jueves, 19 de febrero de 2026

Descubrimiento en Vitoria antes de salir de Orihuela (más la lectura y su reseña)

Hoy no es un día para escribir nada en el blog... Y sin embargo, aquí estoy contándote esta historieta.

   A veces me pregunto: "¿No será que también soy un cansino cincuentón, siempre contando mis batallitas del pasado y el presente?".

   Hoy no es un día para escribir nada en el blog porque hoy es un día de nervios, de preparativos de última hora, de hacer maletas, de que no se olvide nada (y cualquiera sabe lo que previsiblemente pasará), de emociones intensas, de tener la cabeza en el viaje, levantarnos mañana a primera hora, pequeño trayecto en tren hasta Alicante con las maletas, recoger el coche de alquiler, carretera y manta hasta Madrid, recoger a mi cuñada menor (trabaja allí) y seguir la conducción (tomando ella el relevo) dirección Burgos... Y sin embargo, aquí estoy contándote esta historieta.

   A veces me pregunto: "¿No será que me estoy volviendo un enfermo de internet, un "blogadicto" o como se llame (y si no tiene nombre todavía, pues ya se lo pondrán los psiquiatras antes o después)?".

   Llevo toda la mañana debatiéndome entre escribir y no escribir esto, pero no le veo sentido a contar la historieta después (o durante) el viaje. Al final, he reunido, en un comité de urgencia excepcional, a todas las partes de mi cabeza y he consultado. Por descontado que no se han puesto de acuerdo en principio, aunque después de volar ceniceros por el aire, estamparse botellas de coñac en las testas, apagarse unos los puros habanos incandescentes en las manos de los otros y algún que otro apuñalamiento sin (afortunadamente) víctimas mortales, la loca reyerta de mi cabeza ha conseguido llegar a un consenso, tras horas de tensas negociaciones: "sí, hay que escribir y publicar esto hoy".

   Todo se remonta al sábado, 14 de febrero de 2026. Mientras celebrábamos mi mujer y servidor el día de los enamorados, ella se puso a buscar librerías en nuestro primer destino,  para ir atando cabos: Vitoria-Gasteiz. De repente, la locura. De repente, la marabunta de librerías (papelerías-librerías). Pero solo tengo la mañana, ya que este, por una parte, no es un viaje literario, y por otra parte, el 21 de febrero es sábado, por tanto, las librerías cierran a mediodía. 

   Entre todas las opciones que vemos, una destaca por encima del resto: CASO 45. Librería de suspense y humor. Veo en las fotos internáuticas una librería pequeña y al ampliar la panorámica de la mesa central, encuentro un libro que a primera vista me llama la atención. Se titula NADIE. Escrito por Yako Blesa (autor español que desconozco por completo). Publicado por EOLAS ediciones & menoslobos TALLER EDITORIAL. Cuando lo busco en la web de la editorial, me convence de inmediato. Pero antes, sigo pasando fotos internáuticas de la librería y me encuentro con algo que es amor directo a primera vista.


   No necesito ni mirar ni leer la sinopsis (aunque lo hago, evidentemente). Se trata de un intenso amor lectobibliófilo pasional a primera vista.

   Al revisar los itinerarios y posibilidades dentro de la mañana del sábado, 21 de febrero de 2026, mi mañana dedicada a los descubrimientos literarios en Vitoria-Gasteiz, me percato de que que CASO 45 queda lejos de donde estaré (pues mi mujer y su hermana me dejan en pleno centro y se van a hacer sus cosas), así que, por falta de tiempo, ni me planteo ir a visitar CASO 45 (una pena, la verdad). Pero es como si ya la hubiera visitado de alguna rara y extravagante forma, estando sin estar. Primera vez que me pasa un caso así. ¿Será ese el caso 45 que anuncia la fascinante librería, sita en Teodoro Dublang Margolaria Kalea, número 45? Y suena en mi cabeza el himno musical creado por Riotrankilo: "raresa literaaaria... na na na na na... Raresa literaaaria". ¿Será el caso 45 encontrar 2 libros de rareza literaria, en una peculiar y rara librería especializada, sin ir a Vitoria ni estar en la librería? ¿O simplemente será coincidencia? ¿Qué opináis, querida comunidad? Os leo en comentarios. Prosigamos.

   El domingo, 15 de febrero de 2026 llega puntual a la puerta de casa TEORÍA DEL GRAN INFIERNO. Amazon tendrá sus cosas (que son para darle de comer aparte, como todas las grandes tecnológicas y sus libertarios neofeudalistas amos del cotarro) pero nunca falla. Al día siguiente lo hará NADIE. Y desde que llegó el primero ya no he tenido vida. "Tío, tienes que leerlo ya". "No puedo, espera a que vuelva del viaje". Gradúate las lupas, que estás más ciego de lo que parece con esos culos de vaso". "Espera, joder, que tengo cosas pendientes". "Cómprate un peluco y verás que tienes tiempo de sobra, ¿o es que no ves lo guapo que está? Tronco, apenas son 120 páginas y eso te lo lees en una sentada, encima microrrelatos". Bueno, perdonad a mi cabeza pero es que las discusiones internas conmigo mismo son en clave Makinavaja casi siempre.

   Y después de pasar varios días en tensión, lo leo, no lo leo, me pongo un poquito a ver qué tal y lo deja, etcétera, al final, anoche decidí leer el PREFACIO... Y se abrió la caja de Pandora. No he podido casi dormir pensando en el libro. Mi mujer está de los nervios, esperándome para hacer las maletas, pelarme, arreglarme la barba... Y aquí está servidor en la mota del río Segura, como un "yonqui" de la lectura, enganchado, terminando el último microrrelato. Iván Humanes, so "cabronazo", que me quedo sin viaje y mujer por tu infernal culpa... Bueno; bendita y muy agradecida culpa. Vayamos al grano para ir zanjando esto.

   Acabo de leer el libro TEORÍA DEL GRAN INFIERNO.


   Escrito por el genial escritor español Iván Humanes Bespín, nacido en 1976 en Cornellá de Llobregat, Barcelona, Cataluña, España.


   Mi ejemplar es una primera edición publicada en octubre de 2024 por EDITORIAL PEZ DE PLATA, una de esas pequeñas editoriales independientes con criterios exquisitos y que reinventan el sentido y significado de la lectura, expandiéndolo. Una de esas editoriales fetiche para los amantes de las rarezas, que suelen ser sinónimo de una experiencia excelente, enriquecedora y expansiva. Tiene 3 colecciones: NARRATIVA PEZ DE PLATA (a la que pertenece el libro reseñado, con el número 48), LA RISA FLOJA y PEZ DE PLATA NO FICCIÓN. El único inconveniente: las tapas son de papel, sí, esas tapas antibibliófilas que se estropean y joden nada más mirarlas, sin capacidad para soportar bien el paso del tiempo.


   El libro tiene 128 páginas repartidas en un prefacio, una única parte que contiene 79 microrrelatos numerados sin titular, el posfacio y la coda.


   Se trata de una maravilla excelente, exquisita, divertida, reflexiva y surrealista; un artefacto literario (como muy bien explica a la perfección la contraportada) de ficción, con cierto humor negro, negrísimo, en el trasfondo, muy divertido por su desproporción tanatofílica e impactante, que juega con las figuras literarias del terror (vampirismo y canibalismo en particular) como nunca habías visto. Es una obra muy peculiar, de la máxima rareza, que se puede leer en doble dirección: como 79 microrrelatos independientes, pero también como una novela coral corta compuesta por 79 capítulos que conectan y enlazan el PREFACIO, los microrrelatos-capítulos, el POSFACIO y la CODA.


   Termino aquí la reseña y el post, que me queda 35 % de batería y estoy perdido en medio de la mota del río Segura, lejos de casa. Si te gusta el humor negro, el surrealismo y la originalidad macabra más rara, extravagante y divertida, no lo dudes, compra este libro ya, por apenas 17,90... ¿Tú crees que me dará tiempo a llegar a casa y hacer las maletas? Iván, Iván, la que me has liado (aunque me haya liado yo solo, por mi cuenta y riesgo).


