Nos alojábamos en Les. Penúltimo pueblo antes de entrar en Francia por el Valle de Aran.
¿Les?
¿Vaya nombre no?
Parece que esté a medias.
Si preguntas hay varias historias, unos te dicen que efectivamente Les es solo un artículo “Las” y que posiblemente sucediera con su nombre el fenómeno de la elipsis, omitieron tantas veces durante tanto tiempo el nombre completo que pasó al olvido absoluto y ya nadie recuerda si era Les Termes, Les aigües, Les cases o vete tú a saber. El tiempo se llevó en secreto el nombre completo del lugar y ahora solo queda Les. Me parece una genialidad como nombre de un pueblo.
Y la segunda posibilidad que cuentan las leyendas, que venga del Vasco “Lez” que significa Lugar. Y que en ese caso también haya sucedido una elipsis, que en algún momento se llamara, yo que sé, Lugar secreto o Lugar entre montañas, lo que fuere y al final el tiempo también robara el nombre completo y quedara como Lugar y ya está. también me parece brutal esa forma. El lugar de las, simplemente genial.
Nada más llegar me enamoré del Valle de Aran. Y decidí que quería vivir allí, en aquel entorno de cuento, donde el agua fluye y la naturaleza respira, pero la emoción se fue esfumando y todo a acabó en un bueno pa unos días está bien.
Pero bueno iba yo a contar algo ¿no?
El tema es que nos alojábamos allí
En una casita de color verde al lado del río Garona al lado de un restaurante muy molón que regentaba Kevin un cubano o dominicano o yo que se muy simpático que nos contó que en los 27 años que llevaba viviendo allí era la primera vez que sufrían unas temperaturas tan altas durante tanto tiempo.
Llegamos el 12 de Julio a las 18:30h aprox. y el termómetro marcaba 36 grados.
Los siguientes días los dedicamos a conocer el Valle, salíamos temprano y buscábamos alguna ruta interesante donde hubiera agua para refrescarnos, decir que íbamos con Rocky nuestro chucho mestizo, que le encanta descubrir nuevos lugares y bañarse en los rios, luego comíamos según las recomendaciones de la casera y volvíamos a la casa verde a pegarnos una buena siestorra de dos horas. Cuando el sol daba tregua paseábamos por el pueblo sito y el vecino o visitábamos el super para comprar los ingredientes de la cena que elaboraríamos esa noche.
Hay una sola carretera que recorre el Valle, es una carretera muy buena, el resto son pistas forestales asfaltadas la mayoría muy estrechas y sin arcenes ni quitamiedos y con muchas curvas cerradas. Así que visitar pueblos perdidos, abandonados, o rutas molonas suponía sufrir esas pistas de montaña durante kilómetros en los que cruzarse con un coche era una odisea sobre todo si te tocaba en el lado del barranco. Por suerte nuestras salidas tempranas ayudaban a prácticamente no encontrarte con nadie. Hasta el día que sucedió lo que venía a contar como anécdota del viaje.
PROGRAMANDO LA EXCURSION
A Ana le encanta visitar el punto de información de cada lugar al que vamos, así que yo me quedé con Rocky fuera viendo por la cristalera como la pateadora de hombres le pasaba el mapa y la información. Durante la siesta el mapa se abrió y aparecieron los puntos de interés y uno de ellos era la bassa d’oles. Un lago ubicado a 1600 metros de altitud. Una ruta fácil de apenas dos kilómetros que bordeaba un precioso lago a los pies de un gran pico montañoso y rodeado por uno de los bosques más bonitos del Valle. Guay no? Pues si, mola, habrá que ir.
Por la tarde habíamos ido caminando al super de las afueras por el camino de las Termas, habíamos encontrado una fuente con un cartel que avisaba de agua sulfurada, la usé para lavarme la cara y pegué un pequeño sorbo de ese agua caliente con olor a huevo podrido, luego nos fuimos al pueblo vecino a dar una vueltecita antes de que cerrasen todo, pues en los pueblos aquellos la gente desaparece bastante antes del atardecer y los comercios cierran.
Ana ha entrado en una tiendita.
Estoy sentado en un banco, en el paseo de la calle principal, esperando a Ana. Con una mano sujeto a Rocky y con la otra sostengo el móvil sonriendo mientras me entretengo con videos de los pastores evangélicos dominicanos más famosos de la red internáutica.
