Rareza literaria
Un espacio para verdaderos amantes de la lectura. Diverso, diferente, con una comunidad respetuosa, participativa y fascinante. En él encontrarás reseñas de libros y/o cómics singulares, raros e instructivos, pero también convencionales. Revisamos y compartimos películas literófilas. Por último, tenemos un espacio de experimentación literaria propia, dedicado a la escritura creativa y colaborativa, el relato poético, donde se pueden valorar y publicar las aportaciones de quien decida participar.
martes, 17 de marzo de 2026
CUANDO EL NACH TRIUNFÓ EN SU NOMBRE Y EN EL DE OTROS (relato poético)
sábado, 14 de marzo de 2026
DE CAMINO AL TRABAJO (relato poético)
Por Riotrankilo
(Gustavo Giner González)
Fue hace unos días, me tocaba turno de noche. Tenía que pasar por el almacén chino de camino al trabajo. Se me había olvidado por completo que se acercaba el cumpleaños de Ana, nunca me había pasado, qué cosas, me gustaba tenerlo todo preparado con tiempo, pero bueno todavía quedaba un día. Por la tarde había comprado el regalo y cuando fui a envolverlo me di cuenta de que no quedaba papel de regalo.
Y ahí estaba, caminando por los interminables pasillos del chino, le había dado la vuelta a todo el almacén y estaba ya de regreso a la caja para preguntarle a la dependienta. Entonces me di cuenta de que el papel estaba en la entrada, y fue justo en ese instante cuando la vi. Me miraba directa a los ojos con aquella mirada felina que había olvidado por completo y no sé cómo lo había hecho pues aquellos ojos eran inolvidables. Supongo que las cosas inolvidables tampoco escapan del olvido, era Elsa. Abrió una puerta a un pasado muy lejano.
Charlamos, su sonrisa volvía a ser la de antes. Aquello sucedió antes de tener carnet de conducir y yo me lo saqué con dieciocho. No penséis que fue una historia de amor o algo parecido, que va, nada que ver. Tan solo fue la primera vez que hacía el ridículo delante de una chica y para ello no tuve que pronunciar más que una palabra. Pero me dio una pista sobre lo que significaría ser hombre, tendría el don de hacer el ridículo con tal facilidad que suena hasta sospechoso. Nos despedimos con un me alegro de verte y yo también. Verla había abierto algún tipo de agujero de gusano.
Pagué el precio del papel, salí de la tienda, entré al coche, cerré la puerta y cerré también los ojos. Volvía a estar allí.
Estoy tumbado sobre la hierba con los ojos cerrados y se siente realmente bien, puedo notar el sol en mi cuerpo. Huele a tierra y a naturaleza, sopla el viento y su eco va y viene como una caricia para la piel y para los oídos, los pajarillos tienen un piar feliz y nada más. Nada más se oye, tan solo la grandeza como si el silencio tuviese un sonido que solo se percibe con algún sentido todavía no catalogado. Abro los ojos y el cielo está abrumadoramente lejos. Brilla azul pintado de nubes blancas con formas de sueños en movimiento. Tengo las piernas cruzadas y las manos hacen de almohada.
Es el castillo de Aljofra, bueno más bien sus ruinas. A más de 1100 metros sobre el mar es el castillo construido a más altura de la comunidad. La cumbre del cerro sobre el que está edificado tiene apenas 100 metros cuadrados.
La hierba está fresquita, me apoyo sobre un codo y miro a mi alrededor, extensas y lejanas cadenas montañosas nos rodean y desembocan en una pequeña franja horizontal que debe ser el mar. Tras las murallas que todavía se niegan a desaparecer solo hay abismos, el Volkswagen parece una maqueta desde allí, aún así se puede ver el peluche gigante que hay dentro. Voy a tener que ir despertando a estos dos, hay que llegar antes del atardecer al castillo de Forna. Levanto vulgarmente una pierna y de mi culo salen cantos de sirenas trasnochadas. El infinito se llena de risas. Y de repente suena el móvil, es la realidad llamando.
