martes, 3 de marzo de 2026

'CRISIS EN SEIS ESCENAS' de Woody Allen (cine literófilo)

Pocos personajes públicos relacionados con las artes son tan singulares, disruptivos, polémicos y raros como Woody Allen.

   Nacido el 30 de noviembre de 1935 en Nueva York, Estados Unidos, como Allan Stuart Konigsberg, es uno de los más emblemáticos, reconocidos y prolíficos cineastas hollywoodienses de la segunda mitad del siglo XX. Director, guionista, actor, comediante y también escritor (ha incursionado en varios géneros literarios, como la novela, el relato corto y las memorias autobiográficas), su cine, por el cual es más conocido a nivel popular, se fundamenta en una visión propia, única e irrepetible, con más de 50 películas en su haber, algunas de las cuales han sido galardonas con el Premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, más conocido popularmente como Premios Óscar. Él en particular ha recibido 4, 3 de ellos al mejor guion original (lo que nos da una pista sobre cómo escribe) y uno al mejor director. A pesar de su registro amplio de géneros que ha tratado con brillantez y excelencia en el séptimo arte, difícilmente imitable, destaca en un tipo de comedia tan divertida, sui géneris y diferente, que está considerado uno de los mejores comediantes de toda la historia.

   Recordemos que Woody Allen no comenzó su carrera artística profesional como cineasta ni actor, en la década de 1950, sino como escritor de comedia, chistes y guiones para televisión en particular. Publicó varios libros de relatos cortos de humor. Así que una década, como mínimo, antes de convertirse en cineasta icónico y referente de un humor audiovisual muy concreto y explícito, reconocido unánimente por los críticos cinematográficos (se ganó el respeto y la rendición incondicional a sus pies de los más exhaustivos e implacables críticos reconocidos a nivel mundial, destacando a Roger Ebert [1942-2013]), Woody Allen fue escritor de éxito. 

   Pero también fue un peculiar e innovador comediante, en la década de 1960, poco antes de reconvertirse definitivamente en el reconocido y admirado cineasta que acabó siendo, dedicándose a un tipo de comedia muy popular en Estados Unidos, el "stand-up comedy" o "comedia de a pie", donde el comediante reflexiona humorísticamente sobre sus vivencias en particular, frente a un público con el que suele interactuar. Woody Allen fue pionero de los monólogos, frente a la tendencia establecida en la época de contar chistes tradicionales. Y precisamente ahí es donde desarrolló ese personaje único, que luego explotaría a fondo en gran parte de su obra cinematográfica, quedando asociado a él y caracterizado como una persona intelectual, insegura y nerviosa, cuya tendencia es la reflexión elíptica, humorística y sarcástica sobre temas como la metafísica o el psicoanálisis (aunque, según ha explicado varias veces, su personalidad en la vida real es bastante diferente). Pero si algo marca la diferencia en el cine woodyalleniano es precisamente la gratificante tendencia a la parodia autorreferencial redundante: ese peculiar humor que, si bien puede burlarse de los demás o de situaciones fácilmente ridiculizables, como suele hacer la mayor parte del género de la comedia, no obstante decide burlarse de sí mismo y los personajes similares que escenifica en la gran pantalla, de manera despiadada, inteligente, muy aguda y con un ingenio difícilmente imitable.

   Pero como los seres humanos no solemos ser la perfección intachable andante, el genio neoyorkino ha estado envuelto en alguna que otra polémica a nivel personal y que ha enturbiado su carrera cinematográfica, mermándola por completo, destacando las gravísimas acusaciones de abuso sexual por parte de su hija adoptiva Dylan O'Sullivan Farrow, secundadas por su ex pareja, la actriz estadounidense Mia Farrow (que se ha convertido en su mayor y más vehemente detractora y activista social contra el cineasta), así como su único hijo biológico, el excelente periodista y escritor estadounidense Ronan Farrow. Bueno, aunque se trata de una acusación gravísima, por la que Woody Allen fue juzgado en 1993, no obstante se le declaró inocente por falta de pruebas. Tras una investigación de 14 meses, la Agencia de Bienestar Infantil de Nueva York, perteneciente al Departamento de Servicios Sociales, concluyó que no había evidencia creíble de abuso o maltrato. A pesar de ser absuelto por la justicia y sin haberse podido demostrar nada hasta el día de hoy, el activismo de la familia Farrow contra él (especialmente su hijo, periodista reconocido por los reportajes de investigación sobre las denuncias de abuso sexual contra el ex productor cinematográfico estadounidense Harvey Weinstein, que sí se demostró judicialmente ser culpable y por las cuales fue encarcelado a una condena de 23 años, que sigue cumpliendo en la actualidad) ha tenido repercusiones importantes en la carrera cinematográfica de Woody Allen, tras ser "condenado" a nivel social y mediático. En la actualidad solo produce en Europa.