Malco y el Líder, hacen un tándem perfecto, a la altura de los grandes Faemino y Cansado, con la diferencia de que Malco y el Líder no son humoristas, sino evangelizadores. Pero son muy graciosos, tienen algo que engancha. El líder siempre con la palabra y su carisma potente, Malco su fiel ciervo secundando la palabra. El Lider es bravo, agresivo y directo, Malco hace los coros e intenta no equivocarse demasiado aunque no lo consiga y también intenta no partirse la caja porque el Líder a veces es muy gracioso cuando le da un viento y es poseído. En ese momento el Líder está hablando profundo y con gravedad y cuando lo hace así, gesticula mucho, se pone violento y a veces suelta joyas por su boca y Malco intenta disimular pero no puede, está apunto de estallar de la risa mientras el Líder le amenaza diciéndole que guarde esos dientes, pero ya es tarde, Malco no puede y el Líder golpea la mesa con su gran mano abierta y del susto Malco se desternilla. Y es ahí que Ana me llama desde la tienda y la encargada me dice que puedo pasar con el perrito.
Están hablando de la ruta de mañana.
-ay es preciosa, y muy sencillita- decía la dependienta mayor
- si, si, nosotros estuvimos el otro dia- decía la dependienta joven-
-pero id con cuidado, eh, que ahora con este calor es época de víboras-
-¿Víboras?-
- ah si, su veneno podría matar al perrito- dice la joven.
-pero…-
-yo no es por asustaros, el año pasado tuvieron que atender a un excursionista, pero vosotros no os preocupéis, si nos saliís del camino no pasa nada, no suelen frecuentar los caminos- remata la mayor.
Y de nuevo habla la joven:
-Ah, pero yo me preocuparía más por las garrapatas, hay un montón, no dejéis suelto al perrito.-
- Ay, si es verdad, antes de subir al coche comprobad que no lleváis ninguna ni vosotros ni el perro.-
Ana y yo nos miramos y las miramos.
La conversación sigue, pero la fiesta ya se jodió. Salimos de allí después de despedirnos.
¿Qué hacemos?
Pues no, se tampoco será para tanto no? Si no no iría nadie
Ya
Bueno pues no soltamos a éste y ya está, vamos, damos una vuelta y nos volvemos.
LA BASSA D’OLES
La excursión ya se había jodido antes de empezar, esa conversación con las dependientas nos había puesto en alerta y ya daba igual si nos encontrábamos con la fauna o no, la sensación de peligro ya se había acoplado.
Ocho kilómetros de ascenso por una de esas carreteras de mierda.
Arriba ya han llegado algunos excursionistas, hay caballos salvajes, el paisaje es hermoso. Pero yo no paro de buscar los rincones donde la IA me había dicho que suele ponerse la víbora àspid, autóctona del pirineo en zonas de alta montaña, su veneno te puede llegar a joder bien. Pero no sé porqué, no sé si sería por el agua sulfurada, o por el calor o porque íbamos con Rocky que es un detector de movimiento, no sé pero la cuestión es que nos la suda todo, el miedo no nos frena y poseídos por algún espíritu a lo Kevin Hart nos metemos por el bosque, no está muy bien señalizada la ruta, solo un par de flechas clavadas en los troncos y un poco ambiguas, y acabamos perdiéndonos, bosque a través, fuera del camino. Y ya llega un momento que la alerta dice ey, ya, lo primero que haces nada más llegar es salirte del camino? En serio? No, déjate, vamos a dar la vuelta y hacemos la ruta sencilla, bordeando el lago, mientras Rocky alucina con los caballos. Un lugar muy bonito la verdad pero la dependienta me lo había pintado como un escenario del señor de los anillos y eso más bien parecía una maqueta. Al final comprobamos que no llevamos garrapatas, ni serpientes y subimos al coche, aire acondicionado, música de una radio extraña del lugar que pone las mismas ocho canciones folclóricas instrumentales en bucle.
Toca bajar esa maldita carretera.