Había regresado, se había cerrado el agujero de gusano. Abrí los ojos, estaba en el coche, con el papel de regalo en la mano, Elsa pasaba por delante con sus dos hijas despidiéndose con la mano y una sonrisa gratis, todavía faltaban treinta minutos para empezar a currar. Llegué al hospital, vale que no es un castillo, pero no deja de ser una aventura, nunca sabes qué te vas a encontrar, después de tantos años sigo sorprendiéndome con la imprevisibilidad de las cosas. Me quedaba un paseo desde el aparcamiento, iba a cruzarme con los habituales resoplando y quejándose de que todo estaba como el culo, augurando que me esperaba una noche asquerosa. Pero yo sabía que no iba a ser así, mi trabajo es un privilegio, no deja de darte oportunidades para mejorar la situación de gente con verdaderos problemas, aunque solo sea un poquito, aunque alrededor parezca el infierno. Y además todo está aliñado con tener una compañera de turno increíble, porque aunque parezca absurdo el hospital está lleno de batas blancas que nunca se han ganado el derecho a llevarlas. Si tuviese que trabajar con alguna de esas personas sería otra historia.
Al final había llegado, me puse el uniforme. ¿Puede haber mejor uniforme que un pijama?
Todavía no lo sabía, pero me esperaba un precipitado por el hueco de las escaleras.
viernes, 13 de marzo de 2026
EL MES MÁS SURREALISTA DE MI VIDA (relato poético)
miércoles, 11 de marzo de 2026
'CONSPIRITUALIDAD' de Derek Beres & Matthew Remski & Julian Walker (reseña)
martes, 10 de marzo de 2026
¡QUE VIVA EL CAOS! (relato poético)
Colaboración de Mery Baute
(María de las Mercedes Baute Aledo)
Siempre me he sentido mas cómoda en el desorden, disfruto cuando las circunstancias se disparan y comienzas a balancearte en una cuerda buscando un falso equilibrio. Me gusta conocer las historias de las personas que cometen errores, se manchan las manos y experimentan con su cuerpo y vida vivencias fuertes, al límite y que rocen la locura. Siempre me ha fascinado conocer la versión más animal del ser humano, cuando se despeinan a propósito, se la suda todo y viven como si no le temieran a la muerte. Cuando te cruzas con alguien así, un instante a su lado es la intensidad de sentir la soga al cuello, la tensión de que todo puede ocurrir en cualquier momento, la adrenalina de estar asomado a un gran precipicio sin que nadie te asegure que no vas a caer. Si me das a elegir entre este tipo de caos y una reunión de traje, de falsas apariencias, de orden, limpieza y un saco enorme de protocolo y convicciones sociales aceptadas, sin duda prefiero el caos.
Bienvenida la gente básica, funcional, políticamente correcta, que se cree con derecho a opinar de vidas ajenas, que su ejemplo lo llevan por bandera y que viven exactamente como se espera de ellas, es decir, que son cívicos, hombres y mujeres de provecho que levantan el país. ¡Dí que sí!, pero aléjese lo mas posible, siga con su lineal y rutinaria vida, si no hace daño a nadie me parece más que lícito respirar el mismo aire. Si además de ser aburrida y no aportar mas que mediocridad mundana, su presencia causa daño, déjeme decirle, como escuché una vez a un gran hombre, es usted un "desperdicio de espermatozoide" y una "mente escombro", de los que cuando desaparecen son una liberación para el resto.
Hay algo que me define por encima de todo, me encanta dar placer y convertir cada momento en una oportunidad para ser feliz. Soy tan sumamente complaciente y disfruto tanto del caos, que sería imposible intervenir en ningún proceso ajeno para limitar o hacer el papel de padre o madre. Si una persona quiere experimentar algo, yo siempre he sido de las que le anima a ello. Y nunca me he sentido responsable, soy una fiel amante de prender fuego a los deseos, a no dejar nada en el tintero, a siempre hacer lo que uno siente. Solo una única premisa: no dañar a nadie.
