jueves, 26 de febrero de 2026

El pastor del gorbea (un literario relato performativo literal)

Dedicado a Iñaki y Patxi

Gracias por compartir una impresionante comida y ofrecer un pedazo de vuestra "alma", sin escatimar atenciones, risas y cariño



Era lunes, 23 de febrero de 2026.

   Siguiendo la ruta más o menos señalada para recorrer Euskal Herria, en este viaje especial cuya intención era conocer por primera vez el norte de la península ibérica (viaje que hemos intentado durante una década pero nunca llegó a consumarse) y que implica un punto de inflexión en nuestras respectivas vidas, recorriendo primero Araba, después Gipuzkoa y por último Bizkaia, atravesábamos la recta final, aunque todavía permaneceríamos un día y medio en la tierra más mítica y mágica que, al menos en lo que a mí respecta, he conocido.


   Ahora entiendo mucho mejor las mágicas y míticas películas de Paul Urkijo, tan diferentes, tan evocadoras. Esta tierra no es comprensible de ninguna otra manera más que viniendo aquí y dejándote sentir, atrapar, integrar, sin expectativas, creencias condicionadas ni prejuicios, respirando con profundidad el aire limpio, tocando cada piedra, socializando con las personas que encuentras, acercándote a las ovejas, los caballos, los burros, las vacas. Si consigues venir aquí dejándote todo el bagaje acumulado en casa, Euskal Herria te abrirá las puertas de todos sus fascinantes aspectos y dimensiones que tiene esta legendaria tierra. El euskera es una fascinante lengua sin parentesco alguno con otra conocida. Es la más antigua de Europa y posiblemente, dicen los expertos, sea de origen preindoeuropeo. Eso es lo más alucinante que puede sucederle a un ser humano a mi juicio. ¿Qué tierra cuenta con algo así para empezar? Pero aquí no acaba todo. La mitología vasca ancestral también es una creación única, original, diferente, desvinculada de otras mitologías y tradiciones. Bueno, a lo mejor es una manía mía, pero nunca me ha convencido mucho lo que tiene orígenes basados en tradiciones ajenas, pues al final todo acaba pareciendo una copia de una copia... y así es como si los fundamentos de algo no tuvieran ninguna originalidad, nada verdaderamente autóctono, diferente, propio que ofrecer. Aquí es otra historia. Pero prosigamos con la historieta que quiero contar.

   Una de las grandes preguntas, que requieren respuestas concretas e inmediatas cada vez que salimos de casa, es: ¿Dónde vamos a comer? Puede parecer una pregunta absurda, pero en nuestro caso no lo es. Hace 12 años que tuvimos una mala experiencia en la cena de Nochebuena: nos sentaron mal unas albóndigas en casa de mi madre. Desde entonces mi mujer y servidor desarrollamos una especie de asco hacia la carne, por algún motivo que desconozco. Pienso que tuvo gran influencia mi acercamiento al budismo, el hinduismo y las filosofías asiáticas años atrás. Tal vez me condicionaron. O tal vez es que en realidad nunca me gustó la carne, pues siempre la comía disfrazada (que no pareciera carne) y por inercia familiar, social, cultural. No tengo ni idea. Y después de pasar un par de años sin comer carne, me di cuenta de que el pescado me producía más repulsa si cabe y solo comía porque creía que era muy saludable e imprescindible. Pero el dietista-nutricionista en el que más confío, Julio Basulto, me enseñó en su magnífico primer libro que leí (escrito en colaboración con Juanjo Cáceres) MÁS VEGETALES MENOS ANIMALES (Debolsillo, Barcelona, 2016) que tampoco era necesario comer pescado si no quería. Y así llevo una década, sin comer carne ni pescado. Mi mujer alguna vez come algo de pescado o marisco, pero solo puntual, cuando le apetece. Aunque somos muy amantes de las experiencias gastronómicas y de gran apetito, hace ya muchos años que esto tampoco es problema, pues el mundo se abre cada vez más a otras mentalidades, diversidades y formas de entender el mundo, la vida, el género, la identidad. Y también la comida, sin duda. ¿Hay todavía alguien por ahí en la península que piensa: en Euskadi tal vez no tanto? Si es así, tal vez esta historieta te cambie un poquito el punto de vista.

   Mientras seguíamos disfrutando de un privilegiado paisaje, unos lugares emblemáticos, una gente maravillosa, unos alojamientos rurales preciosos y 3 días seguidos de espléndido sol (algo inusual, nos contaban donde íbamos y a quien conocíamos), mi mujer buscaba un lugar donde comer. Y entonces, apareció: el pastor del gorbea. Un restaurante que aparte de su carta omnívora ofrecía opciones vegetarianas.