P.D.

Solo leyendo el libro reseñado se puede entender este loco post improvisado.

   Por otra parte, he aquí las pruebas del "delito":

martes, 17 de febrero de 2026

'DIARIO DE UN DIBUJANTE CINEMATOGRÁFICO' de Paco Sáez (reseña)

Acabo de leer el libro DIARIO DE UN DIBUJANTE CINEMATOGRÁFICO.


   Escrito por el artista español especializado en guion gráfico y director cinematográfico Paco Sáez, nacido el 17 de julio de 1970 en San Miguel de Salinas, Alicante, Comunidad Valenciana, España. Referente muy solicitado en el mundo del guion gráfico ("storyboard" en inglés), ha sido ganador del premio Goya 2020 al mejor cortometraje de animación, por 'Madrid 2120' (José Luis Quirós y Paco Sáez, 2019).


   Mi ejemplar es una primera edición publicada en enero de 2026 por Dolmen Editorial, una de las mejores editoriales españolas independientes, especializada en cómics y literatura de género.


   El libro tiene 208 páginas repartidas en 2 prólogos, una introducción, 4 partes con 16 capítulos numerados y titulados, 10 consejos, el epílogo, los agradecimientos, la bibliografía y la biografía del autor.


   Se trata de un fascinante libro sin parangón que nunca había visto con anterioridad. Supe de su existencia unos meses antes de la publicación, pues Mapi Gimeno, librera de Atenea, una de mis librerías habituales, con la que tengo mucha confianza y amistad personal, me habló de un amigo suyo que estaba en trámites con Vicente García (fundador y editor de Dolmen), para publicar un libro. ¿Quién se podría imaginar que su amigo era, nada más y nada menos, que Paco Sáez, toda una institución en el mundo del guion gráfico, el cine de animación y la ilustración?


   A medida que transcurrían los meses y hacía la visita a mi librería habitual o me encontraba con ella por la calle, Mapi me iba poniendo al corriente de la evolución editorial de la obra de su ilustre amigo, al que conoció en plena adolescencia, cuando ambos estudiaron fotografía en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Orihuela. También hablé sobre Paco Sáez y su libro varias veces con Tony, el marido de Mapi, un divertido, agradable, culto y apasionante gran lectófilo muy leído, sin prejuicios, con el que me he reído de lo lindo contrastando nuestras respectivas lecturas de autores que han escrito sobre temas polémicos y polarizantes para la mayoría, como la Guerra Civil española ("A mí me encantaba leer los libros de Ángel Viñas y Pío Moa"... "Pues yo empecé con Paul Preston y Pío Moa"; "¿Y cuándo unos acusan a otros, con un enfoque ideológico distinto, de ser unos payasos o no tener ni puta idea? Ja ja ja, es buenísimo eso"; "¿Y que te parece Bolloten?"...).

   Hace unos días pasé por Atenea para comprarme algún que otro librico y Eli, una de las libreras habituales con la que también tengo confianza (ese día no coincidí con Mapi), me dijo que ya había salido a la venta el libro de Paco Sáez. Lo compré de inmediato. Pero tenía cosas pendientes y lo puse directamente en prioridad. Hace 2 días decidí adelantar su lectura, pues esta semana tengo un revuelo importante, ya que en apenas 3 días más salimos de viaje mi mujer, la cuñada menor y servidor hacia el norte, durante una semana, para visitar lo que nos falta ver de la península: el País Vasco y Galicia. Aunque Mapi y Tony ya me pusieron en contexto, no obstante era incapaz de saber con lo que finalmente me encontraría.

   Y lo que encontré todavía no me lo puedo creer. Sinceramente me embargaban muchas dudas desde el principio, pues no tengo (no tenía hasta hace un par de días, mejor dicho) ni la más remota idea de guion gráfico. Terreno desconocido para servidor, estaba en "tierra de nadie", expectante pero suspicaz, sumido en la incertidumbre. "¿Me gustará, no me gustará, conectaré, me dirá algo, podré sacar algo en claro?". Era ese mar humano de dudas e incertidumbres ante lo desconocido y la arriesgada apuesta hecha por influencia directa que, de no haber sido por Mapi, probablemente jamás hubiera hecho, no al menos en este momento de mi vida. ¡Y menudo error habría sido! Gracias, Mapi, por ser amiga personal de Paco y haberme hablado con entusiasmo de este libro, mostrándome partes en tu móvil y en primicia, mucho antes de que se publicara.


   La respuesta, por si también te lo estabas preguntando, es: no; este magnífico libro sin parangón no es un manual académico al uso para convertirte en guionista gráfico ("storyteller" en inglés). No obstante, si tu intención es dedicarte no solo al guion gráfico, sino a la ilustración en general, este libro es imprescindible, sin duda. Si no lo es pero te interesa la ilustración a cualquier nivel, mejorará tu técnica una barbaridad. Y si tampoco te interesa la ilustración, bueno, disfrutarás tanto de lo aprendido, así como compartido en la intimidad con Paco sobre su vida, que casi lo considerarás un amigo cercano y querrás probar con la ilustración. Yo todavía estoy sorprendido y estupefacto, con ganas de empezar a ilustrar. Así es Paco como mentor, maestro y compañero de viaje vital, al menos en lo que al libro se refiere. En persona debe ser mucho más, ya que un libro de 200 páginas da para lo que da (y no es poco en este caso). Mapi me puso ayer al corriente cuando me habló de la presentación que hizo el mismo Paco en persona el viernes, creo recordar, a la que no asistí porque no suelo ser de actos públicos y aglomeraciones de personas, aunque me estoy arrepintiendo de no haber ido.

   Nadie te enseñará lo que te enseña el autor ni cómo te lo enseña. Todo aspectos sencillos y de cajón (cuando te lo cuentan o alguien te lo indica) pero muy importantes, tanto, que marcan la diferencia. Por ese motivo, en su acepción y/o parte dedicada a compartir ciertos consejos magistrales básicos sobre la silueta, la profundidad o el movimiento (entre otros muchos aspectos) que harán de ti un mejor ilustrador sin duda, este libro tiene un valor elevado e impagable, sirviendo esos consejos (resumidos en 10 esenciales puntos al final del libro y en apenas 2 páginas) tanto o más como la anécdota que cuenta el maravilloso autor de su encuentro, el primer día de clase, con Pepe Gutiérrez, un artista, maestro fallero y profesor en aquella orcelitana escuela de artes donde estudió el autor. La anécdota es fascinante (como toda la vida y anécdotas de Paco Sáez) y se encuentra en la 'CUARTA PARTE. REVELANDO AL STORYTELLER', capítulo 9, 'El caballo que domó mi ego' (páginas 97 a 113). El título del capítulo es, cuando menos, curiosísimo, pues el autor habla unas cuantas veces en el precioso y emotivo libro sobre su presunto ego y bueno, no lo conozco en persona y a lo mejor me equivoco, pero pocas veces alguien me ha transmitido tener menos ego que Paco Sáez.


   Podría pasarme horas y horas hablando de este maravilloso libro y no me cansaría, pero solo alargaría más un artículo que ya es extenso de sobra y por tanto, te cansaría a ti, sufrido lector. No obstante, es necesario contar la excepcionalidad que encontrarás al comprar esta joya, híbrido inusual entre autobiografía y arte visual. Estás ante una autobiografía narrada desde el principio mediante guiones gráficos modelo, que a su vez te enseña cómo se hacen unas ilustraciones y un guion gráfico de calidad, paso a paso, exactamente igual a cómo Paco Sáez lo aprendió en su trayectoria vital, hasta convertirse en el referente actual que hoy es por derecho y sobrados méritos propios.


P.D.

