viernes, 2 de enero de 2026

"WUWEI WUXING: ATARAXIA" o el enésimo retorno del Tao a mi vida

El comienzo de este prodigioso nuevo año 2026 que siento como un intenso, metamákgico y esclarecedor año, está pautado por un acontecimiento fortuito e inesperado, que desembocó en el inicio de una nueva etapa vital a la que he catalogado, tras aparecer ese concepto griego en mi campo perceptivo y permanecer desde entonces hasta hoy, como ATARAXIA.

   Ataraxia se define como "imperturbabilidad, serenidad" en la única acepción de la RAE, asociada a la filosofía. En su origen etimológico del griego, significa "ausencia de turbación". En la antigua Grecia se consideraba un estado de ánimo atribuido al filósofo Demócrito (460-370 antes de la Era Común), aunque luego fue desarrollada la idea a fondo por varias escuelas filosóficas, destacando a los estoicos y epicúreos.

   La ataraxia griega es similar a la búsqueda principal, cual objetivo final, del taoísmo filosófico (daojia) chino: disminución de la intensidad de los deseos, para evitar un desequilibrio mental que perturbe la calma del individuo; calma esencial que marca la diferencia para poder afrontar los retos y dificultades de la vida con tranquilidad.

   Como he contado en infinidad de ocasiones, mis orígenes lectobibliófilos se remontan a una serie de primeros contactos con el orientalismo asiático y su mentalidad, tanto filosófica como religiosa, muy diferente (e incluso opuesta) a la mentalidad occidental.

   Durante la primera década (desde la segunda mitad de 1995 hasta la primera mitad de 2005) estuve inmerso en la exploración del budismo (tibetano y japonés), así como el hinduismo (con una primera aproximación a través del yoga, que luego se amplió con una segunda aproximación tardía a través del vedanta, especialmente advaita). Las influencias recibidas durante esos años determinaron mi cosmovisión particular, bastante divergente con las cosmovisiones occidentales comunes.

   Durante el tránsito de la primera década entre los budismos mahayana más conocidos y el complejo hinduismo incomprensible para la mentalidad judeocristiana e islámica, debido a su pluralidad inclasificable de manifestaciones religiosas autóctonas, que no necesitan reclamar ningún monopolio obsesivo sobre la verdad absoluta, me encontré con (me encontró en realidad a mí) el Tao, un significativo término filosófico originado en la antigua China más remota y prehistórica. Sucedió derivado de mi indagación en el budismo zen japonés, el producto más sui géneris a mi parecer del encuentro entre el budismo y el taoísmo.

   Definir Tao sería una imposibilidad ilógica, más todavía teniendo en cuenta que partimos de las influencias condicionantes de la sociedad, la cultura y el pensamiento occidental, a mi juicio exactamente lo opuesto a la idea de Tao. Ni siquiera el intento de traducción que se ha popularizado como "camino" o "enseñanza" sería nada apropiado. Aunque, no obstante, el mayor y mejor exégeta taoísta según mi opinión, el sinólogo, filósofo y traductor español Iñaki Preciado Idoeta, rastreó los orígenes hasta la primitiva escritura en caparazones de tortuga, donde Tao significaba algo así como "el hombre en la encrucijada". Para informarte correctamente sobre el asunto si te interesa, no veo libro más apropiado que LA RUTA DEL SILENCIO. VIAJE POR LOS LIBROS DEL TAO (Editorial Trotta, Madrid, 2018) del citado Iñaki Preciado Idoeta.


   La idea de Tao remite en última instancia a la idea de fluidez con la vida, poniéndonos a favor de los acontecimientos y no en contra, sin proyectar ni esperar nada, actuando espontáneamente y dejando que todo sea como es e intentando interferir lo mínimo posible con el flujo de los acontecimientos, sin ir a favor de nadie pero tampoco en contra. 

   ¿Te suena de algo esto? ¿Escuchaste a alguien explicarte algo así? ¿Lo has probado alguna vez?