   Acabábamos de entrar en Bizkaia, emocionados por la paz, la calma, la tranquilidad, la amabilidad que se respira en cada parte, lugar, trato y contacto. Observando las olas romper a lo largo de todo el golfo, veníamos muy sorprendidos e impactados por la belleza flipante, espectacular, indescriptible, de la playa de Itzurun, en Zumaia, Gipuzkoa.


   El tiempo iba ajustado para llegar al restaurante el pastor del gorbea antes de que cerraran la cocina. Mi mujer llamó por teléfono para reservar mesa mientras servidor conducía (en un breve trayecto, pues ha conducido mi cuñada casi todo el viaje) hacia la dirección, el polígono industrial Eitua, número 72, N-634, kilómetro 77, en Olakueta, Bizkaia.

   Desde lejos vemos un caserío de color verde en la carretera, al lado de una vía ferroviaria. La peculiaridad del lugar nos llama la atención de inmediato y tras parar, aparcar, bajar del coche y acceder al lugar, todo me conecta. El hecho de estar todo en color verde y por debajo de la carretera, me transmite una sensación de calidez, de autenticidad, de rareza genuina, de hogar, de un espacio donde podía suceder un acontecimiento diferente.


   Nada más entrar vemos 2 mesas ocupadas. El espacio es pequeño y sencillo pero muy acogedor. No hay nadie en la diminuta barra. Enseguida sale el cocinero a atendernos, diciéndonos que ahora viene la persona adecuada. Y esa persona aparece en breves instantes y nos atiende. Es uno de esos seres humanos que transmiten calidez, autenticidad, originalidad, diferencia. Alguien que no te juzga de entrada por las apariencias. El trato es correcto, protocolario, amable, tranquilo. Nos ofrece mesa y cuando viene a tomarnos nota al poco tiempo, empiezan a colarse detalles que ya te van haciendo atar cabos sueltos, por la inusualidad, la diferencia, las peculiaridades. Se sienta a nuestro lado en una silla y nos explica las opciones: entre semana hay un menú omnívoro que cuesta unos 14,50 euros y otro vegetariano que se sube a 18,50. Pronto, a pesar de las apariencias protocolarias de la restauración que nunca incumple con el resto de clientes, me voy dando cuenta de que estamos ante alguien espléndido, radiante, brillante, la excelencia, una de esas personas auténticas y genuinas con las que, si no te condicionas por las limitaciones autoimpuestas, puedes relacionarte sin filtros.


   Poco a poco, las mesas se vacían, los clientes se van y cuando ya solo nos quedamos un cliente habitual y nosotros, empiezan a desatarse las convenciones sociales que impiden el verdadero contacto con la esencia personal de cada cual, a través de una broma que resuena en la misma onda. El desconocido hasta ese momento, que apuntaba maneras desde el principio, pero estaba cumpliendo con su trabajo y velando por el negocio, reconoce a un igual, a través de la broma que gasta y mis estruendosas carcajadas cómplices, dándose cuenta de que, al menos por un momento, puede manifestarse tal y como es. Ya no es un desconocido, sino Iñaki. Iñaki Sagarna "El Txileno".

   El cliente, también de confianza, finalmente se va y nos quedamos Iñaki, el cocinero Patxi, mi cuñada, mi mujer y servidor.

   Durante las siguientes 2 horas pasamos el mejor rato de nuestro devenir por Euskal Herria (y eso que han habido más momentos memorables, como cuando la chica que nos atendió en la casa rural USOTEGI de Getaria, Gipuzkoa, no solo nos mostró con dedicación los lugares más emblemáticos de la zona, sino que me enseñó a colocarme correctamente la txapela y bromeó elegantemente, atendiéndonos con dedicación y calidez, sin prisas ni protocolos distantes o ajustados) mientras Iñaki se convertía en un auténtico artista performativo, contándonos su paso por un programa televisivo, 'El conquistador del Aconcagua' (programa de telerrealidad que se emitió en ETB2 entre 2010 y 2012) en 2011, con la actitud del maestro taoísta que, sin necesidad de saber que lo es (y por eso lo es), "destila" en su comportamiento pautas inequívocas, como hacer las cosas sin apego a los resultados y sin esperar con ansiedad o malestar obtener esos resultados que todos esperan obtener, mostrando "salidas" disruptivas, originales y creativas ante los retos establecidos, los problemas ocasionados o las vicisitudes acontecidas. Sin ninguna preparación física (el único de todo aquel episodio del programa que no tenía preparación de tipo alguno) quedó tercero.

