miércoles, 1 de abril de 2026

'EL DIOS ALUCINÓGENO' de Carles Tamayo (reseña)

Acabo de leer el libro EL DIOS ALUCINÓGENO. UN AÑO INFILTRADO EN SECTAS.


   Escrito por el cineasta y youtuber español Carles Tamayo Rico, nacido el 17 de enero de 1995 en Masnou, Maresme, Mataró, Barcelona, Cataluña, España. Graduado en Dirección Cinematográfica desde 2018, se ha convertido en una muy influyente personalidad de internet fundamental, rescatando un tipo de periodismo de investigación que estaba un tanto perdido: la infiltración con cámara oculta, especializándose en estafas, noticias falsas, desinformación y pseudociencias, pero sobre todo en sectas. Sus creaciones audiovisuales son altamente significativas, debido a la calidad de los contenidos que crea, pero también a su relevancia en la ayuda que aportan a las personas afectadas. Su trabajo de investigación y la tonalidad lo más objetiva posible que lo caracteriza, demuestra que es posible (y deseable) el ejercicio de un periodismo exhaustivo, sincero, bien hecho y necesario, independientemente de la obtención académica de una titulación que, en no pocos casos, parece ser irrelevante, visto lo visto.


Mi ejemplar es una primera edición publicada en marzo de 2026 por Plaza & Janés, editorial española de las mejores y con mayor recorrido en el mundo de la edición en España, actualmente uno de los sellos editoriales más potentes de Penguin Random House Grupo Editorial. El libro es un arquetipo elocuente de la filosofía editorial que rige a los dos grandes grupos: edición barata, con papel reciclado del peor, aunque con buenas tapas duras, pensado para minimizar gastos y maximizar ganancias sin importar la calidad. La evidencia más obvia se encuentra en una serie de erratas que, a pesar de no ser abundantes, siguen siendo demasiadas a mi parecer, más todavía si tenemos en cuenta que estamos ante uno de los dos grandes grupos editoriales que dominan el mundo de la edición en España, con todos los medios y recursos a su disposición. Esto indica un flagrante descuido en la corrección propio de editoriales que, o no tienen recursos suficientes, o solo buscan publicar libros como churros para vender sin parar y ganar dinero a espuertas, sacrificando la calidad en aras de la cantidad. Una pena, la verdad, cuando estamos ante un libro que no solo merece la pena, sino que es un significativo punto de inflexión memorable a tener muy en cuenta, como sucede con el aquí reseñado.


   El libro tiene 311 páginas repartidas en 20 capítulos numerados y titulados, dos epílogos y una nota biográfica sobre el autor.


   No podría estar ahora mismo más feliz y contento que sabiendo de la existencia de Carles Tamayo. Por descontado que la desconocía hasta ayer, martes, 31 de marzo de 2026 cuando, un tanto desesperanzado, acudí a una de mis librerías habituales intentando encontrar algo que me conectara, que me enganchara de verdad, que me absorbiera, que no me dejara ni respirar un segundo y que "secuestrara" mi tiempo de vida en la lectura, por fin. Últimamente andaba escaso de todo esto a nivel literario y la verdad es que es desesperante para un lectófilo empedernido de largo recorrido como servidor: que se publiquen entre 7.000 y 8.000 libros al mes (lo que equivale a unos 250 al día) pero seas incapaz de encontrar uno que de verdad te guste, estimule y absorba de principio a fin.


   Sectas. No podría haber un tema más fascinante, pero también importante a nivel social, pues el oscuro, desasosegante y muy retorcido fenómeno sociológico de las sectas nos afecta a todos, sí, a ti también, aunque creas que no. Todos, absolutamente todos somos vulnerables a las sectas, pero no porque todos seamos sensibles a ellas y antes o después atravesemos un momento de la máxima susceptibilidad para ser captados por los mayores lobos humanos disfrazados de corderos, sino porque para la mayoría es muy difícil y harto complejo saber identificar correctamente una dinámica sectaria, mucho más difícil si cabe cuando atravesamos un momento vital delicado o tenemos inquietudes intelectuales, filosóficas, espirituales, pero también económicas, no importa, ya que el trasfondo depredador que subyace a toda organización sectaria adopta el disfraz que represente cualquier interés humano. 