Paco, ese adolescente que se creía el mejor ilustrador del mundo, tal vez no iba sobrado de ego ni de lejos, simplemente intuía algo sobre su futuro que ha terminado haciéndose real. Eso, según servidor lo ve, no es ego, sino ser un "hacha", un "crack" y un "maquinón" desde los 8 años de edad en lo tuyo, con Mazinger Z y luego Superman mediante, hasta convertirte en el más grande referente, cuya humilde gestión del ego se manifiesta en estar constantemente aprendiendo, como tú has hecho y como te enseñó Pepe con aquel cómic de 'Flash Gordon' y sus impagables palabras. Y más grande todavía si cabe, al habernos contado tu fascinante historia como mejor sabes hacerlo, transmitiendo una vocación insobornable que no solo rezuma por todos los costados, sino que le da el mayor valor a tu libro, pues ese valor, según mi opinión, no está solo en lo explícito de lo que cuenta y enseña, sino en lo implícito de lo que transmite: únicamente tu verdadera vocación en la vida es importante y debes luchar con "uñas y dientes" por ella, pues lo conseguirás, contra "viento y marea", y de esa manera no solo triunfarás, sino que serás el mejor en lo tuyo. Creo que vamos sobrados de obligaciones y deberías, así como faltos de vocaciones, a pesar de... (póngase aquí la excusa que cada cual decida). Era muy necesario una oda a lo vocacional como la tuya. Gracias por eso y mucho más. Felicidades por este magnífico libro y seguro que a la próxima el todopoderoso Grupo Planeta, al que a lo mejor sí le sobra un poquito de ego, tal vez se lo piense 2 veces con tu siguiente libro que, en lo que a servidor respecta, tendrá lector asegurado y garantizado. Por cierto, he llorado con el epílogo. Menudo pedazo de pieza maestra visual en apenas 5 páginas. Seguro que fue una gran mujer y madre.

Anécdota: esta foto de Paco Sáez la hizo Mapi cuando ambos eran alumnos de fotografía en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Orihuela.

lunes, 16 de febrero de 2026

"WUWEI WUXING: ATARAXIA". Dietario amanuense de una indagación taoísta (parte IX y última)

Jueves

15 ene. 2026

10:09


HIPÓTESIS TAOÍSTA DE TRABAJO

SISTEMATIZACIÓN PROALGORÍTMICA DE A1

PRELUDIO



He pasado cinco días dejándome sentir en apertura mental ataráxica, con calma y tranquilidad, que es el estado habitual en el que me encuentro ahora, de momento. Inevitablemente llevo ya un mes reflexionando sobre esto que está pasando y creo que la respuesta podría estar en un punto específico: se necesita una mente o naturaleza o Te (sinograma chino que se suele traducir en clave taoísta como Virtud, pero que suele hacer referencia a la manifestación especificada del Tao) como la mía para que se pueda llevar a efecto un proyecto como este en el que me he embarcado vertiginosamente, soltando amarras y dejándome llevar por la corriente, a ver dónde termino o qué sucede. Por una parte no he sido capaz de ponerme antes porque en el fondo la voz del yo, ese delirio que todos llevamos dentro como parte del Te o naturaleza humana desarrollada a fondo desde la tayloriana "explosión del ego" como mínimo, no ha parado de crearme dudas e intentar convencerme de la insensatez de este proyecto, en plan: "sabes que Týchon tiene razón y dice la verdad... ¿En serio, sabiendo lo que sabes, crees que puedes encontrar una clave proalgorítmica en el Lao zi de Guodian como para sistematizar una ataraxia permanente? No sé, pero me parece que estás meando fuera del tiesto". Sí, bueno, evidentemente no es una voz real ni externa, si no estaríamos hablando de esquizofrenia, sino de una sensación inquietante que llevo dentro y me intenta mostrar toda una gama de escenarios futuros posibles, por norma general desoladores: frustración, fracaso, ridículo, incapacidad para terminar, desistimiento, derrota, desmoralización, pero lo más importante de todo: despertar desengañado en la realidad aplastante. Pero el Tao, el vedanta, el samkhya, Krishnamurti o las metodologías que desarrollé en el Proyecto Actitud Consciente, como el ejercicio AMO o Activar Modo Observador me ayudan a distanciarme de toda especulación, temor o dejarme llevar por la actividad mental del pensamiento. Y en este menester nada ha funcionado tanto como el Tao, aunque nunca en ninguna versión que vaya más allá del Lao zi de Guodian. Eso es lo que he recibido de legado con cuentagotas, poco a poco, en cada retorno del Tao a mi vida, desde el primer punto de inflexión taoísta, que en su momento no supe discernir (ya que el discernimiento sobre estos asuntos suele producirse a tiempo vencido) pero transcurrido el tiempo se desoculta, gracias a la distancia y la conexión con otros acontecimientos posteriores que le dan sentido y profundidad. Por fin ha llegado, entonces, el momento de la verdad. Pero, bueno, al ser un nuevo proyecto abierto y que va desarrollándose sobre la marcha, es posible que necesite reajustes, rectificaciones y remodelajes. Empezaremos con las propuestas que me vayan llegando a la cabeza (en la actitud taoísta por definición, es decir, intentar interferir lo menos posible con mi voluntad o Te particular distorsionado por el personaje escenificado y sus sesgos cognitivos, para que el Tao, sea lo que sea, si es que es, fluya y se manifieste solo) para luego ir reajustando, ampliando, remodelando, corrigiendo lo que no sea efectivo o no dé los resultados esperados o supuestos que debería dar, es decir, sostener la posibilidad de una ataraxia que oscile pero no se pierda en ningún momento. Por descontado que no creo en hacerlo solo y por mi cuenta. Si te consideras implicado en esta aventura, juego o proyecto, porque (póngase aquí lo que cada cual quiera), entonces será bienvenida tu participación y aportaciones en los comentarios. Prometo tener en cuenta todas las opiniones de quienes se tomen el proyecto en serio y decidan voluntariamente participar, si es que alguien se atreve a embarcarse en este viaje. Si no es así, espero, como mínimo, que os divierta lo que este personaje intenta hacer (aunque sea su rotundo, ridículo y previsible fracaso, lo cual no importa lo más mínimo, pues está acostumbrado a ello de sobra y solo con que una persona se divierta lo dará por bueno).


