Martes
16 dic. 2025
13:30
El asunto se preparó el miércoles, 10 de septiembre de 2025. Ese día nos fuimos mi mujer y servidor a Alicante en el tren Avant, como siempre hacemos ahora. La idea era comprar unos libros juntos. Pero esos dos libros, ambos vistos en la librería Códex de Orihuela el viernes anterior, resultaron no ser los agraciados para venirse conmigo. He aquí uno de los grandes acontecimientos cotidianos que absolutamente siempre vibran en consonancia con el Tao: cuando tengo algo visto con anterioridad y voy convencido a comprarlo, aparecen otras cosas que impiden esa compra, desviándola hacia lo novedoso e inesperado. En este caso el asunto se desvió hacia lo que nunca hubiera imaginado: una nueva traducción de un texto taoísta que desconocía, a cargo del único sinólogo y exégeta taoísta que me gusta y convence: Iñaki Preciado Idoeta. Ya en la Casa del Libro de Alicante y mientras miraba las novedades editoriales sin encontrar los dos libros que en principio buscaba, fui a preguntar. Y mientras la librera me atendía buscando la información en el ordenador lo vi. Estaba amontonado en un carrito aparte, junto con otros muchos libros de temas distintos: WEN ZI. Publicado por Kairós, era una primera edición que salió a la venta en mayo de 2025. El encuentro inesperado y fortuito con <Maestro Wen> lo cambió todo. El libro era una traducción del chino, introducción y notas de Iñaki Preciado Idoeta. Por descontado que desconocía el WEN ZI y fue una agradable, grata y evocadora sorpresa que auguraba lo previsible: nos encontramos en la recta final del año y despunta por el horizonte la anual vuelta del Tao a mi vida. Intenté ponerme con la lectura de inmediato pero no hubo suerte. Al parecer no era el momento, aunque en los dos meses siguientes leí la primera parte (tiene tres), compuesta por la INTRODUCCIÓN: CONCEPTOS FUNDAMENTALES DEL IDEARIO TAOÍSTA. Sus libros de traducción suelen venir siempre precedidos por ese tipo de introducciones y es fundamental leerlas antes de entrar en materia. Cercano a la fecha actual volví a intentar la lectura de la SEGUNDA PARTE: EL TEXTO RESTAURADO DEL WEN ZI. Pero tampoco hubo suerte, no era el momento y por tanto fui incapaz de pasar del principio, apenas tres páginas. Pero todo cambió ayer por la noche, poco antes de terminar el lunes, 15 de diciembre de 2025. No sé muy bien cómo fue ni sucedió, pero rescaté mi ejemplar de LOS LIBROS DEL TAO. TAO TE CHING publicado por Trotta en la colección Pliegos de Oriente. Se trata de la primera reimpresión (2021) de la cuarta edición (2018) que se publicó originalmente en 2006. Nunca ha sucedido un acontecimiento igual en el mundo editorial dedicado al orientalismo y la espiritualidad, concretamente en la edición de textos taoístas, centrándonos en el libro axiomático de esa extraña y peculiar filosofía de vida (daojia) que también se convirtió en una religión (daojiao): aunque originalmente fue conocido como el Lao zi por el tiempo se impuso el título Tao Te ching divulgado y conocido así en Occidente desde las primeras traducciones al inglés y el alemán, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX (si mal no recuerdo) por los pioneros de la sinología o el estudio del idioma chino. En España solo tuvimos traducciones desde el inglés, el alemán o el francés hasta bien entrados en el siglo XX. Pero cuando finalizaba ese último siglo, llegó la primera traducción directa del chino por el pionero español de la sinología moderna, Iñaki Preciado Idoeta. Pero bueno, en realidad, aquella primera traducción, que data de 1979, era la versión tardía del Lao zi o Tao Te ching, equivalente a toda la amplia cantidad de traducciones, la mayoría volcadas al castellano partiendo de una traducción intermedia como dije, pero alguno que otro traducido directamente del chino. Aunque en 2006 se produjo el mayor hito en castellano: la traducción de las versiones más antiguas; la copia de Guodian y las dos copias de Mawangdui. De esta manera LOS LIBROS DEL TAO. TAO TE CHING se convirtió desde aquel momento en la versión más completa y definitiva para cualquier estudioso, practicante y exégeta taoísta hispanoparlante. Hasta el momento actual, casi dos décadas después, no hay otro acontecimiento editorial parecido en torno al estudio del taoísmo. Y ayer se produjo la conexión en mi cabeza, pero el comienzo del proyecto se demoró hasta hoy porque viví varios procesos y desfases psicológicos que me impidieron darle comienzo a una exégesis personal, en principio de la traducción del texto de la copia de Guodian, la más antigua y por tanto cercana al original que existe del llamado Lao zi.