   La respuesta es sí: te debería interesar y no poco el asunto, pues no solo tú eres vulnerable, sino todo tu entorno de allegados, sean familiares, sean amigos, sean conocidos, no importa. Si bien el fenómeno sectario ha existido desde siempre, no obstante hace unas cuatro décadas se puso de relieve a nivel social y empezó a ser investigado con exhaustividad por una serie de periodistas y/o psicólogos. En la década de 1980 se popularizaron un tipo de libros que eran ensayos sobre el fenómeno sociológico de las sectas. Los autores más emblemáticos en España fueron el periodista de investigación Pepe Rodríguez y en menor medida (y calidad) la política Pilar Salarrullana (1937-2009). Sus libros y trabajos de investigación alcanzaron la cumbre en la década de 1990, para diluirse por completo, hasta desaparecer, en la década de 2000. Al parecer les tomó el relevo el psicólogo especializado Antonio Luis Moyano, pero tampoco tuvo mucho recorrido. Tras una década y media de silencio, apareció otro psicólogo especializado, Miguel Perlado, aunque también sucedió algo parecido: ambos autores citados, con un perfil similar, publicaron un libro y ahí terminó, al parecer, su trayectoria. Parecía que los buenos tiempos de Rodríguez y Salurrallana se habían terminado. No obstante, tanto Moyano como Perlado no aportaron a nivel literario nada significativo ni a destacar, a mi juicio. Solo se dedicaron a escribir libros en la misma onda que Rodríguez y Salurrallana. Al igual que había sucedido con los grandes autores estadounidenses, como Steven Hassan y Robert Jay Lifton (1926-2025), entre otros. 

   Entonces llegó una refrescante renovación literaria ensayística con la lingüista y magnífica escritora atrapante estadounidense Amanda Montell, que estableció un abordaje muy distinto y diferenciado del fenómeno a principios de la década de 2020, proponiendo un nuevo enfoque desde lo que ella cataloga como "cultish" o "lenguaje del fanatismo".

   Pero Carles Tamayo, que ahora se une a esta nueva generación de investigadores y expertos nacidos en la década de 1990, ha ido mucho más lejos todavía si cabe, no deteniéndose en aquello que todos los investigadores de la "vieja escuela" hicieron a la perfección, alcanzando la excelencia a mi parecer (con la excepción de la dudosa y excesivamente sesgada Pilar Salarrullana), pero también de la "nueva escuela", es decir, el análisis crítico, erudito y esclarecedor, aunque aséptico, desde fuera, sin implicación real ni capacidad suficiente para llegar. Como ha quedado claro a lo largo de las décadas transcurridas desde que se estudia, analiza, escribe, rueda y juzga sobre el fenómeno sociológico de las sectas, que en realidad campa a sus anchas, con una impunidad legislativa y judicial escurridiza muy amplia, los enfoques y abordajes anteriores no eran suficientes. Se necesitaba algo más, que alguien llegara más lejos todavía e hiciera las cosas de otra manera, rompiendo con los lugares comunes establecidos. Y eso acaba de suceder, sin ninguna duda, con Carles Tamayo, en su estreno y prometedor inicio como escritor.

   Digo prometedor inicio como escritor por mantener un poco la compostura y decir algo, pues si soy sincero de verdad y sin filtros, ni los escritores más consolidados escriben como él. A mi subjetivo juicio estamos ante un escritor nato. De hecho, no recuerdo la última vez que me leí un libro de una sentada, totalmente conectado, absorbido y sin poder parar ni un instante, en especial si hablamos de un libro de ensayo, mucho más sobre sectas, tema cargante, negativo y muy tóxico, que nos sube a vertiginosas "montañas rusas" emocionales, para ponernos enfrente de una de las facetas más oscuras, retorcidas y perniciosas del ser humano, cuando se convierte en el adalid hobbesiano por definición (homo homini lupus; el hombre es un lobo para el hombre). 