   Desde que hizo su primera aparición la idea de Tao en mi campo perceptivo y todo lo que luego filosóficamente desarrollaron las escuelas taoístas de los últimos siglos antes de la Era Común (distorsionado luego a mi parecer por las escuelas de los primeros siglos de la Era Común), supe que estaba ante algo de la mayor relevancia. No me equivocaba y desde hace 3 décadas, la idea de Tao y todo lo asociado con ella retorna a mi vida cada cierto tiempo, por fases y etapas diferenciadas, jugando un poco al "juego del escondite", pues se oculta y se desoculta continuamente, absorbido por la mayor obsesión enfermiza de occidente y la tecnocratización digitalizada de nuestras vidas: acaparar y "secuestrar" la atención, con un propósito indiscutible: convertir nuestro tiempo de vida en una fuente de ingresos monetarios para otros.

   ¿Nadie se pregunta por qué vivimos en un inmenso estado de frustración, odio, violencia, ira y rabia acumulada que desborda por todos los costados?

   ¿Nadie se pregunta cómo hemos llegado hasta esto, con una polarización política extrema (de nuevo, aunque no sea nada nuevo) y una ideologización identitaria tribal desmesurada?

   Creo, mi gente lectófila, querida comunidad, que sois un refrescante oasis en el "desierto" de lo virtual, que las respuestas de la filosofía taoísta (en caso de no conocerla) os sorprenderían y dejarían boquiabiertos, tal vez.

   Por ese motivo (aunque no puedo prometer mucho porque este territorio que voy a explorar es ajeno a toda promesa, clasificación o expectativa posible) y tras meditarlo un poco (tampoco tanto, pues la respuesta se ha hecho notar pronto y de manera obvia), creo que voy a compartir (lo prometido a usted sí es deuda para servidor, mi querido Centauro, sabiendo que esto, a diferencia de Manson, le vibrará y no poco) retazos de mi actual etapa vital en la que me encuentro y a la que he catalogado como "WUWEI WUXING: ATARAXIA", solo plasmada desde su inicio, de manera amanuense, con letras mayúsculas, en un cuaderno BLANK BOOK de 700 páginas que mi mujer me compró, si mal no recuerdo, en Temu y que dio comienzo, cual dietario personal, el sábado, 2 de marzo de 2024.


   Vamos a ver lo que sale de aquí y esta propuesta.

   La etapa vital que he decidido llamar "WUWEI WUXING: ATARAXIA" dio comienzo, en consonancia con las ideas sobre el Tao, de la manera más inesperada e imprevisible. Sucedió el miércoles, 10 de septiembre de 2025. Ese día nos fuimos de paseo a Alicante, como hicimos durante el último lustro (este año las cosas cambian), con la intención de comprarme 2 libros que había visto el viernes anterior en la librería Códex de Orihuela y que en ese momento no pude comprar. Pero al llegar a la Casa del Libro, casualmente, no tenían ambos libros buscados. Mientras le preguntaba a la librera y ella consultaba en el ordenador, se me ocurrió echar un vistazo por encima a un carrito repleto de libros que estaba al pie del lugar donde se consulta. Entonces lo vi o me vio él a mí: WEN ZI. <Maestro Wen> (Kairós, Barcelona, 2025) con traducción, introducción y notas de Iñaki Preciado Idoeta. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Perdona? La sorpresa y estupefacción fue inmensa, pues en 30 años a rastras leyendo todos los clásicos taoístas chinos que han caído en mis manos, jamás había oído hablar del WEN ZI o Maestro Wen (lo que significa en chino).


   Créeme si te digo que no tenía ni la más remota idea de la existencia de este libro, considerado un clásico del canon taoísta desde la dinastía Tang (618-907), que lo estableció, con edicto imperial mediante, "tongxuan zhenjing" o lo que es lo mismo: "clásico verdadero que penetra el misterio". He aquí la diferencia entre el chino y el castellano: ellos, con un par de ideogramas lo han dicho todo; nosotros, con infinidad de palabras no hemos dicho nada, aunque eso sí: suena rimbombante y parece que diga mucho.