   CRISIS IN SIX SCENES es una peculiar, extravagante, muy rara, genial y divertidísima creación cinematográfica literófila woodyalleniana sin parangón y única, desarrollada para Amazon Studios y estrenada el 30 de septiembre de 2016. Se trata, en principio, de una miniserie de 6 episodios, pero que en realidad funciona como una película de apenas 2 horas y media, por eso es la miniserie más curiosa y diferente que se ha creado, pues se ve de una sentada, como si fuera una película suya más. A pesar de que el cineasta neoyorkino la ha rechazado con vehemencia, arrepintiéndose de ella en varias ocasiones y catalogándola de "error catastrófico", a mi juicio se trata de una de las mejores creaciones del cineasta, si tenemos en cuenta todas sus peculiaridades globales y no intentamos compararla o ponerla a la altura de sus películas más reconocidas por la crítica cinematográfica. Una verdadera joya audiovisual de la mayor rareza cómica y tan bien contextualizada en la época que pretende escenificar, que es capaz de trasladarnos a ella, finales de la década de 1960, en plena ebullición del hippismo, la lucha política activista por la emancipación social de los desfavorecidos en Estados Unidos, así como por los derechos de las mujeres y los afroamericanos o el rechazo a la guerra de Vietnam (1955-1975).


   Protagonizada por el mismísimo Woody Allen, en el registro del arquetípico cliché de personaje que le caracteriza, a mi parecer destacan las excelentes interpretaciones de las actrices Elaine May y la versátil, polifacética, genial cantante, compositora, productora discográfica y actriz estadounidense Miley Cyrus. Pero lo mejor con diferencia, a mi juicio de literario escrutador, es la cantidad de guiños literófilos, más o menos complejos y contextualizados que presenta, en un guion desenfadado, caótico, espontáneo, sencillo y que da la impresión de ir perdido al principio, aunque está perfectamente hilado a medida que avanzan los episodios, hacia un no menos literófilo desenlace desternillante, como esos a los que nos tiene acostumbrados el cineasta neoyorkino.


   Debido a las peculiaridades literófilas que presenta la miniserie desde el principio hasta el final, con guiños constantes y continuos a libros, escritores, filósofos o políticos que escribieron, presentes en todos los episodios (literalmente en todos), motivo por el cual la catalogo y clasifico como una de las mejores creaciones cinematográficas literófilas, he visto la miniserie varias veces. Unos días antes de salir de viaje transformador hacia el norte de la península, hice un visionado escrutador para desglosar, escena a escena, todos los guiños literófilos que he podido localizar.


   La miniserie se centra en un fascinante argumento: sigue las tronchantes peripecias de un matrimonio mayor acomodado y bastante convencional, contextualizado en la segunda mitad de la década de 1960, que se ve envuelto inesperadamente en las novedades sociales turbulentas que trae el activismo político más reivindicativo, contestatario y radical. El marido, interpretado por el característico Woody Allen en su salsa y registro cinematográfico que domina a la perfección, se llama Sidney, pero usa el pseudónimo S. J. Munsinger. Aquí ya se percibe un guiño indirecto apreciable, si observamos todo el panorama, enfocado hacia el emblemático y legendario escritor estadounidense Jerome David Salinger (1919-2010), más conocido como J. D. Salinger, cuya obra maestra principal, EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO (Alianza Editorial, Madrid, 1978; publicada originalmente en inglés en 1951), está considerada una de las mejores novelas de todos los tiempos. Salinger será, sin duda, el escritor protagonista principal en el literófilo trasfondo de la miniserie, desde el principio hasta el final, apareciendo en algún que otro guiño recurrente, hasta el divertido y regocijante desenlace.