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A pesar del último (ahora penúltimo) regreso del Tao a mi vida hace un año, con el monje taoísta chino Ren Farong (1936-2021), pronto me olvidé, como siempre me sucede, de lo esencial, el mensaje taoísta sin parangón: reducir los deseos como clave para llevar vidas tranquilas. Sí, evidentemente también es la base, esencia, perfume y cimientos del budismo. Siempre Oriente y sus filosofías de vida. Siempre Asia y sus religiones diferentes. Es inevitable rendirse ante las evidencias. Aunque Farong también afirmaba que lo importante es aprender a calmar la mente y si lo consigues, podrías vivir en cualquier parte, incluyendo una ciudad ruidosa. ¿Es esto cierto? Bueno, sigo con ello, investigando, probando, indagando, ensayando y errando. Especialmente errando. Solo así es posible aprender a mi parecer. Pero... ¿Calmar la mente? ¿Cómo diablos se hace eso, si es que se puede hacer? A mi juicio no es fácil pero cada vez estoy más convencido de que puede hacerse con resultados exitosos. Aunque su epicentro es una gran contradicción: el mayor logro, según mi apreciación, es obtener la calma mental, pero solo se puede obtener cuando no sea un logro de alguien. He aquí la clave: será el mayor logro obtenerla pero nunca se obtendrá buscando obtenerla, sino que vendrá por su propia cuenta cuando deba venir, si es que acaso viene. Solo puedo poner mi ejemplo cual evidencia: durante años, tres décadas van ya en realidad, he trabajado a fondo con la autoindagación para obtener el autoconocimiento. Sí, tres décadas pueden parecer mucho pero no es ni un suspiro en comparación con la cantidad de vidas que han sido dedicadas a lo mismo. Hoy creo casi convencido que solo es posible acceder a la respuesta final si nuestra decisión es llegar hasta el final, aceptando, asimilando y evidenciando el contenido de la verdad con sinceridad absoluta, aunque nuestro mayor enemigo en todo el recorrido no será otro que nosotros mismos y nuestra infinita capacidad para autoengañarnos. Solo si somos capaces de franquear esa barrera (lo cual solo es posible si renunciamos a todo el contenido de nosotros mismos) podremos llegar al final. Y creyendo haber llegado este mismo año, a través del cumplimiento de mi mayor fantasía o "Supremum Liberationis", la hipotética "Liberación Definitiva", ha quedado meridianamente claro que la autoindagación no lleva a nada, pues el autoconocimiento lleva a la nada o lo que es lo mismo: nada fuimos, nada somos y nada seremos. De una forma o de otra, creo sinceramente que taoístas y budistas ya lo saben desde hace siglos. No obstante sigue toda la parafernalia religiosa y filosófica para los que no lo saben, excepto a nivel intelectual, que a mi juicio somos la aplastante mayoría. Y también estoy totalmente convencido, en este caso, de que servidor es parte de los que no saben una mierda, aunque a veces creen que sí o tal vez sí, pues no he tropezado dos veces con la misma piedra en mi camino, sino incontables, tantas que, aunque ahora soy capaz de verla ahí e intuir la trayectoria que llevo directa hacia el tropiezo, tengo una absoluta ineptitud para frenar la velocidad de crucero que me lleva directo hacia ese tropiezo, la caída de bruces contra la realidad aplastante y la ruptura de todos mis dientes de mentira, pues los únicos verdaderos ya se rompieron tiempo ha con la primera caída. Pero como todos (o la mayoría) me recompongo, ahorro unos miles de euros, vuelvo al dentista y salgo con toda la boca llena de piños protésicos más falsos que Judas pero con apariencia de ser infinitas veces más funcionales y sobre todo estéticos que los originales de hueso. Sí, he aquí la gran característica humana: que todo lo falso e impostado, las mentiras, parezca más auténtico y genuino que la única verdad. Y hasta el momento la única verdad es que tantas veces como he ido a pasar la prueba de la piedra, he caído de bruces tras tropezar, siendo mayor el tropiezo y la ostia proporcionalmente a la belleza, sofisticación, calidad y precio de los nuevos dientes. Hoy veo lo que sucedió hace un año con Ren Farong y la rinitis vasomotora. Durante un breve periodo de tiempo pareció que esta vez sí, el faro iluminador farongiano seguiría encendido indefinidamente y todo lo que me hizo vivir la rinitis al límite de los procesos psicológicos ansiógenos temerosos (solo la sensación e impresión de ser un yo, ego en latín, con su contenido, la identidad personal, experimenta angustia, ansiedad, depresión, temor, ira, rabia, odio... pero también felicidad e infelicidad y por descontado... amor... ese amor con infinidad de interpretaciones polisémicas y que tanto cacarean todas las religiones y sus gurús, mesías, profetas y sacerdotes, sin saber nunca lo que están diciendo) sería un cambio duradero, la ilusión, la esperanza a la que acogerse, la fantasía especulativa de ser humano y vivir esta experiencia atrapada en lo limitado y delimitado de la forma, la apariencia, la vuelta de tuerca, la repetición, el ciclo estacional, la rueda del hámster. Nacer, crecer, reproducirse, morir.