   Aunque ninguna garantía se acerca a la traducción directa del chino (recordemos que la aplastante mayoría de textos taoístas son traducciones indirectas de la previa traducción del chino al inglés o francés, ocasionalmente alemán), así como las imprescindibles introducciones y notas de Iñaki Preciado Idoeta, del cual no esperaba ya nada nuevo, pues está en el ocaso de su vida (tiene 84 camino de los 85 años de edad). Pero mayor sorpresa fue, si cabe, el contenido.

   Cuando hablamos de taoísmo filosófico (daojia), el único que me conecta y gusta como exégesis del Tao, hablamos de un canon literario muy específico y concreto (como no podía ser de otra forma): el Lao zi (más conocido en occidente como Tao Te ching), el Zhuang zi y el Lie zi. Para de contar. Hasta el pasado 10 de septiembre de 2025 así era para servidor. Pero no; obviamente me equivocaba y no puedo estar más agradecido de mi equivocación, aunque, sobre todo, no puedo estar más agradecido a la que probablemente sea la última (o penúltima, ojalá) traducción del gran Preciado Idoeta, invaluable e insustituible (no sé que será de nosotros, estudiosos del Tao, cuando vuelvas al insondable valle con la Madre, que nunca un primer apellido tuvo tanto sentido y significado, amado Iñaki). Ahora también se añade en mis estudios personales el Wen zi.

   Pero, sumido en otros vericuetos, dejé apartado el WEN ZI. <Maestro Wen> para dedicarme a vivir el complicado tránsito final de 2025, tras una provechosa lectura de la 'PARTE I. INTRODUCCIÓN: CONCEPTOS FUNDAMENTALES DEL IDEARIO TAOÍSTA (páginas 19 a 71). Entonces llegó la desocultación el martes, 16 de diciembre de 2025. 9 días antes vivimos mi mujer y yo una imprescindible reestructuración económica muy necesaria y me abrí una cuenta de ahorros aparte, para guardar el dinero destinado a libros. Durante los días transcurridos tras esa decisión crucial, empezó a rondar el concepto griego "ataraxia" para definir la etapa que estaba dando inequívocamente comienzo. Y a partir de entonces despegó el proyecto "WUWEI WUXING: ATARAXIA" en el que me encuentro envuelto desde entonces.

   De momento llevo a cabo un estudio exegético del LIBRO A de la copia de Guodian del LAO ZI, aunque todavía estoy escrutando a fondo el capítulo A1, intentando pasar al capítulo A2, pero no puedo, porque todo lo que creo haber descubierto en el contenido de A1 me está llevando a trabajar con ello para implementarlo en mi vida diaria y podría pasarme todo el resto de esa vida desarrollando el fascinante primer capítulo de la copia más antigua (y a mi parecer, tal vez, muy cercana al original, con pocas distorsiones y/o alteraciones). El estudio al que me refiero es sobre LOS LIBROS DEL TAO. TAO TE CHING (Editorial Trotta, Madrid, 2006) de Lao tse, con edición y traducción del chino a cargo del insustituible Iñaki.

10 comentarios:

  1. Guau Bro gracias por aportarnos ésta parte de ti, que no puede ser más genial y maravillosa, Ataraxia, me gusta como suena y me gusta lo que significa, deseando dejarme sorprender por lo que por aquí decida manifestarse.
    Por cierto que locura de lamparita guapa y molona con el demogorgon que parece estar vivo y todo, su puta madre y encima acabo de ver el final de la serie ochentera a lo goonies