SISTEMATIZACIÓN PROALGORÍTMICA DE A1

ESENCIA DE LA ATARAXIA


Vamos a ver lo que sale de este intento, pues no tengo la más remota idea de matemáticas ni algoritmos. Supongo que la idea metafórica se asocia a identificar claves que reducidas a su esencia común podamos aplicar en nuestro día a día para establecer pautas de comportamiento y conductas muy específicas que conduzcan, finalmente, a la estabilización de la ataraxia. Para ello he partido de una serie de especulaciones intuitivas que me decían: "sí, es posible". Veamos el procedimiento y el por qué acabó desembocando en la idea de una sistematización proalgorítmica (entendida en su acepción metafórica más que real o literal). Ataraxia, como ya vimos al principio de este dietario amanuense, proviene del griego y significa algo así como "ausencia de perturbación". La etimología sería, si la desglosamos [a (ausencia) + taraxia (perturbación)], con la definición "ausencia de perturbación, agitación, desorden, confusión, barullo, inquietud, revolución". Aunque prefiero la definición "ausencia de turbación" que también se le da. Turbación es "acción y efecto de turbar". Turbar es "alterar o interrumpir el estado o curso natural de algo". Al consultar la definición etimológica de la RAE quedo sorprendido, pues primero apareció el término en mi cabeza y luego surgieron las conexiones taoístas sin tener idea de la definición etimológica que le da la RAE. Pero la citada solo es la primera acepción, que no podía ser más taoísta: turbar es alterar o interrumpir el estado o curso natural de algo, es decir, lo que hacemos todo el tiempo por... ¿naturaleza o costumbre? No considero baladí responder a la pregunta, pues si lo hiciéramos por naturaleza, es decir, porque se trata de la condición sine qua non humana, entonces la posibilidad de una ausencia de turbación (ataraxia en griego) sería una quimera especulativa imposible, incluso una entelequia (idea muy bonita en el ideal pero inviable e inexistente en lo real). La cuestión se vuelve interesante si en la respuesta aparece la posibilidad de una mera costumbre, lo cual indica que se trata de algo aprendido y por tanto, al menos hipotética y virtualmente, podríamos reaprender mediante el establecimiento de otras costumbres distintas. Si fuera así, solo quedaría encontrar las formas adecuadas para evitar alterar o interrumpir el estado o curso natural de algo. ¿Se puede evitar turbar? Ahí es donde tenemos el reto que requerirá nuestra atención y dedicación. No sé la respuesta, pero debo partir de un punto. El punto de la naturaleza lo descarto, pues si acepto la hipótesis de que turbamos por naturaleza, entonces solo queda seguir como vamos y no plantearse opciones alternativas. Para jugar necesito centrarme en una apertura a la posibilidad de no turbar. ¿Podríamos no turbar? Bueno, si nos atenemos a lo que enseña el Lao zi de Guodian creo que sí sería viable, aunque no de la manera en la que se encuentra. Por eso este proyecto. Pero veamos las otras acepciones de turbar, según la RAE: "sorprender o aturdir a alguien, de modo que no acierte a hablar o a proseguir lo que estaba haciendo". Interesante. Fascinante. ¿No es eso mismo lo que hace nuestra mente, desde la concepción autoempoderada del yo y sus contenidos identitarios que afirman todo aquello en lo que cree? De ahí que desde el primer capítulo del Lao zi de Guodian se hable de un yo menguado como factor clave. La sistematización proalgorítmica que nos lleve a la ausencia de turbación, pues el primer factor de la ecuación para poder empezar y que está siempre presente en el trasfondo es un yo menguado. La última acepción es: "interrumpir, violenta o molestamente, la quietud". La quietud, otro de los conceptos axiomáticos en el taoísmo, que se interpreta de muchas maneras distintas. Aunque perturbar también tiene sus definiciones propias, van en la misma línea u onda: "inmutar, trastornar el orden y concierto, o la quietud y el sosiego de algo o alguien", así como "impedir el orden del discurso a quien va hablando". Pero también se asocia, en su última acepción, a enloquecer, trastornarse, enajenarse: "dicho de una persona: perder el juicio".

Pero... ¿Qué es técnicamente hablando eso que queremos conseguir, la ataraxia o ausencia de turbación? Se trata de un término filosófico que hace referencia a un estado de ánimo propuesto por el filósofo griego Demócrito de Abdera (460-370 antes de la Era Común), fundador del atomismo, doctrina filosófica cuya propuesta especulativa es que el universo está constituido por combinaciones de pequeñas partículas indivisibles denominadas átomos, cuyo significado en griego es "que no se puede cortar" o "indivisible". El atomismo mecanicista es una de las primeras especulaciones filosóficas materialistas. De ahí que se le haya considerado como el padre de la física y/o el padre de la ciencia. También era defensor del escepticismo. De ahí que luego fueran los escépticos junto con otras dos escuelas filosóficas de Grecia (epicúreos y estoicos) los que se encargaran del desarrollo del término propuesto por Demócrito, que en sus detalles también se asemeja al taoísmo, pues para alcanzar la ausencia de turbación o ataraxia se debía disminuir la intensidad de las pasiones y los deseos que pudieran alterar el equilibrio psíquico y físico, dando fortaleza frente a la adversidad.

De la misma forma que opinaba cuando empecé a embarcarme en el estudio exegético del Lao zi de Guodian, creo que el primer capítulo o A1 contiene, en el puñado de frases que lo componen, los cimientos angulares para construir una actitud que derive en unas pautas de comportamiento cuya finalidad desemboque en una conducta capaz de mantener una imperturbabilidad permanente, al evitar interrumpir, alterar y agitar la quietud. Pero no creo, por experiencia propia, que sea algo dado porque sí, pues requiere primero ensayar, probar y errar con todo aquello que interrumpe, altera y agita. Solo así podemos aprender qué es la imperturbabilidad en realidad, es decir, un estado o disposición de ánimo, lo cual requiere tener una mente como la humana, capaz de experimentar y llevar a efecto estados o disposiciones de ánimo. Se supone que esos estados o disposiciones deben oscilar, pero esto... ¿Es así por definición o solo se trata de una creencia que también hemos establecido nosotros? Aquí reside una incógnita para trabajar, indagar, probar y jugar, pues dependiendo de la respuesta seguiremos adelante o nos quedaremos ahí estancados sin avanzar ni retroceder. Porque durante años acepté casi como una verdad absoluta que era así por naturaleza, me refiero a la oscilación anímica que impide estar en ausencia de turbación y evidentemente así se ha cumplido. Pero hoy no estoy nada seguro de que haya sido por naturaleza o por definición y no porque al estar convencido de la imposibilidad de vivir en imperturbabilidad, seguía cometiendo todos los errores que generan alteración y agitación, interrumpiendo en mí (en nosotros) el estado o curso natural de los acontecimientos. Me refiero a vivir en imperturbabilidad permanente. Y ello proviene (provenía, mejor dicho) de una creencia que establecí por los años, en relación a la "iluminación" espiritual o "despertar" consciente. Según mi experiencia y las investigaciones que había llevado a cabo, esa "iluminación" o "despertar" era algo relativo y condicional, siempre impermanente y oscilatorio. Pero tras leer EL SALTO. EL MAPA DEL DESPERTAR ESPIRITUAL (Gaia Ediciones, Móstoles, 2018) del psicólogo británico Steve Taylor, mi concepción cambió gracias a las aportaciones de este magnífico autor que presentaba ejemplos y casos sobrados pero creíbles (mucho más allá de los gurús autoproclamados) de que existía la "iluminación" o "despertar" permanente. La premisa inicial de la que parto es que hablamos de un estado o disposición de ánimo, algo relativamente viable y sencillo en su complejidad, pues depende en exclusiva de las decisiones que tomamos en subjetividad, independientemente de lo que esté sucediendo a nivel objetivo. La verdadera dificultad a mi parecer estaría en encontrar, por una parte, los factores clave que, aplicados sistemáticamente por otra parte, dieran como resultado una imperturbabilidad sostenida. Y el primer capítulo del Lao zi de Guodian da la impresión de tener esas claves. ¿Qué factores son? Vamos a por ello: primero eliminar la inteligencia rechazando las argumentaciones. Segundo eliminar la industria rechazando el interés. Tercero eliminar la hipocresía rechazando las cavilaciones. El Lao zi de Guodian trata estos factores como tres razones que aplicadas en forma de criterios de distinción no bastan. Pero no obstante debemos adaptar estos factores para que sean algo aplicable a una conducta cotidiana.