   Solo sentía admiración por Iñaki y un inmenso agradecimiento por haberme hecho sentir más que en casa, como si no fuera un desconocido y extraño al que acababa de conocer, sino un amigo de toda la vida. En un momento dado le dije: "¿Recuerdas la libreta que me has enseñado, esa con todas las dedicatorias de personajes famosos que han pasado por aquí? Pues ahora mismo todos me la sudan a tu lado. Tú eres mi ídolo. ¿Me concederías el honor de hacernos una foto juntos?".


   Tras las fotos le comenté: "Voy a escribir un relato sobre ti" y mi mujer matizó de inmediato: "Es que tiene un blog literario". ¡Cuál fue mi inesperada sorpresa ante lo que vino después! Ilusionado y con esos ojos refulgentes que solo he visto en personas vivas, auténticas, que se desmarcan de las convenciones y se muestran tal y como son, me dijo que él no tenía ni puta idea de hacerlo, pero también escribía poesía. Sacó el teléfono móvil y me leyó alguno de sus poemas. Esto era el broche de oro a un encuentro arquetípico, mítico y legendario, de esos que suceden una vez a la larga, si suceden.

   Le pedí permiso para todo esto que escribo y comparto ahora contigo y tras concedérmelo sin problema alguno, termino el relato con el broche de oro:



Alas de mariposa

Tan solo soy una mariposa
con las alas rotas
En tus manos temblorosa
Que con impulso lanzas al aire
Para que retome el vuelo
Como pétalo de rosa
Vuelve a caer al suelo
Tan frágil como hermosa
Sin sus alas bellas
mueren con ella sus sueños
convertidos en prosa

Iñaki Sagarna

Txile Aconcagua
26-11-2019




A 500 metros

A quinientos metros
(Aconcagua, Refugio Independencia
6400msnm.)

Quinientos metros me faltaron
Entre llanto y agotamiento
Para pisar tu cumbre
Y poder pedir perdón
Para redimir todos mis pecados
Y así culminar mi penitencia.
No se si Dioses o Demonios
Fueron los que me la negaron,
Pero entre tanta incertidumbre
Metros subidos y pasos andados
Me dejé el alma y el aliento
Hasta el borde de la demencia
Llegué a vislumbrar tu cima
Para que cada lágrima que derramé
Fuese testigo y sirviese de
testimonio
De que valió la pena tanto
sufrimiento
Para aligerar ese peso que me
lastima,
Eterna condena a la que pido
clemencia.

Txile Aconcagua
11-12-2018




   Observandote detenidamente te he descubierto detras de un disfraz que parecia tu propia piel.
Ocultandote tras esa mascara fingiendo ser otro has logrado robar tu propia identidad.
Y la persona que he visto en realidad, no la reconozco.

Txile Aconcagua
8-6-2013


P.D.

Si visitas el pastor del gorbea y solo quieres un trato protocolario, comer y seguir tu camino, lo recibirás con la máxima profesionalidad, atención y dedicación. Puedes comer omnívoro o vegetariano. Los platos (al menos vegetarianos) son variados, muy sabrosos y sorprendentes, a unos precios inmejorables. Pero si tu rollo va por otros derroteros y quieres vivir una experiencia inolvidable, enriquecedora y reconfortante para tu cuerpo y tu "alma", bueno, no tengas prisa alguna, espera el momento adecuado y pregúntale al Txileno que te enseñe la libreta donde Kutxi Romero le dedicó una ilustración de los Marea. Lo que pase a partir de ahí seguramente dependerá de quién y cómo seas tú. Y si no es mucha molestia, bueno, dale recuerdos del "Karra Elejalde" alicantino que pasó por allí en su devenir por el norte de la península y nunca se olvida de él ni de la gratificante experiencia que fue compartir esas 2 horas inmortales y grabadas a fuego en el registro de la eternidad.

martes, 24 de febrero de 2026

En recuerdo y memoria de nuestro gipuzkoarra

Unos días atrás me enteré en los comentarios de una triste noticia: hace no llega a 2 meses falleció un miembro de nuestra comunidad lectófila.

Esto es en memoria tuya, querido gipuzkoarra:

   Hay un auténtico lectófilo en Gipuzkoa que comparte nuestra pasión. Y digo hay (y no había) porque nadie muere mientras su recuerdo está vivo, en sus seres queridos, en todas las personas que lo conocieron y compartieron su esencia personal, en los libros que leyó y otros lectófilos leímos...

   Gracias por haber confiado en este espacio y algunos de los libros reseñados. Tu recuerdo permanece con nosotros.


P.D.