   Ahora mismo declaro al libro aquí reseñado como el mejor con diferencia que se ha escrito sobre el tema hasta el momento. Y no, no es por la información técnica o los sesudos estudios intelectuales críticos que aporta, trabajos ya realizados con profesionalidad, profundidad, exhaustividad y elocuencia sobrante desde la década de 1980, sino porque es la primera vez que podemos identificar, paso a paso y de manera objetivable, todo el proceso y las dinámicas sectarias al desnudo, sin distorsiones, maquillajes, ni disfraces. De ahí que este libro se convierta automáticamente y por derecho propio a mi parecer, en uno de los mayores bienes para la humanidad al que podemos acceder en la actualidad. Estamos de enhorabuena en la península. Menuda suerte hemos tenido con nuestro compatriota, que decidió rescatar el peligroso, arriesgado y polémico formato de la infiltración con cámara oculta, ya olvidado desde los memorables reportajes y libros de Antonio Salas a principios de la década de 2000, para realizar un impecable e impresionante trabajo periodístico de investigación sin parangón en el mundo de las sectas que, a pesar de ser más amplio, en este caso ha querido centrar, supongo que para empezar con su inolvidable ópera prima y ver qué tal va la cosa, en el mundo de las sectas espirituales de tipo nueva era, centradas en el uso de ayahuasca y drogas psicodélicas, todo un fenómeno novedoso y en auge, que hace no tanto era, en el mejor de los casos, anecdótico y marginal. Una investigación al límite, totalmente comprometida, con el máximo riesgo y exposición, cuya duración ha sido corta (un año), pero con un resultado inmejorable, trayéndonos una joya imprescindible y que, reitero, es una impecable obra maestra del periodismo de investigación más complicado; un libro que, a pesar de su brevedad y sencillez literaria, tiene un excelente pulso narrativo propio de un escritor nato, capaz de convertir un objetivo ensayo periodístico de la máxima rigurosidad, en algo similar a una sincopada novela de suspense ficticia, con una trama absorbente, unos personajes memorables, un nudo intrigante y un desenlace inesperado, propio de un genio literario con tal maestría en el manejo de la pluma e ideas creativas, que es casi imposible colar como no ficción, pues no existe un caso igual, al menos que yo recuerde (y de haberlo, creo que lo recordaría, sin duda). Y no obstante, es todo cierto. Bravo por ti, Carles. Ahora mismo soy Risto Mejide (solo como metáfora, por favor, salvando las irremontables distancias y lejos de mi intención compararme, mucho menos equipararme a un genio tal) ante César Brandon Ndjocu en la tercera edición de 'Got Talent España' (2018). Así están las cosas y así te las cuento. 

   Veamos al asunto un poco al detalle. El capítulo '1. La primera toma' (páginas 11 a 33) empieza como una declaración de intenciones que solo podría escribir alguien que no se anda con remilgos ni tampoco ha estudiado literatura ni escritura creativa, pero es un escritor nato por naturaleza. Sin medias tintas, sin ambages, sin introducción ni preparación previa, nos muestra su forma de ver e interpretar las cosas y ya desde el momento cero entendemos que nos espera un viaje instructivo, útil y aprovechable al máximo. Sí, desde el momento cero, algo absolutamente inusual y nada común, que sucede una vez a la larga, si sucede. A partir de ese momento, todas tus reticencias ante un dudoso libro de Penguin Random House y su mierdosa política editorial (para el lector, que pierde calidad por todos los lados con su inversión al comprar un ejemplar; excelente para el codicioso pero miope negocio y los que se benefician de él mediante criterios únicamente mercantilistas depredadores) caen en picado, pues aunque ya sabes lo que te espera en el continente, también intuyes que habrá valido la pena pagar 22,90 euros únicamente por el contenido: "La incomodidad es la señal de que estás creciendo. Si duele, probablemente estás en el camino correcto. Abandona la comodidad, abraza tu evolución. Eso dice un cuadro cursi, lleno de flores, mariposas y colorines, colgado en la pared. Y yo me pregunto: ¿cómo de retorcido hay que ser para convertir las palabras <incomodidad> y <dolor> en algo positivo? Incomodidad significa molestia, lío, enfado... Básicamente, lo que nadie busca en la vida, que ya da bastante por saco por sí sola. Sus antónimos son comodidad, bienestar, gozo y placer. ¿De verdad hay quien consigue vender el dolor como si fuera el camino correcto?" (página 11). Así empieza literalmente el imprescindible libro como antesala reflexiva preparatoria de la máxima lucidez, antes de la experiencia inmersiva que nos espera por delante.