Queda claro que la inteligencia, la industria y la hipocresía son tres factores obvios que generan turbación porque agitan, alteran e interrumpen el flujo natural de los acontecimientos mediante las argumentaciones, el interés y las cavilaciones. Por tanto, la pauta algorítmica sería reducir las argumentaciones (cuya consecuencia calibraría la inteligencia), reducir el interés (cuya consecuencia equilibraría la industria) y reducir las cavilaciones (cuya consecuencia sería mantener a raya la hipocresía). Esto significa que a menor argumentación, interés y cavilación, mayor imperturbabilidad. Argumentar: "aducir, alegar, dar argumentos; disputar, discutir, impugnar una opinión ajena". Argumento: "razonamiento para probar o demostrar una proposición, o para convencer de lo que se afirma o se niega". Interés: "provecho, utilidad, ganancia; valor de algo". Pero también: "lucro producido por el capital; inclinación del ánimo hacia un objeto, una persona, una narración, etc.; conveniencia o beneficio en el orden moral o material". Cavilar: "pensar con intención o profundidad". Aunque desde el principio me ha sorprendido el final de A1, pues considero que ahí reside toda la metodología taoísta como arte de vivir en armonía con el Tao (lo cual implica encontrarse en ataraxia o ausencia de turbación por definición), avisando antes de saber a qué atenerse, pero en clave taoísta: "tal vez fuera menester hacerles saber a qué atenerse". Esto es "observar y conservar la simplicidad original, con un yo menguado y escasos deseos". Observar y conservar. Me parece un dato relevante. Desde que empecé a indagar en el orientalismo descubrí algo que, a pesar de ser un detalle sin aparente importancia (y que por tanto obviamos en Occidente), resultó ser crucial para mi vida posterior hasta hoy. Por no creer en su relevancia, nadie me enseñó tampoco su poder, efecto y ampliación ensanchada de la conciencia en expansión que produce y aporta, dependiendo de la capacidad que tengamos para salir de nuestro marco mental y cognitivo de referencia. Me refiero a la observación. Por eso es imprescindible detenerme aquí. Exploremos el asunto. Observación: "acción y efecto de observar". Observar: "examinar atentamente". La observación es la adquisición activa de información sobre un fenómeno o fuente primaria, pero... ¿observamos o simplemente proyectamos nuestros contenidos e interpretaciones sobre lo que vemos? Y aquí fue donde se produjo el punto de inflexión en mi vida cuando me percaté de las limitaciones occidentales donde no se plantea esta cuestión que considero de la mayor relevancia. Porque la observación, para ser observación, requiere una atención consciente y absoluta, sin interferencias interpretativas ni de proyección de contenidos previos ya dados o acumulados. La observación, para serlo en realidad, debe vaciarse primero de cualquier distorsión que intente darle sentido y significado a lo observado, es decir, debe ser acrítica e imparcial, estar vacía de contenido o no es observación, sino proyección del yo sobre lo que está viendo, percibiendo, infiriendo y cuya consecuencia es la distorsión perceptiva que conduce a error de apreciación. Según mis indagaciones nada perturba y agita más que estar proyectando nuestros contenidos a cada momento sobre la realidad, impidiéndonos captar la verdad sobre cualquier asunto o aspecto de esa realidad, porque siempre estamos presentes como un yo con su identidad, perspectivas, creencias, aspiraciones, búsquedas, esperanzas, anhelos, etcétera. Y cuando el yo como sensación e impresión de ser está presente, automáticamente la observación está ausente. De ahí que me parezca muy pertinente esta clave dada por A1: observar y conservar. Porque cuando observamos todo entra en quietud, al manifestarse tal y como es. Eso no significa (y esto es algo que también está presente en el taoísmo y el orientalismo en general) que la quietud haga referencia a la ausencia de movimiento, sino a la ausencia de agitación excesiva e improductiva ante el movimiento natural. El ejemplo metafórico estaría en la enseñanza taoísta sobre la fluidez y la no oposición ante una fuerte tormenta o corriente de agua: para tener una mínima oportunidad de supervivencia hay que mantener la calma y dejarse llevar, no empezar a nadar en contra de la corriente ni agitar los brazos para intentar mantenerse a flote. Nunca detendremos un fenómeno natural violento intentando oponerle resistencia con nuestra voluntad, sino dejando que pase. Esa es la esencia de la enseñanza taoísta. Y la observación es el principio de la imperturbabilidad, pues cuando observamos, no analizamos ni corregimos ni distorsionamos lo que es, simplemente estamos presentes con toda nuestra atención y donde está nuestra atención estamos nosotros por definición, sin turbar, alterar ni interrumpir lo que es, tal y como es. Al no intervenir con el yo, tampoco interferimos con nuestros contenidos, por tanto observar es entrar en imperturbabilidad y durante el tiempo de observación conservamos el estado de imperturbabilidad. Y la observación es un hábito, que genera costumbre, pero nadie nos ha enseñado cuando tocaba, es decir, en la infancia y por eso nos acostumbramos a proyectar nuestro yo acrecentándolo con cada proyección. Ahora es el momento de entrenar la observación progresivamente, hasta establecer el hábito. Por tanto, a mayor cantidad de tiempo en observación igual a mayor conservación de la imperturbabilidad, pues la observación es quietud (mental) y la proyección egoica de los contenidos (mentales) es perturbación de esa quietud. Así regresamos a lo que el Lao zi de Guodian llama la "simplicidad original" o la falta de contenidos subjetivos surgidos de las creencias humanas que condicionan y deforman nuestra interpretación, añadiendo factores especulativos e imaginarios que complican los asuntos y nos sumen en la subjetividad autoencarcelada; la cárcel mental sin barrotes que podemos abandonar en cualquier momento pero nunca hacemos, al permanecer atados a nuestras espurias convicciones. Por último, la clave final que funciona como la doble llave para abrir cualquier puerta del vivir y la experiencia de lo humano: un yo menguado y escasos deseos. Arreglo a mis investigaciones taoístas y aplicaciones prácticas, los resultados obtenidos indican que estamos ante dos partes complementarias (cara y cruz) de la misma metafórica moneda: un yo menguado es igual a escasos deseos, pero simultáneamente escasos deseos son igual a un yo menguado. La sistematización proalgorítmica sería esta: menos actividad del yo es igual a menos deseos; a menores deseos, simultáneamente mayor reducción automática de la actividad del yo. Pero la cosa no termina ahí, pues el yo menguado a través de los escasos deseos, que a su vez retroalimentan la mengua del yo, enlaza con las tres eliminaciones; tres rechazos y así el final de A1 es el principio de A1 y el principio de A1 es el final de A1: la reducción de las argumentaciones, el interés y las cavilaciones implica (es igual a) la mengua del yo y la reducción de los deseos, pero simultáneamente la mengua del yo y la reducción de los deseos desincentiva las argumentaciones (impidiendo perder tiempo esencial y dejando de forzar las cosas para que encajen con nuestra interpretación subjetiva), el interés y las cavilaciones, cuyo resultado es vivir acorde al Tao, que se caracteriza por la fluidez desidentificada, la adaptación a las circunstancias sin imponer expectativas ni aspiraciones personales, así como las actuaciones espontáneas y desinteresadas que confían en el proceso de lo que es y se despreocupa de los resultados obtenidos. Solo de esta manera podemos mantener la ataraxia.


FIN

sábado, 14 de febrero de 2026

'Reconciliación' de Juan Carlos I (reseña)

Acabo de leer el libro Reconciliación. MEMORIAS.


   Escrito por Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, nacido el 5 de enero de 1938 en Roma, Lacio, Italia y más conocido como Juan Carlos I de España. Fue el rey de España desde el sábado, 22 de noviembre de 1975 hasta su abdicación (a favor de su hijo Felipe VI) el miércoles, 18 de junio de 2014. Sigue ostentando el título de rey con carácter honorífico y el tratamiento de majestad, además de ser capitán general de las Fuerzas Armadas del reino de España en la reserva. Reinó durante 38 años y 209 días. La mayor característica histórica, política y social de su reinado fue liderar la Transición española (1975-1982) y detener el golpe de Estado de 1981, también conocido como 23F, acaecido durante la tarde y la noche del lunes, 23 de febrero de 1981 en Madrid (asalto armado y secuestro de las Cortes) y Valencia (ocupación militar de la ciudad con tanques) cuando una serie de mandos militares y guardias civiles intentaron detener la Transición, revirtiendo el proceso democrático.


   Mi ejemplar es una primera edición publicada en diciembre de 2025 por Editorial Planeta, empresa española editora de libros fundada en 1949 por José Manuel Lara Hernández (1914-2003) y que representa la empresa editorial principal del Grupo Planeta, grupo multinacional español dedicado a la edición, aunque sus actividades comerciales abarcan también el entretenimiento audiovisual, siendo el mayor accionista actual de Atresmedia (anteriormente Grupo Antena 3). También es propietario de la Casa del Libro, una de las cadenas de librerías más importante y grandes de España (con 73 tiendas ubicadas en las grandes ciudades). La edición original en francés fue publicada en 2025 con el título Réconciliation. La traducción corrió a cargo de Elisabeth Burgos y Karin Taylhardat.