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    1. Llegó como tú ya sabes que llegan las cosas interesantes a nuestra vida: de repente, el concepto. De repente, la idea. Vamos a ver qué significa, qué requiere de mí y qué me hace vivir. Podría ser una realidad interesante. Podría ser un espejismo. Podría ser una fantasía ilusoria que no llegue a ningún sitio. Todavía no tengo ni idea, pero he decidido compartirlo con la comunidad, tampoco sé muy bien por qué. Empieza potente 2026. Otra vez la aventura, lo imprevisible, el condimento que salpimenta la vida cotidiana. ¿Viste el demogorgon? ¿A que es una pasada? Lo secuestré en un metamákgico viaje astral al núcleo de la cultura popular actual, dentro de un archivo akhásico que se llamaba 'Cosas Extrañas'. Qué va, Bro. Lo compré en una tienda de videojuegos. Fue verlo y me enamoré directamente y me poseyó y como es la lámpara más original que he tenido, la enchufo cada vez que escribo y me inspira.

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  2. Esto es vida, me ha gustado todo, lo que ha expresado, las fotos. La lámpara... el Tao llama mi atención enormemente. Gracias por enseñarnos una palabra nueva: ataraxia. Es usted el capitán de este barco.

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    1. Me alegra mucho que le haya gustado todo. De la cantidad tan amplia de inventos humanos, destacaría con diferencia la idea de Tao, sin duda. Creo que si profundiza en ella le va a fascinar, sorprender y regocijar la filosofía taoísta. A mi juicio no hay comparación con ninguna otra idea. Pero solo se trata de mi opinión subjetiva. No obstante, los antiguos griegos tampoco se quedaron cortos con la ataraxia. Muchas gracias por todo, contramaestre.

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  3. Menda: ¡Yupiiii, he conseguido dinero!
    RarezaLiteraria: Ejem, ejem...

    Jejejejejeeee, en fin, magnífico descubrimiento (ya sabes de mi relación con la filosofía y religión taoistas) y muy chula la lámpara... no puedo evitar acordarme de un montaje donde aparecía este monstruo con la cara del Emérito y la leyenda "Demoborbón".

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  4. Si el 2026 empieza compartiendo con nosotros retazos de tu actual etapa vital
    "WUWEI WUXING: ATARAXIA" empieza de maravilla, deseando leerte. Me declaró fan del concepto ATARAXIA. Tengo que decirte que la lámpara del demagorgon es una pasada y encima nos ha salido lectófilo 🤣😂

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    1. Vamos a ver cómo se tercia el asunto y en qué queda. De momento tengo ya 8 capítulos, gestionados en forma de dietario, que publicaré por partes cada 5 días, con mayor o menor extensión. Está todo escrito a mano, así que pasarlo a limpio por aquí lleva su trabajo. Espero que el resultado, al menos, os guste u os sirva para algo, aunque sea entreteneros un rato. Me encanta que te declares fan del concepto ataraxia. Creo que en los agitados tiempos turbulentos que corren es el momento propicio tanto para la ataraxia como para el Tao. Sí, el demogorgon nos ha salido lectófilo. Ha leído ya el dietario y se ha puesto al rojo vivo 😂.

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  5. Para mi sorpresa esta entrada me ha mandado un mensaje directo ^La idea de Tao remite en última instancia a la idea de fluidez con la vida, poniéndonos a favor de los acontecimientos y no en contra, sin proyectar ni esperar nada, actuando espontáneamente y dejando que todo sea como es e intentando interferir lo mínimo posible con el flujo de los acontecimientos, sin ir a favor de nadie pero tampoco en contra^ conozco el Tao pero hace años que lo abandone, 2026 es un buen momento para retomarlo. Buenas referencias, las anoto.

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    1. Pues no sabes la alegría que me das, pues te has convertido en un pilar fundamental para mí con tus aportaciones y puntos de vista. En cierta parte me parecía intuir, por la forma de comentar que tienes, que el Tao no te sería desconocido o si lo era (por suerte no es así) te conectaría de inmediato. Bueno, espero que te sirva para algo mi interpretación subjetiva, llegue hasta donde llegue.

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