Es la última
no iban a haber más
ya las habíamos hecho todas
Sería el penúltimo día
Y nada más empezar la bajada
Nos cruzamos con un coche
Me cago en la puta
La madre que lo parió
Miralo
Que se frena el cabrón para que sea yo el que maniobre
Su puta madre
Ya pasó
Y no ha pasado nada
Pero al cabo de un rato
aparece otro coche
Cagon dios
Su verga chingada
Hostias de canto
Y de nuevo los mil demonios
Al tercero decido empezar a contarlos
Venga que ya van cinco
Hoy se ve que daban caramelos
Y dale
Y otro
Vamos por el ocho
Cuando
En la siguiente curva cerrada
Un furgón antiguo cruzado en la carretera
Piso el freno suavemente
Hay un chaval de 10 años haciendo señales,
y el que debe ser su padre
También gesticula y habla mientras se acerca y yo voy frenando hasta parar a su altura
No lo he contado
Pero al mismo tiempo que sucede eso
Me cosco
De que delante hay una furgoneta
Apunto de caer
Por el barranco
Y dentro hay un hombre
Aparto el coche
Tenéis cuerdas?
Cómo no sea la correa del perro
Que ha pasado?
Se ve que haciendo marcha atrás se le ha ido de más
Y ha frenado en seco
Y tiene el pie pisando a fondo
La rueda delantera derecha está en el aire
Miro al interior de la furgoneta
Un hombre de unos sesenta
Con barba y bigotes afilados
Con gomina
Y lleva dos gafas de vista puestas
Unas pequeñitas debajo y unas más grandes encima
Está blanco
No habla
No dice nada
No contesta
No se mueve
Debe estar en shock
Si la furgo sigue ese camino
Vamos a dejar de verle
Y lo último que se oirá será el sonido del auto dando vueltas
Haciéndose añicos
Despeñadero abajo
Pasa un coche
Se hace el loco
El padre le increpa
De repente por la ventanilla de la furgoneta
El nota de dentro
No me preguntes cómo
Ha encontrado unas cuerdas de escalada y las ha lanzado por la ventanilla
Las enganchamos por el eje de las ruedas
El padre se sube a la furgona
Mete primera
Las cuerdas se rompen como si fueran de mantequilla
El hombre de las dobles gafas no se ha atrevido a soltar el freno
Si lo suelta se despeña
El padre se me acerca
Y flojito me dice
Yo no lo veo claro
Y yo le digo
Yo tampoco
Nadie llama al 112
Nadie llama a una grúa
Llega un joven
Dice que tiene unas cuerdas
Y un mosquetón
Todos estamos sudando
Pero nadie se percata
Aparece un todoterreno
Son los de mantenimiento de carreteras
Son tres
Uno se dedica a soltarle un sermón al del coche
El otro mira la escena
Con los brazos en jarra
El tercero trastea el todoterreno
¿Cuanto pesa una furgoneta?
Unos 1200 no?
El tercero saca unas cuerdas buenas
Finas
Elegantes
Sucias
Dice esto aguanta 3000
El padre hace un nudo bueno
Fino
Elegante
Alguien dice
Vosotros subid al capó
Para que la rueda delantera baje
El del todoterreno maniobra
Alguien grita, ¡solo tensa!,
¡todavía no!
¡Un poco más!
¡Ahí ahí!
La cuerda está super tensa
Ya va
Un ciclista que ha aparecido advierte
Los del capó, cuidado
Si la cuerda se rompe os da un latigazo
Me cubro con el de delante
El de delante no tiene con quien cubrirse
Se echa las manos a la cabeza
El perro revolotea
El viento en las hojas suena raro
Tengo una premonición
Pero es tarde
Una víbora àspid va a morder al perro el perro va a saltar a la furgona
El conductor va a levantar el pie del freno
La cuerda
Las garrapatas
Las ruedas
El despeñadero
No debería haber visto la última de Destino Final
El todoterreno arranca
El conductor suelta el freno
La furgoneta sale de la zona de peligro
Hemos ganado
El conductor sale
Hay vítores
Risas
Palmadas
Choques de mano
Nos abrazamos
Nos juntamos en círculo y rezamos juntos
Bueno igual me he pasado
No rezamos
Pero estamos contentos
Aliviados
El hombre ya podria hablar
Pero no puede
Solo sonríe
Una sonrisa de las que puedes hacer cuando llevas mierda en los calzoncillos
Tardará en salir del shock
Nos vamos
A comer
No sé qué está más bueno
Si las tellinas o los calamares
Creo que los nachos
Se lo han currado
Solo espero que la muerte no decida vengarse de los que le arrebataron un suscriptor.









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