   El libro tiene 507 páginas repartidas en un preámbulo, 7 partes con unos 37 capítulos numerados y titulados, el corolario, el árbol genealógico y el índice onomástico.

   Se trata de la autobiografía o memorias del rey Juan Carlos I de España. Un hito inusual, un acontecimiento histórico sin parangón, pues nunca antes, como afirma correctamente la solapa interna de la portada, ha sucedido: "Se trata de un acontecimiento histórico, puesto que nunca antes un rey español había dado cuenta por escrito de su biografía".

   Y el acontecimiento es doble, pues evidentemente el rey Juan Carlos I no es escritor, pero ha recibido la inestimable ayuda de su amiga y magnífica biógrafa (a mi parecer) Laurence Debray, reconocida y muy buena escritora francesa, especializada en el género de la biografía.

   Como soy muy consciente de lo polémico que se ha vuelto este libro desde que fue publicado hace apenas un par de meses, debido a lo controvertida que es la figura del rey Juan Carlos I desde los últimos 3 lustros, por motivos privados, personales y familiares complejos que incluyen varios escándalos públicos, donde se mezclan aspectos sentimentales y corrupción económica entre otros, hago ya mi declaración de intenciones: 1. No me siento autorizado para hacer una valoración moral ni ética de la vida personal y los errores, equivocaciones o presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I (al no considerarme ejemplo de nada en mi conducta diaria), por tanto no entraré en ese aspecto. Considero que ya hay libros y periodistas suficientes que, con mayor o menor acierto, han tratado y siguen tratando esa parte de su figura. 2. Mi valoración será personal y totalmente subjetiva, dependiente de los estados de ánimo que me ha generado la lectura de este libro, así como la figura del rey Juan Carlos I. 3. No busco tu simpatía o estar de acuerdo conmigo, pero tampoco busco una antipatía o desacuerdo contigo. Solo se trata de una opinión más sin ningún valor objetivo, pues no soy periodista especializado en monarquía, ni politólogo, ni biógrafo. Declaradas mis intenciones, empecemos.

   Lo primero es decir que a mi juicio, aunque solo sea una cuestión histórica y por el acontecimiento que representa, creo sinceramente que deberías darle la oportunidad como lectófilo a este crucial libro, en especial si has nacido, resides o te has nacionalizado en España, independientemente de si estás a favor o en contra, pues la figura que está hablando en este libro es el motor impulsor de todo lo que hoy en día y desde hace 50 años es, así como representa vivir en España, con sus cosas buenas y sus cosas malas.

   Mi opinión personal como lectófilo es que se trata de un testimonio clave, es cierto que muy subjetivo y con la probable intención de restaurar su imagen, pero sincero. Esa es la sensación que me ha transmitido, sinceridad, franqueza, autenticidad, un ser humano que, más allá de sus grandes títulos oficiales y escenificación política y social, no deja de pertenecer a la especie humana y como humano, no dista tanto del resto de congéneres, contando su historia personal de una manera meditada, reflexiva, sabia, humilde, sin grandilocuencias, con la intención de preservar su objetivo legado, que existe sin duda y del que, al menos por mi parte, siento un gran agradecimiento. 

   No obstante, si tuviera que centrarme en lo fácil, la burla, el escarnio, el "meter mis dedos en la llaga", la crítica de los errores y equivocaciones personales, bueno, creo que primero debería obviarme, pues solo obviando que mi conducta está lejos de ser irreprochable, incluso en muchos de los aspectos que son el centro de las críticas para lo reprochable del rey Juan Carlos I, podría hacerlo. Pero si bien no olvido que Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, a pesar de su cantidad de nombres y rimbombantes apellidos, es un ser humano como cualquier otro, con fortalezas y debilidades, con aciertos y equivocaciones, con deseos, anhelos y necesidades complejas que a veces nos llevan a cometer imprudencias y tener comportamientos reprobables, mucho menos olvido que su función, representación y escenificación social, a nivel público y político, ha afectado mi vida de muchas maneras, permitiendo ser quien puedo ser en la actualidad y que sin su figura ni lo que hizo, probablemente sería diferente (e incluso viendo la historia y trayectoria de nuestro país, lo más seguro es que, sabiendo cómo soy, mi vida no sería nada halagüeña).

   En estas memorias únicas, irrepetibles y pioneras nos encontraremos con una versión privilegiada y de primera mano sobre nuestra historia contemporánea, desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. Según mi opinión son unas memorias necesarias que cualquier español como mínimo debería leer y luego contrastar con la realidad de los hechos para sacar sus propias conclusiones. A mí me ha parecido un gran libro, muy bien escrito, sincero aunque evidentemente subjetivo. La sinceridad se manifiesta, según mi interpretación, en todo lo que hizo que el rey Juan Carlos I fuera apoyado en simpatía por el pueblo español: su idiosincrasia fervorosa, apasionada, calurosa, espontánea, amistosa, cercana. Estas memorias están plagadas de esa personalidad tan sui géneris que le convirtió en un monarca inusual, protocolario cuando lo tenía que ser, pero ajeno a la esencia del protocolo. Supongo que debido a mi idiosincrasia semejante, automáticamente me cae bien y simpatizo con él, aunque no lo conozca a nivel personal. 

   Mientras le hablaba a mi mujer de las impresiones que me estaba causando el libro, tras finalizar su lectura (lo he devorado sinceramente) y ponerme con esta reseña, a medida que le iba leyendo partes y le he manifestado mi intención final, me ha dicho: "ya verás tú, por lo que me cuentas, que cualquier día llama al timbre y aparece con una pata de jamón para verte". Y sí, aunque parezca de risa o una tontería, inimaginable en cualquier otro monarca, el rey Juan Carlos I es capaz de hacer algo así, diciendo que le llames Juanito y no majestad. El magnífico libro reseñado está plagado de anécdotas que suenan a leyenda urbana y tienen todos los visos de serlo, pero con esta fascinante figura irrepetible de nuestra reciente historia, se convierten en realidad. Así que debido a la situación y lo que me ha despertado el libro, he decidido finalizar esta reseña con una carta abierta.


P.D.

Carta abierta a su majestad el rey Juan Carlos I de España

Majestad

Le habla un súbdito, ciudadano español anónimo; una cara más de tantas en el devenir cotidiano de nuestro maravilloso país, en gran parte gracias a usted.

Lo primero que me gustaría decirle es mi posicionamiento político: aunque he tenido variados intereses según la etapa o época vital atravesada, en realidad siento mayor afinidad con una posición taoísta anarcoide.

Resumiendo a grandes rasgos para no aburrirle, la afirmación más popular del taoísmo en cuestiones políticas se resume en esta frase: "el mejor gobernante es que el menos gobierna"... Ojo; no dice "el que no gobierna", sino "el que menos gobierna". Con los debidos respetos, no podría haber una afirmación que le definiera mejor, pues... ¿No ha sido usted, al fin y al cabo, el monarca que menos monarquía ha ejercido? Me explico: heredó poderes absolutos del generalísimo en 1969, por tanto podría haber sido un monarca absoluto, como lo fueron todos sus antepasados, como lo siguen siendo en Oriente. En cambio decidió renunciar a todos los poderes para darle la soberanía al pueblo español. Y nunca me parecieron más reales esos poderes que en su caso. ¿Acaso no le dijeron todos los generales que lo que usted decidiera: si decía democracia, habría democracia; si decía dictadura, habría dictadura? Solo por eso, tiene todos mis respetos y afecto, porque su decisión afectó profundamente mi vida, mis libertades y poder ser quien soy hoy. Gracias por ello, majestad.

He aprendido no pocas cosas con su magnífico libro, pero lo más importante ha sido conocerle mejor y poder autocorregir muchos errores de apreciación heredados del peligroso "correveidile" al que, tal vez, prestamos demasiada atención. Uno de ellos fue llamarle también, como la mayoría, "rey emérito". Gracias por hacerme saber que eso es una invención periodística y que le molesta, majestad. Esa de ahí arriba es la última vez que saldrá de mi boca.