   Apenas al girar la página hay un espacio en blanco que finaliza con la reflexiva declaración de intenciones, cuyo intenso aunque sobrio inicio nos ha puesto en la pista de lo que va a ofrecernos el autor durante la lectura de las 311 páginas que nos quedan por delante: una exposición objetiva de los hechos vividos, intercalada con explicaciones subjetivas de una lucidez esclarecedora e impepinable y que no podrían estar más cerca de la objetividad, con un análisis forense del fenómeno sociológico sectario, dinámica a dinámica, pensamiento a pensamiento, comportamiento a comportamiento, para desnudar estructuralmente y dejar en visto todo (y cuando digo todo es todo literal, no eufemística ni metafóricamente hablando) el modus operandi de las sectas, identificable a partir de entonces en su esencia oculta, el contenido o mínimo común denominador, subyacente a toda secta, cambiando solo el continente, es decir, personajes, nombres y presentaciones. La diferencia entre el libro de Carles Tamayo y el resto es que EL DIOS ALUCINÓGENO escenifica performativamente, cual ejemplo arquetípico aplicable a cualquier otro contexto caracterizado por los "mismos perros con diferentes collares", todo lo que en el resto de libros es una mera teoría intelectual abstracta e ineficiente en la práctica.

   Entonces empieza de verdad el libro de la única manera que podría empezar a mi parecer una investigación periodística como la que va a llevar a cabo el autor, es decir, como infiltrado con cámara oculta, el periodismo más inmersivo, comprometido, arriesgado, peligroso y por descontado, polémico, indicando así que estamos ante una muy probable auténtica obra maestra de este tipo de literatura ensayística: "Son las seis de la tarde y me dirijo a un chalet a las afueras de Barcelona. Voy disfrazado con una indumentaria que no tiene nada que ver con mi habitual forma de vestir" (página 12).

   La primera manifestación sui géneris, de la máxima peculiaridad y que marca una interesante diferencia, reside en la forma tan visual, original y creativa (no sé si debido al autor o al equipo editorial) de plasmar onomatopeyas que pretenden sumergirnos en lo que está sucediendo, para que lo vivamos. No recuerdo haber visto esta idea llevada al papel impreso que no sea noveno arte, pero el efecto ha sido impactante y muy efectivo, sin duda, jugando con las texturas, las fuentes y especialmente los estudiados tamaños a nivel visual, para provocar un estímulo directo que ayuda bastante a encarnar la vivencia que pretende transmitirnos el autor, dando comienzo por primera vez en las páginas 22 y 23, aunque luego se extenderá a lo largo del libro en varias ocasiones, variando la escenificación, desde onomatopeyas hasta frases exclamativas, pasando por notas musicales.


   A partir de aquí el libro nos sumergirá de lleno en el mundo de las sectas como nunca antes lo habíamos hecho, tanto si somos lectores principiantes en estas temáticas, como si somos lectores expertos en los ensayos periodísticos de investigación especializados en la cuestión.

   Por una parte tendremos el abordaje explicativo sin rodeos y a la peculiar manera tamayana, de aspectos como qué es una secta o qué es la nueva era (movimiento ideológico sincrético, que promueve a partes iguales pseudociencias, teorías conspirativas y creencias espirituales descontextualizadas, usado como trasfondo ideológico apropiado por una amplia cantidad de sectas), dedicándose a fondo a explicar los contextos ideológicos de las dos sectas principales que ocuparán la mayor parte del libro, siendo el fundamento del título: el conglomerado Inner Mastery y el Santo Daime. En ambos casos, como podremos comprobar durante el desarrollo específico y concreto de las respectivas infiltraciones al detalle y de principio a fin, a medida que transcurren los 20 capítulos, estamos ante el mismo tipo de dinámicas identificables sin medias tintas ni titubeo alguno, con las incuestionables evidencias de los intereses en juego, en principio y por encima de todo económicos, así como el pernicioso resultado que le espera a quien caiga en sus redes, destacando el peligro para la integridad física, psíquica y sensorial de quien decide, ya no solo arriesgarse con las dinámicas sectarias, sino, al menos en este caso, ingerir drogas psicodélicas con peligrosos efectos para la salud, que el autor muestra con las evidencias objetivas sin pie a la duda (otra cosa es que decidamos obviarlas).

   Una parte que me ha parecido de lo más significativa han sido los tres capítulos de entrevistas centradas en la versión o historia personal de lo vivido en las sectas por parte de tres personas ex adeptas (capítulos 5, 8 y 12 en particular), subdivididos en apartados dedicados a la indagación exhaustiva y ordenada de cada aspecto relevante.

