Un espacio para verdaderos amantes de la lectura. Diverso, diferente, con una comunidad respetuosa, participativa y fascinante. En él encontrarás reseñas de libros y/o cómics singulares, raros e instructivos, pero también convencionales. Revisamos y compartimos películas literófilas. Por último, tenemos un espacio de experimentación literaria propia, dedicado a la escritura creativa y colaborativa, el relato poético, donde se pueden valorar y publicar las aportaciones de quien decida participar.
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Que paseo mas agradable
ResponderEliminarGracias.
EliminarQue buena iniciativa
ResponderEliminarNo sé si existe en otro lugar, pero siempre me sorprendió desde que vivo aquí.
EliminarEs que vives en la ciudad del gran poeta, gracias por compartir
ResponderEliminarTotalmente. Gracias a ti por comentar. Es el único que tiene 2 fragmentos poéticos diferentes sin repetir (al menos hasta donde he visto).
EliminarMe ha gustado el recorrido literario
ResponderEliminarMe alegro de que te haya gustado. Gracias.
EliminarLa ciudad habla, me ha gustado eso, gracias por el paseo😍
ResponderEliminar😊 Sí que habla, sí y encima en clave lírica. Allá donde voy parece que la literatura también viene (o a lo mejor es que voy adonde ya está la literatura, sin querer). Gracias a ti por el bonito comentario. Me ha encantado.
EliminarBrutal documento Bro! Cada rincón de cada ciudad debería tener acciones poéticas de este tipo. Además es curiosísimo que empiece con Emily Dickinson, pues a pesar que que claramente la poesía de Bukowski estuvo influenciada por ella, nunca había aparecido en mi campo perceptivo hasta hace unos días. Su vida y obra son muy inspiradoras. Nos dejó regalos increíbles. Los últimos tres años de vida permaneció recluida en su habitación escribiendo casi un millar de poemas que hoy conocemos gracias a que su hermana no hizo caso al deseo de Emily de que no vieran la luz. Su última carta escrita a sus sobrinos decía “Me llaman”
ResponderEliminarY hay una frase suya que me encanta, que escribió en una carta a uno de sus mentores: "Si leo un libro y hace que todo mi cuerpo sienta tanto frío que ningún fuego pueda calentarme, sé que eso es poesía. Si tengo la sensación física de que me levantan la tapa de los sesos, sé que eso es poesía. Estos son los únicos caminos que conozco. ¿Hay algún otro?"
Joder, Bro. No tenía noticias de tu reciente conexión con la considerada fundamental poeta estadounidense, junto a muy pocos. Me dejaste anonadado y en un regocijo absoluto, precisamente por dejar en relieve a la impresionante Emily Dickinson, que rompió todos los moldes (especialmente femeninos) de su victoriana época y sobre la que no tengo nada más que añadir. Lo dijiste todo. Y sus propias palabras son más que elocuentes. Ya que extendiste así el único post del blog sin mis palabras (¡y de qué manera más inesperada y fascinante!), me has despertado en mi elección, que te comparto. Aunque todos los fragmentos son espectaculares, hace un tiempo (tampoco tanto) que estoy conectado a fondo con la poesía de Wisława Szymborska (1923-2012), una fundamental escritora polaca que destacó como poeta, ensayista y traductora. Escribía con una maestría única... tanto, que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1996. Una de las mejores escritoras y poetas de la segunda mitad del siglo XX sin duda, pero que, no obstante, vivió en un amplio anonimato, pues tomó la decisión de mantener su privacidad al máximo para evitar que los lectores establecieran comparaciones y/o paralelismos entre su obra y su vida. Atención a la potencia, el poder y el profundo simbolismo emotivo desnudo, directo y vivo de su breve fragmento, tal vez el más breve pero con mayor carga, sin duda: "comprendo que mi tristeza no frenará la hierba". Gracias por este dickinsoniano regalo y... ¡feliz día del padre!
EliminarBruuutal!! Gracias por ponerla en mi campo perceptivo
EliminarComo mola en mi pueblo ni grafitis
ResponderEliminar😂
EliminarLa variedad en este blog es insuperable. Gracias.
ResponderEliminarGracias a ti.
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