Y como anécdota final, comentarle que serví en el reemplazo 2/94, precisamente en Capitanía General de Valencia. Llegué a cabo instructor de la policía militar. Apenas 13 años antes don Jaime sacó los tanques a la calle en ese mismo cuartel. ¡Qué diferente fue todo cuando a mí me tocó servir a la patria, con don Agustín, gracias a la reforma que llevó a cabo don Manuel, con usted mediante! Decirle que mi breve permanencia no profesional en el ejército español ha sido de gran utilidad para mi vida posterior. Hice grandes amistades y fue el punto de inflexión que me llevó a la lectobibliofilia. Este blog es el resultado final de la semilla que se plantó allí hace 32 años. Gracias por eso también.

Majestad, le deseo que su libro se venda mucho y los españoles puedan verle como servidor le ha visto. Ojalá pronto pueda volver por aquí, nuestro país, que tanto esfuerzo y sacrificio hizo por construir para una difícil convivencia en concordia. El día que vuelva será un día de gran júbilo para servidor. Gracias por todos los servicios prestados.

viernes, 13 de febrero de 2026

'Leer Lolita en Teherán' de Azar Nafisi (reseña)

Acabo de leer el libro Leer Lolita en Teherán.


   Escrito por la académica, crítica literaria y escritora iraní nacionalizada estadounidense Azar Nafisi, nacida en Teherán, República Islámica de Irán. Aunque suele darse la fecha 1 de diciembre de 1955 como la de su nacimiento, es mucho más probable que sea 1948, si nos acogemos a lo que cuenta en el libro aquí reseñado.


   Especializada en literatura inglesa, fue profesora en varias universidades y/o instituciones académicas, desde 1979 (tras la Revolución iraní de 1978-1979) hasta 1995 en Teherán, pero debido a las políticas restrictivas del régimen gobernante, la República Islámica, acabó renunciando para dar clases privadas a una serie de alumnas que habían asistido previamente y durante varios años a sus clases universitarias. El martes, 24 de junio de 1997 decidió abandonar Irán, afincándose en Estados Unidos, donde reanudó la docencia como profesora invitada en el Foreing Policy Institute, perteneciente a la School of Advanced International Studies (SAIS) de la Johns Hopkins University, con sede en Washington D.C. Ha sido miembro de la junta directiva de Freedom House, una organización no gubernamental estadounidense que investiga y promociona la democracia, la libertad política y los derechos humanos. También colabora en diversos medios periodísticos de prestigio.


   Mi ejemplar es una sexta edición publicada en diciembre de 2024 por Duomo Ediciones, sello editorial italiano, afincado en España, perteneciente a Antonio Vallardi Editore, de Milán, Lombardía, Italia, que a su vez pertenece al Gruppo Editoriale Mauri Spagnol. La primera edición en Duomo es de septiembre de 2011, aunque la primera edición original en castellano fue publicada por Quinteto (una editorial especializada en libros de bolsillo, al parecer extinta, que surgió de la colaboración entre 5 editoriales españolas prestigiosas: Anagrama, Península, Tusquets, Salamandra y Edhasa) en octubre de 2004. La primera edición original en inglés fue publicada en 2003 por The Random House Publishing Group.


   El libro tiene 476 páginas repartidas en una nota de la autora, 4 partes tituladas, un epílogo, los agradecimientos, una conversación con la autora y las lecturas sugeridas.


   Se trata de uno de los más amplios, complejos, interesantes, significativos, cruciales y necesarios libros que se han escrito en toda la historia de la literatura a mi juicio, sin ningún género de dudas.

   Pocos libros me han costado tanto de leer y los considero tan buenos y esenciales como lectura "obligatoria". Sinceramente, si tuviera que elegir una serie de libros como lectura esencial e imprescindible, no obstante este formaría parte de ellos por definición. De todas maneras, al ver las reacciones de la conocida plataforma Reddit, compuesta por una red de foros dedicados a temas específicos, sobre este libro, lo último que me genera es extrañeza o sorpresa, pues entiendo a la perfección que 1. Este libro no es para cualquier tipo de lector y 2. Este libro necesita de varias lecturas para poder asimilar, aprovechar y entender correctamente todo lo que aporta, pues no estamos ante un libro al uso, sino ante varios libros en uno.

   Hoy no puedo entender cómo pude obviar este libro en su momento, del que no tengo recuerdo alguno, siendo muy improbable que no se cruzara en mi camino, teniendo en cuenta que la primera edición apareció a finales de 2004 (eso sí, en formato de bolsillo que siempre he rehuido) y luego ha sido reeditado, traducido de nuevo en 2011, así como mejorada la traducción definitiva en 2014. Increíble. Finalmente ha entrado en mi campo perceptivo gracias a la adaptación cinematográfica, que vi derivada del apartado 'cine literófilo' del blog, tampoco fácil de ver y que me produjo una removida impresionante, aunque la lectura del libro es como intensificar la película, elevándola a la enésima potencia.

   Aunque en principio el libro es, al parecer, la autobiografía de la autora, en realidad se convierte en una novela coral de inmediato, tanto por la penosa y triste ocultación de la identidad real de las personas protagonistas para proteger su integridad, como por el pulso narrativo que ejerce la autora con su magnífica pluma. En realidad no comparto algunas opiniones que he visto sobre el ejercicio literario de esta impresionante autora, una de las mejores escritoras que he leído en toda mi vida, pues a mi juicio el libro es fácil de leer a nivel literario. Lo difícil es enfrentarse a la complejidad de las variadas temáticas metaliterarias, donde tenemos varios libros en uno, aunque entrelazados, lo cual hace que el libro sea más complejo de leer debido a toda la información que aporta, junto con la serie ininterrumpida de estados emocionales al límite que provoca en el lector, por tanto, es obvio que si intenta leerlo un lector medio acostumbrado a novelas sencillas y simples se le volverá indigesto, hasta convertirse en una incomprensión tanto lectora como literaria que le instará a dejarlo. Porque este libro no es para cualquiera, sino para lectófilos experimentados, dispuestos a sumergirse en una experiencia multidimensional que les subirá a varias "montañas rusas" emocionales. He ahí lo verdaderamente difícil de su lectura.

   ¿Qué nos encontraremos en este libro, superpuesto por capas entrelazadas, cuya escritura es de la mayor maestría posible? Pues en el contexto autobiográfico desordenado urobóricamente (la mitológica y metafórica serpiente que se muerde la cola) en 4 partes, donde el principio es el final y viceversa (con clara intención literaria y de mensaje que deberá captar cada cual), la autora nos relata sus vivencias como profesora literaria académica que vuelve a su patria de origen, en la plenitud de Oriente Medio, tras haber pasado media vida en Occidente, para encontrarse con una realidad de pesadilla distópica y totalitaria, tanto a nivel político como religioso. Solo con esta premisa ya daría para escribir un buen libro de memorias equivalente a cualquiera de los que podemos encontrar y comprar en el mercado editorial. Pero no. Porque entrelazado en ese libro autobiográfico tenemos otro de crítica literaria especializada, que se centra en el estudio exhaustivo de 3 escritores y una escritora, contextualizados no solo en una certera crítica literaria que "hila muy fino", sino en la situación política, religiosa y personal tanto de la autora como de sus alumnas: Vladimir Nabokov (1899-1977); Francis Scott Fitzgerald (1896-1940); Henry James (1843-1916); Jane Austen (1775-1817). Pero también hay un libro más de análisis político crítico en ese entrelazamiento que, a su vez, es un inusual ensayo feminista basado en cierta realidad tan objetiva, que no necesita ni una sola teoría conceptual fundamentada en ideas especulativas de la más pura subjetividad ideológica; así como simultáneamente es una denuncia interna del funcionamiento arquetípico y detallado de un régimen totalitario cualquiera, con análisis políticos de una lucidez incuestionable y reflexiva como pocos libros que se hayan escrito. Y al necesitar, por motivos obvios, ocultar las identidades de todas las personas protagonistas que aparecen en el libro, la narración acaba transformada en una sincopada novela de alta literatura, basada en hechos reales, pero escrita con el pulso narrativo de una maestra de la literatura universal que, no solo ha integrado, tras absorber y asimilar a los grandes clásicos de la literatura anglosajona, sino que ha terminado convertida en uno de ellos. 