   Aunque lo más importante, destacable y aprovechable de todo el libro está contenido, a mi parecer, en el capítulo '7. El gurú' (páginas 105 a 120) donde, en apenas 15 páginas, Carles Tamayo retrata, identifica, desglosa, analiza, interpreta correctamente y desenmascara de la manera más brillante, elocuente y lúcida, las dinámicas sectarias arquetípicas, en la figura del fundador y líder de Inner Mastery, así como todo el conglomerado empresarial a su alrededor, Alberto Varela (1960-2023). Este literario trabajo de campo aplicado directamente sobre las acciones, actitudes, procedimientos y modus operandi, en tiempo real, de un líder sectario arquetípico, es un documento-reportaje único, siendo la primera vez (al menos hasta donde tengo constancia) que sucede. No obstante, eso no implica que el resto del libro sea prescindible, pues para entender el trabajo desenmascarador realizado por el autor en ese capítulo, necesitaremos leer todo lo escrito previamente, pero simultáneamente continuar con la lectura hasta el final.

   Y la apoteosis definitiva, también inédita hasta donde alcanzan mis lecturas de ensayos periodísticos basados en la infiltración con cámara oculta, tiene lugar en la recta final del libro, capítulo '18. El Cielo de San Juan' (páginas 239 a 264), cuando... Bueno, hasta aquí hemos llegado. No te puedo acompañar más. Deberás leer el libro para vivirlo, entenderlo, saberlo. Eso sí: nunca creas que este libro no te interesa porque en principio (póngase aquí la excusa más conveniente). Este libro no solo te interesa, sino que es imprescindible para entender y aprender a lidiar con lo que hay ahí fuera esperándote; esperando a cualquiera. Solo falta que se den todas las circunstancias favorables para que suceda la "tormenta perfecta". Te puede pasar a ti en el momento más inesperado. Le puede pasar a cualquiera de tu entorno más cercano. Pocas veces aprovecharás más la lectura de un libro y los 22,90 euros que vale. El beneficio que te puede traer es invaluable.

14 comentarios:

  1. Impecable. Es un tema que descubrí a través de documentales cuando empezaron a emitirlos en la televisión y ahora me interesa leer sobre el tema. Muchísimas gracias. Ademas novedad, que será fácil de encontrar.

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    1. Gracias a ti por el comentario. Seguro que lo podrás encontrar con facilidad.

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  2. Nada me daría más orgullo que publicar algún día un libro y que me lo reseñaras tú. Haces un trabajo increíble. Vaya regalazo para el autor. A mí me gusta tanto el tema sectas que incluso cuando son novelas de ficción disfruto su lectura. Asi que estoy seguro que me gustará.

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    1. Muchas gracias por la valoración. Seguro que te gustará y lo disfrutarás. Si te apasiona el tema y has leído sobre él, ya verás la diferencia.

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  3. Lo que daría por conocer cada libro que leo a través de tus reseñas, nunca nos haces spoiler pero si nos das la información necesaria muy bien detallada. Gracias😍

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    1. Gracias a ti por valorar de esa manera mis opiniones personales en forma o con apariencia de reseña. Bueno, intento no destripar nada importante, aunque no sé muy bien del todo lo que hago. Parece ser, por tus palabras, que sale más o menos bien.

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  4. Lo primero enhorabuena por encontrar un libro que te enganche y te reconecte con la lectura. Ha sido rápido, lo que no sé si fácil. Yo me inicié en el tema de las sectas con el libro Captados de Miguel Perlado. Maravillosa reseña. Mañana a ver si en un hueco lo compro. Gracias 🙂

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    1. Gracias por tus palabras. Lo necesitaba, pues pocas cosas hay tan frustrantes como necesitar libros para leer, comprar, gastar una pasta considerable y que luego nada sea lo que parecía a primera vista o que no conectes, por el motivo que sea (muchas veces inexplicable). El libro de Perlado es de los mejores a mi parecer. Yo también lo compré cuando salió a la venta en 2020 y lo leí varias veces. En ese momento hacía años que no encontraba nada nuevo y solo me quedaba releer los de Pepe Rodríguez y Pilar Salarrullana, cuando encontraba ejemplares de segunda mano. ¡Miguel fue un oasis en pleno desierto pandémico! Gracias por la valoración de la reseña. Espero que te guste y lo disfrutes como me ha pasado a mí. Lo compré ayer a las 13:16, según indica el ticket de la librería Códex. Me fui a caminar. Cuando decidí volver a casa para almorzar, eran las cinco y pico de la tarde. La lectura se detuvo en la página 181. No iba a retomarlo hasta hoy porque se me hizo tarde y pensaba acostarme pronto, pero no se me ocurrió mejor idea que leer un poquito más, con la intención de que me entrara el sueño. Y ya no hubo marcha atrás ni forma de pararlo. Me acosté casi a las cuatro de la madrugada. Joder... ¡Por fin! A ver si también hay suerte con los otros dos que me compré.

