ResponderEliminarYo tampoco creo que seas mala persona por cómo hablas. Más bien parece ser algo aprendido y como muy bien dices, normalizado. Aunque no soy experto en el tema, creo que tal vez sea posible controlar nuestros impulsos, aunque también es cierto que recibir una mala educación sexual no ayuda y me parece que ahora empezamos a ser conscientes a nivel social del daño que hace la pornografía en los menores, arrastrando esos daños luego. En mi época estaba completamente normalizada, aunque el acceso, paradójicamente, tenía muchas más restricciones y límites que ahora. Ojalá tengas otra oportunidad en el amor y pueda ser diferente. Si este relato, cuya intención es reflexiva, te puede ayudar para darte cuenta y cambiar, bienvenido sea entonces. En mi opinión nunca es tarde para replantearnos nuestra vida y hacer las cosas diferente. Volverse consciente de algo es el primer paso para que los automatismos inconscienciados se detengan, al menos un instante. Tal vez es en esa detención momentánea donde podemos actuar y alterar el patrón, aunque solo es una opinión muy personal y subjetiva. Ánimo y suerte con ello.
EliminarJAJAJJAJA no estaba enferma no? Que bueno!
ResponderEliminarObviamente es lo que tiene el lenguaje: la polisemia. Se puede interpretar de ambas maneras. Somos luego nosotros los que decidimos.
EliminarA mi el feminismo no me baja del burros, se visten asi para que las miremos. Hay que respetar si pero es que provocan.
ResponderEliminarAntes de nada, gracias por manifestar una opinión subjetiva común y que se erige en voz de muchos, al menos según lo que pude ver por encima cuando tuve redes sociales, hace años. Aunque permíteme discrepar contigo. Según yo lo veo, lo primero es comentar que no me parece correcto ni adecuado apelar al feminismo para que te "baje del burro". Creo que el feminismo no quiere hacer "bajar del burro" a nadie, simplemente expone, investiga y se opone a una realidad de la que muy elocuentemente a mi parecer tú ahora mismo estás siendo voz y exponente claro. Lo segundo es que me parece muy dudoso que las mujeres se vistan así (¿cómo?) para que las miremos. ¿Tal vez no sería mejor preguntarte por qué tú decides mirarlas así y atribuirles luego la idea de que se visten así para que las miremos? Es solo una pregunta. Respecto a lo de "provocar"... ¿En realidad "provocan" o eres tú el que se siente provocado? Mi intención no es hacerte cambiar de opinión, pero me parece apropiado que reflexionemos y tal vez cuestionemos nuestras aseveraciones, ya que tu comentario no da pie a la duda. ¿Estás seguro de que es así como dices? No obstante te vuelvo a agradecer que te atrevas a comentar esto, pues otros que piensan como tú pero no están tan seguros podrían reflexionar.
EliminarAqui hay mucha hipocresía muchos de los que dicen ser fieles o matais a pajas con tías que os la ponen gorda
EliminarSí, probablemente es verdad lo que dices, pero también me parece muy elocuente que de todo lo dicho tu respuesta sea esa. Gracias nuevamente por mostrarte tal cual te muestras. No obstante, para los que quieran reflexionar un poco, el argumento esgrimido en esta respuesta se llama falacia ad hominem. Se trata de un tipo de error lógico que consiste en intentar descalificar un argumento atacando a la persona (personas en abstracto, en este caso), en lugar de refutar sus ideas, pruebas o razonamientos.
EliminarMuy bien dicho Pedro A. Espero que le quede claro
EliminarTe pido disculpas porque me gusta mucho este blog solo que este tema me enciende y siempre termino mal con los colegas. No iba por ti igualmente, te sigo desde hace un tiempo y se que eres un tío de puta madre
EliminarGracias por dar voz, hay que mejorar como sociedad y empezar a respetar a las personas.
ResponderEliminarGracias por tu comentario.
EliminarTotalmente de acuerdo, soltero o en pareja el trato hacia la mujer y nuestra forma de mirarlas tiene si o si que ser respetuoso. Ya basta de sexualizarlas, desde que soy padre soy mucho mas consciente. Este blog como siempre nunca defrauda.
ResponderEliminarMuchas gracias por compartir tu opinión.
EliminarEsto si que es un buen temporal y no la que esta cayendo en mi ciudad jajajaja estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión, hace años que trabaje con mi yo animal y lo domestique. Es cierto que la infidelidad no va conmigo pero si he sido desleal de otras formas. He descuidado parejas... en fin. Me alegra que tu mujer esté con un hombre íntegro pues ya lo intuía pero en tus comentarios he confirmafo el tipo de ser humano que eres. Muy buena respuesta a los ciegos y sordos pero muy a mi pesar no mudos.
ResponderEliminarBueno, era previsible el temporal, pero como dice el 'Lao zi', más o menos, un temporal no dura toda la mañana (o algo parecido). Son muchas más las voces reflexivas, agradecidas, elegantes, propias de una comunidad donde hay suficiente madurez como para tratar todo tipo de temas. Si no fuera así, 'Rareza literaria' sería cualquier otra cosa, mejor o peor, pero no sería lo que es. Como dice el refrán, "hay de todo en la viña del señor". No obstante, lejos está mi intención de querer moralizar, mucho menos creerme ejemplo o adalid de algo. En este tema creo sinceramente que yo no soy quién para hablar de mí, son ellas, las mujeres que me conocieron, quienes deberían hablar. No obstante, confío en la capacidad de reflexión y replanteamiento que veo y siento en este espacio. Gracias por tus palabras, como siempre. Mañana se acabó esta racha y a descansar, que llevo casi cuatro horas respondiendo comentarios.
Eliminar