   Evidentemente, Woody Allen no puede evitarlo y hace ese peculiar metacine desopilante que le caracteriza: el personaje de Sidney es un aspirante fallido a escritor que, a pesar de haber publicado alguna que otra novela, no obstante ha fracasado rotundamente, teniéndose que dedicar a escribir anuncios publicitarios durante casi toda su longeva vida, aunque en el momento del desarrollo de la trama, está escribiendo una serie para televisión. El personaje de Sidney es un divertidísimo reverso woodyalleniano fracasado de J. D. Salinger, que, como apreciaremos en una breve, banal e intrascendente reflexión al final del último episodio, intenta llegar a convertirse en el emblemático escritor legendario más popular de la segunda mitad del siglo XX, pero se queda en un patético y ridículo estadounidense mediocre acomodado, con elevadas pretensiones literarias, pero sin verdadero talento.


27 comentarios:

  1. Que buena elección, no hay mejor recomendación para un blog literario.

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    1. Muy agradecido por tu comentario. A mí también me lo parece.

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  2. Uf Woody Allen es de esos creadores que o te gusta o lo detestas, yo estoy más cerca de estos últimos, no obstante veré la serie y te comento

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    1. Estoy de acuerdo contigo, Woody Allen genera sentimientos encontrados, lo cual suele ser la seña de identidad de un genio. Si estás más cerca de detestarlo, no creo que esta miniserie te aporte nada diferente, excepto si obvias sus peculiaridades características y te centras en la intensa mirada literófila difícilmente igualada en otro producto cinematográfico. Considero que solo la puede disfrutar a fondo gente muy lectófila, por la cantidad de guiños constantes que tiene, incluyendo un fascinante club de lectura escenificado a fondo, aunque sea desde una característica mirada woodyalleniana. Ya nos cuentas qué te ha parecido.

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  3. Me gusta mucho este apartado del blog, justo hace dos días me fracture el pie, hoy mismo cae y me la veo, porque a pesar de conocer a Woody Allen, esta serie la desconocía. 🙂 gracias

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    1. Lo primero y principal: espero que te recuperes pronto de la fractura y te deseo que la recuperación sea completa y rápida. Es la primera y única serie de Woody Allen hasta hoy. Como el resultado fue tan insatisfactorio para él, no creo que vaya a embarcarse nunca más en otro proyecto igual, por tanto es una rareza inusual en su haber. Espero que te guste y te haga pasar un buen rato. Gracias a ti por compartir.

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  4. Estaba el otro día pensando si seguirías con este contenido, me alegra saber que si, porque además lo detallas muy bien y descubro películas y series interesantes.
    Voy a verla este fin de semana y te cuento.

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    1. No te preocupes, este apartado seguirá sin duda (mientras siga encontrando pelis que considere literófilas), al igual que las reseñas de libros y cómics. Es uno de los apartados más populares y aceptados. Mi compromiso es no quitar ningún apartado que guste a la comunidad, por muchas novedades que suba, excepto si me quedo sin material, imaginación, creatividad, recursos, etcétera. Por eso es tan importante para mí interactuar con vosotros y saber cómo va la cosa. Los críticos e incluso el propio autor no la ven con buenos ojos. A mí personalmente me ha encantado la miniserie cada vez que la he visto, especialmente el final, el último episodio. Me parece una genialidad literófila. Ya me cuentas qué te ha parecido a ti. Tu opinión siempre es importante. Gracias por la valoración.

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  5. Que buena, lo que me hacen reír sus ocurrencias, Woody Allen es indudablemente uno de los mejores directores y guionistas.

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    1. Muy cierto. A mí también me hace reír mucho. Estoy completamente de acuerdo con tu valoración. Gracias.

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  6. No he visto a nadie que sepa tan bien crear necesidades, he leído tu recomendación y siento que tengo que verla ¡YA! o lo haces muy bien o es que la serie es la Ostia.

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    1. Nunca se me hubiera ocurrido planteármelo así. Siempre he pensado que escribo gilipolleces que, tal vez puedan ser más o menos graciosas y divertidas, pero intento que, como mínimo, sean respetuosas, pues faltar al respeto me parece demasiado fácil y nada elegante, diciendo más de ti que del otro, incluso cuando tengo que mostrar mis desacuerdos con algo o ponerme moralista (sin darme cuenta) o vehemente con algo. Gracias por aportar una visión distinta. Respecto a lo último, sinceramente creo que la serie es la Ostia.