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Terminó 2024 y a pesar de la enseñanza nada desconocida para servidor (y que Ren Farong solo recordó) ya estaba en el dentista con una perfecta dentadura postiza de pega, aunque con una apariencia impecable y más verdadera que la única verdadera en origen. Bueno, no tardé ni un mes en caer. El miércoles, 11 de diciembre de 2024 volvió a girar la rueda del hámster [...]. Sí, el chute dopaminérgico de olvido que noqueó a Ren Farong de un crochet nada más empezar el primer asalto, como hizo Mike Tyson con Michael Spinks en el 88. Pero la cosa no se detuvo ahí, siguiendo el domingo, 22 de diciembre de 2024 e intensificada el mismo jueves, 1 de enero de 2025. [...] por tanto, la madurez emocional debía esperar sentada o acostada, manteniendo una paciencia infinita para reducir el deseo en alguna ocasión (siempre pendiente) y entrar en la calma mental que hiciera la vida, como mínimo, soportable. Pero la inmediatez del pan para hoy y hambre para mañana lo impedía. [...] La vida en sociedad civilizada trata de una constante transacción mercantil diaria donde, sí o sí, necesitas dinero, es decir, un especulativo valor de cambio totalmente ilusorio e imaginario, pero que condiciona la vida a estar encadenado a la venta del tiempo vital a cambio de mucho o poco dinero, dependiendo de tu capacidad para inventar, aportar e innovar, pero sobre todo para estimular los deseos a tus congéneres, potenciándolos al máximo. Si por algún motivo eso no te convence ni va contigo, entonces no te queda más remedio que trabajar y ganar un sueldo bajo con el cual deberás hacer malabares económicos y no pocas veces prestidigitación bancaria para salir adelante.
Supongo que es difícil no tropezarse cuando uno mismo es la piedra y uno mismo es el espejismo que desaparece cada vez que uno se acerca y así nunca llega.
ResponderEliminarMe ha encantado la parábola de los piños Bro, a mejores piños más bestia es la ostia que los destroza.
Como siempre insert coin si quieres seguir o game over y vuelta a empezar.
Ataraxia como camino me parece la clave
Gracias por enseñarnos ésta parte tan importante de ti donde nos podemos ver reflejados, deseando leer el siguiente capítulo, como siempre todo lo que dices resulta interesantísimo y atrapante
Muy buena, Bro. Sí que parece que nosotros seamos la piedra y el espejismo, sí, al menos según mi experiencia. Me gusta mucho eso del "espejismo que desaparece cada vez que uno se acerca y así nunca llega". Es la sensación que tengo, ya te digo. Lo de la metáfora "piñológica" no sé ni cómo surgió. De repente empecé a escribirlo y me dejé llevar por la metáfora odontológica, con todo mi respeto por los dentistas, pues... ¿Qué sería de nosotros sin la odontología? Creo sinceramente que es una de las ramas de la medicina que más ha mejorado nuestra calidad objetiva y subjetiva de vida. Respecto a tu metáfora con los videojuegos, joder, total, es que nosotros somos de la generación "arcade" que se pasó la infancia, adolescencia y parte de la juventud gastándose ingentes cantidades de perras en los recreativos. Todavía recuerdo el subidón cuando me pasé el 'Golden Axe' con mi hermano, mano a mano, gastándonos 500 pesetas cada uno. Y oye, que en aquellos tiempos 500 pelas era mucha pasta, nada que ver con los míseros y devaluados 3 euros de hoy. Sí, a mi juicio la ataraxia está demostrando ser la clave, más todavía en estos tiempos. El próximo capítulo, dentro de 5 días, que si no la comunidad se me "apalanca". Para mañana tengo algo breve, desenfadado y algo más divertido (o, bueno, eso espero). Gracias por tu valoración.
Eliminar😂ya ves totalmente, me ha venido el recuerdo de ti en los recreativos aquellos en la calle Oliver, metiendo ganchos en el street fighter con el boxeador y varias personas mirando como si estuviesen viendo un gamer en Youtube
ResponderEliminarBalrog 👊 😂.
EliminarSí, sí y sí! Vaya pasada, no me lo esperaba así, me encanta, sube más. Gracias por compartir estos pedacito de ti, es un placer leerte tío.
ResponderEliminarVaya, yo no me esperaba esta recepción. Gracias, de verdad. Cuando hago algo nuevo siempre queda la reticencia y la duda en el trasfondo de qué estoy haciendo. Me alegra que te haya gustado. Seguiré adelante con ello.
EliminarPersonal y directo. Decidiste escribir con el lenguaje de la verdad. Esperando leer más. Acertadas reflexiones bajo mi humilde opinión.
ResponderEliminarMuchísimas gracias por este comentario. De momento tengo algo más de material, aunque ya estoy liado con otras cosas. He programado varios capítulos que se publicarán a lo largo de enero y tal vez febrero. Haré hueco para seguir subiendo material.
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