A veces fantaseo que soy terapeuta, que soy el altavoz que dirige el rebaño de un grupo de adictos al sexo y que en vez de sembrar armonía y domar ese instinto animal, les incito a liberar esas fantasías reprimidas y a follarse unos a otros hasta caer desnudos, corridos y agotados al suelo, libres, satisfechos y saciados... que en eso consistan las sesiones, ¿no les parece que sería efectiva?
Hoy, por ejemplo, me encontré con Sara, una mujer que solo siente que esta viva cuando se tumba cómodamente, extiende su brazo y se inyecta su elixir, experimenta efectos inmediatos intensos caracterizados por una euforia extrema seguida de sedación y una desconexión total del dolor físico y emocional. Su mirada es puro placer, esa mujer es feliz en ese instante, nada le hace vivir eso y yo solo la contemplo, la admiro y disfruto de ver el caos ante mis ojos, sin juicio, solo acepto que todo es como debe ser y uno solo es dueño de su vida. Sara solo quiere que la mire, me lo pide porque le gusta sentir a alguien cerca, no quiere ni necesita nada más. Y por mucho que tú lo consideres correcto o no, es su vida y solo es una mujer libre ejerciendo su libertad. Fin (microrrelato de ficción).
Tengo mas historietas pero el mensaje es claro: vive libre y feliz, ¡y que te la sude todo!
Marzo de 2026
lunes, 9 de marzo de 2026
El imprescindible libro que acaba de publicar BLACKIE BOOKS en su colección CLÁSICOS LIBERADOS
sábado, 7 de marzo de 2026
'XXL' de Paula Leitón (reseña)
Acabo de leer el libro XXL. DEL ORO OLÍMPICO A LA LUCHA CONTRA LA GORDOFOBIA.
Escrito por la joven waterpolista española Paula Leitón Arrones, nacida el 27 de abril de 2000 en Tarrasa, Barcelona, Cataluña, España. Excelente jugadora en la crucial posición de boya, ha competido ya en 2 Juegos Olímpicos, obteniendo la selección española de waterpolo plata en Tokio 2020 y oro en París 2024. Un hito y un orgullo para el deporte patrio de alto nivel y proyección internacional. Pero, no obstante, para un sector nada desdeñable de la población, parece más importante insultarle y faltarle al respeto por un sesgo subjetivo que denota la mentalidad de colmena y falta de criterio propio a nivel social, siendo adalides de los estereotipos, aunque en realidad ese comportamiento mediocre solo denota el tipo de personas ante las que seguimos estando, por desgracia, a estas alturas del siglo XXI, teniendo que sufrirlas los demás.
Mi ejemplar es una primera edición publicada en octubre de 2025 por Plataforma Editorial, una buena editorial española independiente fundada en 2007 y que apuesta principalmente por la divulgación científica de la más alta calidad, así como excelentes memorias autobiográficas, pero también por la autoayuda de menor y dudosa calidad.
El breve libro tiene apenas 131 páginas repartidas en un prólogo, una introducción, 8 capítulos numerados y titulados, el epílogo, el anexo, los agradecimientos y el palmarés.
Se trata de las memorias autobiográficas de la mejor waterpolista española que, debido a un triste acontecimiento a los que nos tiene acostumbrados internet (algunos estamos ya muy cansados y hastiados con esto), se ha convertido en una imprescindible referente contra los estereotipos y la mentalidad de rebaño a la baja (calidad humana y emocional). Un claro ejemplo de vida, con un mensaje esperanzador y una actitud, así como madurez digna de conocer por parte de cualquiera, pues todos, independientemente de la edad, orientación ideológica, estatus económico y social o madurez emocional que tengamos, aprenderemos de ella: su vida, su forma de procesar las vivencias, sus criterios desprejuiciados que recibió desde la infancia (un aplauso a su familia por haberla educado y orientado así), su apertura mental y un carácter exigente para autoperfeccionarse, mejorar de manera constante y alcanzar sus metas. Evidentemente yo tengo el doble de su edad y en infinidad de aspectos soy la mitad de maduro que ella, así que este libro me ha servido como si fuera ella la que tiene el doble de años que yo. Por tanto, gracias, Paula, por haberme recordado tantas cosas importantes que he olvidado en ciertos aspectos y haberme enseñado otras que, a estas alturas, todavía no me había planteado.