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  7. Yo también la veré este fin de semana con mi mujer. Si tiene guiños literófilos y es desternillante nos va a gustar seguro. Ya os cuento

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    1. Ya verás la cantidad de guiños que tiene, muchos de ellos contextualizados en la época y la situación política que retrata (a mi juicio) a la perfección. No he querido meterlos (aunque los tenía desglosados guiño a guiño, escena a escena) para no condicionaros demasiado. Espero que os guste y la disfrutéis ambos. Es desternillante arreglo al humor woodyalleniano. Si os gusta y os hace reír el genio neoyorkino, os tronchareis, si no, me parece que tampoco será más graciosa que otras películas suyas.

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  8. Es un verdadero placer leeros, me gusta mucho el nuevo proyecto. Sigo por aquí a pesar de no escribir tanto como me gustaria. Ustedes con el contenido y sus comentarios hacéis amenos mis días, he tenido una artrosis considerable pero no considerada y me ha dificultado llevar mi rutina. Estoy bien, hoy comento para agradecer su labor y la de río trankilo, vuestro laboro es excelente. He visionado la mitad de la serie de Woody Allen. Me lo estoy pasando pipa como dice ustedes. Bendiciones.

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    1. ¡Centauro querido! ¡Cuánto tiempo sin saber nada de usted! ¡No sabe la inmensa alegría que es tener noticias suyas! Aquí siempre se le recuerda porque se le quiere. Es usted uno de los pilares fundamentales de la comunidad desde que hizo acto de presencia en mayo de 2025 y gracias a sus palabras el blog siguió adelante, así que si alguien aprecia este laburo debería estarle agradecido, pues sin usted y sus palabras ahora no estaríamos aquí. Espero de todo corazón que mejore su artrosis. Woody Allen no se la curará, pero le ayudará a desconectar un rato mientras se lo pasa pipa. Mi mujer y servidor acabamos de reír con usted, al decir eso de que se lo está pasando pipa. Le tenemos mucho cariño y siempre está presente en nuestros pensamientos. Cuídese mucho. Gracias por tenernos informados y darnos noticias suyas. Bendiciones para usted también.

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    2. Centauro me alegra mucho saber de ti, gracias por tus palabras, me hacen muy feliz, me alegra formar parte de una pequeña porción de tu vida y que amenice los días, deseo que esa artrosis se olvide de usted, nos vemos por aquí amigo.

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  9. El cine, mi pasión.

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  10. Que buena propuesta, me ha encantado, me la vi ayer del tirón, es muy buena. Trae mas joyitas que nos gustan.

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    1. Me alegro de que te guste la propuesta. A mí también me parece muy buena. Aunque no es fácil encontrar películas literófilas (hay muchas más literarias), no obstante todavía tengo algunas por ahí (más las que vaya descubriendo). Gracias por comentar y dar tu opinión.

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  11. Woody Allen que petardo el tío. Igual esta serie es fumable porque si la recomiendas será que es buena, me fio de tu criterio pero a Woody Allen ni agua

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    1. No te fíes de mi criterio, tan solo es una opinión sin más. Si Woody Allen te parece un petardo, ni intentes esta serie, es más de lo mismo pero con un montón de guiños literófilos. Además, los críticos no la tienen en buena consideración y hasta el mismo Woody Allen la ha rechazado con vehemencia. De todas formas, gracias por la confianza depositada en mi criterio.

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  12. Ya la vi. Te tronchas

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    1. Sí, yo también me tronché. Aunque depende mucho de si te gusta o no su cine y forma particular de humor.

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  13. Acaba de descubrir esta joya de blog. Nueva seguidora. Oasis

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    1. Bienvenida a este espacio que básicamente empezó como un blog literario para compartir opiniones muy personales, en forma de reseñas, primero de libros y luego de cómics. Poco a poco ha ido ampliándose con otros proyectos, en forma de apartados. Mañana Riotrankilo (el primer colaborador interno) abre el espacio colaborativo con el primer relato poético, un espacio de escritura experimental para que participe quien quiera. Tus aportaciones, opiniones e impresiones serán bienvenidas siempre. El único requisito imprescindible que se pide es respeto hacia los demás. Espero que disfrutes, te diviertas y pases unos ratos agradables. Gracias por ser una nueva seguidora.

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