"Suelo decir que somos el eslabón de una larga cadena, una interminable, que viene desde muy atrás y que se pierde en el albor de los tiempos. En el fondo todos los contadores de historias lo somos, y toda narración es consecuencia de anteriores narraciones. [...] IRATI pretende ser un eslabón más en la cadena de la transmisión de las leyendas vascas que nos han llegado hasta hoy. [...] Estas historias me han seguido toda mi vida y a día de hoy las sigo teniendo muy presentes. [...] Estos relatos se han transmitido de forma oral durante interminables generaciones y describen la forma de ver el mundo que tenían nuestros ancestros. [...] Todo fenómeno o elemento de su entorno era sagrado y todo tenía nombre. De ahí la famosa frase que encontramos en innumerables cuentos vascos: "Izena duen guztia bada" (todo lo que tiene nombre existe)".

Paul Urkijo Alijo

IRATI. FILMAREN ARTEA. EL ARTE DE LA PELÍCULA

Páginas 14, 15 y 16


Nuestro gipuzcoarra se llama Julen.

sábado, 21 de febrero de 2026

Elkar (el gran descubrimiento librero en Vitoria-Gasteiz)

Dedicado a Hortelano

Gracias por ser un pilar fundamental de la comunidad y haberte convertido en esa voz crítica, pausada, objetiva, que sabe valorar con equidad y aplomo el trabajo hecho, pero sin "regalar los oídos", ayudándome a entender, moderar (tal vez) y calibrar mis abundantes imperfecciones.


Sábado, 21 de febrero de 2026.


9:30.

Mi cuñada y mi mujer acaban de dejarme en plena calle de San Antonio.

   Lo primero y evidente: ¡Hace un frío impresionante (al menos para un alicantino)!

   La primera librería abre a las 10:00, pero quería estar media hora antes para empezar a captar el maravilloso lugar y familiarizarme con él. De entrada me he enamorado de Vitoria-Gasteiz y el aura del País Vasco, Euskal Herria, con sus peculiaridades autóctonas identificables (al menos para mí).


10:05

Acaban de abrir la primera librería que visitaré, Elkar, sita en San Prudencio Kalea, 7. Lo primero que me ha sorprendido nada más entrar es el tamaño tan enorme que tiene.


12:00

Acabo de salir de la librería Elkar. ¿Alguien dijo librerías en Vitoria-Gasteiz? No he pasado de la primera. Presupuesto total: 200 euros. Gasto final en Elkar: 232,90 euros.

   El peligro de "abandonar" toda la mañana a un lectobibliófilo, pocos metros antes de una librería Elkar. ¡Tengo un nuevo amor librero! Además, hay librerías Elkar en toda Euskal Herria: Guipukoa (7), Bizkaia (6), Nafarroa (2), Araba (2), Lapurdi (1). He disfrutado como nunca. Veamos los descubrimientos al detalle.


Primera sección: creencias.

   ¿Has visto alguna vez una sección librera dedicada a la religión, la espiritualidad y el esoterocultismo (las 3 temáticas en una) catalogada como "creencias". Servidor, nunca jamás. Eso ya ha sido muy prometedor para empezar, pues la etiqueta captaba a la perfección y como ninguna otra la esencia de los temas tratados: efectivamente, se trata de creencias sin más.

   En las creencias es donde más libros he descubierto con diferencia: de un total de 11, 4 pertenecen a esta sección.






Segunda sección: psikologia.

   De aquí he sacado 2 libros que me han fascinado.

   El primero, de Amanda Montell, una lingüista y escritora estadounidense especializada en "cultos" (léase "sectas").

   El segundo, un fascinante estudio, de una editorial desconocida, pero que solo en un primer repaso superficial ya sé lo importante que este libro va a ser para mí.


Tercera sección: biografiak.

   De aquí he sacado un libro autobiográfico y reflexivo que a mi juicio es fundamental, muy muy importante, viendo cómo están las cosas.


Cuarta sección: un apartado central de música.

   De aquí he sacado el primer libro de La Felguera, única novedad editorial recién salida a la venta que he comprado.


Quinta sección: filosofia.

   De aquí he sacado el segundo libro de La Felguera, que, como siempre, nunca falla, auténtica rareza genuina y original.


Sexta sección: cine.

   De aquí he sacado el único libro bilingüe, en euskera y castellano, sobre una de mis películas favoritas, de uno de mis cineastas también favoritos: el vitoriano Paul Urkijo Alijo, especializado en cine fantástico y de terror folclórico que se fundamenta en la mitología vasca. Del peso en las manos y la emoción de todo lo encontrado, es el único libro que he olvidado fotografiar en su sitio, pero mira, mira el broche final de cierre.



P.D.

Ayer paramos, de camino a Vitoria-Gasteiz, en la pastelería Miguelitos Ruiz de La Roda (Albacete, Castilla la Mancha, España) y compré dos artículos temáticos del Quijote (aparte de los dulces, obviamente).