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  5. Mira que me da alegría ver una nueva publicación, pero lo que más alegría me da es saber que si esto es posible, es porque has reconectado con la lectura o al menos con este maravilloso libro. El tema sectas es tan fascinante y curioso que conozco a muy pocas personas que no le llame la atención. Es una novedad que no conocía y que después de leer tu opinión y consideración tanto al libro como al autor lo leo seguro. Un gusto como siempre.
    PD: un trabajo inmejorable. Gracias.

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    1. Sí, este libro ha sido una maravilla que no termina. Estoy en la segunda lectura desde anoche y ya están surgiendo cosas. Por lo pronto me he puesto a fotografiar las páginas con erratas y las estoy circularizando y subrayando en rojo. Me siento casi como un profesor de primaria de esos que odiaba con todo mi ser, corrigiéndole un "examen" (corrección no solicitada) a nada más y nada menos que Penguin. ¿Puede haber algo más pretencioso? Lo que hace la desidia de no tener conexión con la lectura y los libros que se publican. De momento voy a exprimir este hasta el límite, pues es tan bueno y hay tanto que sacar, que todavía no me creo haberlo encontrado. Si te va el tema, tienes que pillarlo cuanto antes, te lo aseguro. En la segunda lectura es todavía mejor. Gracias por tu valoración, siempre necesaria, siempre importante para mí.

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  6. Lo vi el otro dia, esto es una señal. Buff tenía una corazonada de que era bueno pero tuve que elegir y quedo fuera. Lo tengo en cuenta. Tienes un blog increible.

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    1. Bueno no, lo siguiente (a mi parecer, claro). La corazonada era acertada, sin duda (o eso opino). Gracias por la valoración del blog.

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  7. Brutal reseña y descubrimiento Bro, fliparias cuando lo encontraste, tiene una pintaza que pillas. Espectacular regreso primaveral renovado e inspirado, me motiva mucho, muchas gracias. Éste ya está en la lista de imprescindibles. Yo también he vuelto a la lectura, por fin me he puesto con Ozzy y también he empezado un trabajo para mostrar todo lo descubierto con el dolor, ya sabes. Está primavera vuelve fuerte Rareza Literaria.

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    1. Pues en principio no flipé nada, sinceramente. Al ver que lo publicaba Penguin y el autor era una típica personalidad de internet (que por descontado desconocía), ahí tienes todos los ingredientes de lo que considero, a priori, una mierda de libro que no pasa ni de coña el filtro. Si lo hubiera publicado La Felguera, Valdemar, Aurora Dorada, Dilatando Mentes, ni me lo pienso. No necesito ni escrutarlo. Son editoriales con criterio de sobra. Si lo publica Penguin o Planeta, el asunto es otro. No tienen criterio o mejor dicho, su criterio no me sirve. Nada más hay que ver la irrespetuosidad hacia un autor increíble, con un trabajo de un lustro a las espaldas y sin parangón. Te pasaré por privado, cuando termine, todas las erratas que tiene el libro y lo entenderás. Pero como siempre, tengo experiencia de sobra para no dejarme llevar nunca por las primeras impresiones y tras escrutarlo a fondo una hora, decidí darle la oportunidad. Es lo mejor que se ha escrito hasta hoy. Un enfoque que solo nos podía traer alguien original, creativo, no condicionado por todo lo que se ha hecho y con criterio de sobra. Ojalá lo hubiera publicado en una editorial buena de verdad. Me alegro de que estés con Ozzy, toda una personalidad de las más fascinantes, originales, creativas y disruptivas que han pisado la faz de la tierra. Espero tu colaboración sobre el dolor, cuando la termines, con regocijo y mucho gusto. Seguro que te saldrá algo espectacular y memorable. ¿Puede haber mayor combustible literario que el dolor? Y... bueno... los que no te conocen no tienen ni idea, pero los que te conocemos a fondo sabemos de sobra que en los últimos seis años la vida te ha dado duro, pero duro, tanto como para cambiar el refrán ese de "dios aprieta pero no ahoga" y reconvertirlo en "cuando dios aprieta ahoga hasta asfixiarte del todo". Menos mal que solo es una invención humana, si no, te quedas en el sitio, Bro.

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