   Por tanto y como mínimo tenemos 4 libros en uno: autobiografía, novela literaria, ensayo de literatura comparada y ensayo de crítica política.

jueves, 12 de febrero de 2026

'LEER 'LOLITA' EN TEHERÁN' de Eran Riklis (cine literófilo)

Uno de los mayores descubrimientos cinematográficos que he vivido durante el comienzo de este nuevo año 2026, ha sido también, sin ningún pie a la duda, una de las mayores, mejores e imprescindibles películas literófilas que se han rodado jamás en toda la historia del séptimo arte.


   Han pasado un par de semanas (3 más bien) desde que descubrí 'LEER LOLITA EN TEHERÁN' el viernes, 23 de enero de 2026 en Movistar+ (única plataforma de distribución digital donde se encuentra la película, al menos de momento). He necesitado ese par de semanas, una lectura y varias reproducciones para captar hasta el último detalle de esta difícil, compleja y fundamental obra maestra (al contrario de lo que opinan la mayoría de críticos), probablemente uno de los mayores retos a los que me he enfrentado debido a todo lo que me ha hecho vivir, así como replantearme, pues la película trata una serie de temas muy complicados y entrelazados, que el espectador debe dilucidar por su cuenta, pero con un mensaje y trasfondo inequívoco: el poder objetivo que tiene la literatura y por extensión la lectura para hacernos libres. Un mensaje bello, poético, poderoso y positivo, aunque contextualizado en uno de los peores dramas perturbadores que pueden existir en el mundo humano: cuando las peligrosas creencias religiosas se unen con la política y alcanzan una radicalización extrema, afectando a las vidas ajenas de maneras desfasadas, anacrónicas, patológicas e intolerables.


   'LEER LOLITA EN TEHERÁN' es la adaptación cinematográfica, de título homónimo, de un libro autobiográfico superventas (que servidor desconocía) escrito por la académica iraní (especialista en literatura inglesa) residente en Estados Unidos Azar Nafisi, que se publicó originalmente en inglés en 2003. A pesar de ser claramente una adaptación cinematográfica, no obstante es una de las películas más fieles a la obra literaria original que se han rodado (al menos según mi apreciación).


   Dirigida por el director y productor israelí Eran Riklis, con guion de Marjorie Davis, es una coproducción italiana-israelí, rodada principalmente en Italia, con un espectacular y deslumbrante elenco, donde destacan con diferencia las interpretaciones de las actrices protagonistas, en particular de la actriz, cantante y música iraní nacionalizada francesa Golshifteh Farahani, en el deslumbrante papel protagonista de la ya citada profesora de literatura inglesa y escritora Azar Nafisi. Se estrenó el 19 de octubre de 2024.


   Aunque la mayoría de críticas se centran en la opinión de que el mensaje feminista transmitido es válido, pero la película carece de emoción, le falta tensión dramática, es discursiva y repetitiva, resulta a veces incompleta o es un melodrama de salón, bueno, imagino que desde una interpretación especializada en crítica cinematográfica (un tanto influenciada a mi parecer por el sincopado cine hollywoodiense estándar, basado en saturar los sentidos) tendrá su fundamento, pero mi experiencia y enfoque es un tanto diferente, porque me centro en lo literófilo de la película, donde veo una verdadera obra maestra, aunque, no obstante, en ningún momento me ha parecido ver nada de lo que ven los críticos (y por eso yo no lo sea ni ganas de serlo tampoco tenga).

   La magnífica (a mi juicio) película se divide en 4 partes, exactamente igual que el libro original. La diferencia reside en el orden de las 2 primeras partes (en la película están invertidas en relación al libro). También cambian la mitad de los títulos, haciendo referencia las 4 partes de la película al título de una novela, que en el libro serán los apellidos de los autores de esas novelas, excepto 2 partes, que hacen referencia al título de un libro emblemático, en lugar del autor estudiado.



   Esto lo veo como una pequeña declaración de intenciones por parte del director israelí, que quiere ser lo más fiel posible en la adaptación, convirtiendo de entrada a esta película en una de las más significativas películas literófilas que he visto en mi vida, con un claro y obvio mensaje feminista muy necesario por lo evidente, pues no existe ningún patrón de confusión o distorsión que dé pie a la duda, al centrarse en una situación explícitamente machista, misógina, represora, violenta y totalitaria (control total y absoluto de la vida, el pensamiento, el comportamiento y las creencias de las personas) objetivamente hablando, aunque afecte también a todo el que esté en contra del régimen dictatorial, independientemente de que sea mujer u hombre, plasmando un régimen, en este caso, radicalizado en posiciones islamistas fanáticas y distorsionadas, pero que no representan la totalidad del pensamiento ni posición islámica en general, aunque sí pueda compartir esencias comunes.


   Pero lo importante para mí de esta película, sin desmerecer, por descontado, el significativo mensaje feminista que tanto recalcan los críticos (para desmerecer luego la película, en especial echándole las culpas al director), reside en el verdadero trasfondo universal: la literatura y su lectura es la mejor "arma" de "lucha" contra cualquier opresión, sea real (política y religiosa), sea virtual (psicológica y emocional), para reclamar nuestra libertad personal, definiendo nosotros (cada cual) su vida y viviéndola como decidamos vivirla.


   No me preguntes por qué, pues no lo sé (al no haber indagado en ello), pero me da la impresión de que, tal vez, algunos críticos cinematográficos no han leído el libro original en el que se fundamenta con gran fidelidad esta magnífica película (teniendo en cuenta que no se puede llevar a la gran pantalla la complejidad de 476 páginas de crítica literaria exhaustiva, imbricada en un crecimiento personal profundo de las personas retratadas, como pocas veces he leído, en apenas 2 horas). 

   Según mi impresión, ver la película sin leer el libro es una experiencia incompleta para valorarla y que cambia radicalmente cuando la volvemos a ver después de haber leído el libro, por esa razón, intuyéndolo debido a todo lo que me había hecho sentir tras el primer visionado, compré el libro en Amazon.


   En total la he visto 3 veces antes de escribir este artículo: la primera vez sin leer el libro (al descubrirla en Movistar+ y presentir que podría ser literófila); la segunda vez tras leer solo la primera parte y hacerme una idea de las personas protagonistas (entre 7 y 8 mujeres lectófilas principales, unos hombres secundarios y la autora); la tercera vez tras leer todo el libro y tener la información completa para poder valorar la película desde la interpretación y enfoque dado aquí, es decir, cine literófilo.

   Mi conclusión es que se trata de una película que debemos ver sin los filtros hollywoodienses a los que estamos acostumbrados, centrándonos en las actuaciones de las actrices, destacando a la protagonista principal, pero teniendo en cuenta que esta adaptación sí pretende llevar una esencia lo más cercana posible al libro autobiográfico en el que se fundamenta, por tanto nunca podremos apreciar de la misma forma la película si no leemos el libro. Mi propuesta para que cada cual pueda valorarla desde su interpretación particular, es ver la película primero sin haber leído el libro y sacar sus propias conclusiones, para pasar luego a leer uno de los mejores, más conmovedores y significativos libros de crítica literaria especializada que he leído en mi vida, con un triple trasfondo autobiográfico al límite e inexistente en otros libros de este tipo, para volver a ver la película luego y contrastar las impresiones con el visionado anterior a la lectura. Solo adelantar que el libro es uno de los mejores que he leído en mi vida y estoy totalmente de acuerdo con la certera opinión de la escritora, profesora, crítica literaria y activista política canadiense Margaret Atwood, más conocida por haber escrito El cuento de la criada (Editorial Seix Barral, Barcelona, 1987): "Deslumbrante. Todos los lectores deberían leerlo".