A nivel literario no tengo nada que valorar porque este no es un libro literario ni lo ha escrito una escritora (de momento, ya veremos más adelante). Tenemos infinidad de libros para valorar en ese aspecto. Este en realidad es un libro más importante si cabe y a mi juicio debería leerlo todo el mundo, pues todos, en una medida u otra, nos dejamos llevar por los prejuicios apresurados, especialmente estéticos, sin saber nada de la otra persona ni ante quién estamos. Si te parece que me equivoco y valoras algo este trabajo, bueno, yo mismo peso 120 kilos y según el IMC debería pesar 70. He aquí (en este libro, me refiero) un claro ejemplo de persona que rompe con cualquier estereotipo social sobre la "gordura". Por norma general y a mi juicio, únicamente la ignorancia es atrevida, osada y arrogante, quedando pronto en evidencia. La sabiduría suele ser más humilde, cautelosa y sobre todo respetuosa. Paula es un claro ejemplo que conoceremos en esta magnífica ópera prima. Por su estilo franco, sencillo, directo, breve y bien escrito, creo que se debería sugerir para fomentar la lectura, especialmente en adolescentes que están empezando la vida y pueden verse muy probablemente en una situación de desamparo y tener que aguantar las mierdas de otros que, al parecer, se creen con más derechos, tomándose unas libertades osadas que nadie les ha dado. Y hablando de derechos, quisiera hacer una matización reflexiva para cerrar esta reseña.
He visto en infinidad de ocasiones cómo las personas más irrespetuosas, con mayor falta de autocontrol y poca gestión emocional, se justifican escudándose bajo el argumento de la "libertad de expresión". ¿Es esto cierto y un argumento válido?
La libertad de expresión es un derecho fundamental que se articula en la práctica como un principio que apoya la libertad de una persona o de un colectivo para expresar sus opiniones e ideas sin temor a represalias, como la censura o la sanción punitiva posterior. Está reconocida como un derecho humano en el artículo 19 de la DUDH o Declaración Universal de los Derechos Humanos, documento adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948 en París, Isla de Francia, Francia. Pero, no obstante, esto no significa que podamos decir lo que nos venga en gana y de la manera que nosotros decidamos decirlo, pues reclamar el ejercicio de la libertad de expresión, como todo en la vida, implica "deberes y responsabilidades especiales" y "por lo tanto, estar sujeto a ciertas restricciones" cuando sea necesario, "para respetar los derechos o la reputación de otros" o "para la protección de la seguridad nacional o del orden público, o de la salud o la moral públicas", como indica la aplicación práctica de la DUDH, el PIDCP o Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la resolución 2200 A (XXI), del 16 de diciembre de 1966.
Todo esto significa que insultar y faltar al respeto no está considerado libertad de expresión, sino difamación y/o calumnia. Ambas figuras jurídicas están consideradas delito y son punibles. Difamar: "1. Desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buena opinión y fama. 2. Poner algo en bajo concepto y estima" (Real Academia Española). Sinónimos: desacreditar, desprestigiar, calumniar, denigrar, infamar, injuriar, ultrajar, vilipendiar, deshonrar, desfamar. Calumniar: "1. Atribuir maliciosamente a alguien palabras, actos o intenciones deshonrosas. 2. Imputar falsamente un delito" (Real Academia Española).
Por tanto, insultar y faltar al respeto no es libertad de expresión, ni tampoco humor o "gastar una broma", es un delito.















































