lunes, 3 de agosto de 2026

CUANDO LA MUERTE NO VA A POR TI PERO TU PASABAS POR AHI

Nos alojábamos en Les. Penúltimo pueblo antes de entrar en Francia por el Valle de Aran.

¿Les? 

¿Vaya nombre no?

Parece que esté a medias.

Si preguntas hay varias historias, unos te dicen que efectivamente Les es solo un artículo “Las” y que posiblemente sucediera con su nombre el fenómeno de la elipsis, omitieron tantas veces durante tanto tiempo el nombre completo que pasó al olvido absoluto y ya nadie recuerda si era Les Termes, Les aigües, Les cases o vete tú a saber. El tiempo se llevó en secreto el nombre completo del lugar y ahora solo queda Les. Me parece una genialidad como nombre de un pueblo.

Y la segunda posibilidad que cuentan las leyendas, que venga del Vasco “Lez” que significa Lugar. Y que en ese caso también haya sucedido una elipsis, que en algún momento se llamara, yo que sé, Lugar secreto o Lugar entre montañas, lo que fuere y al final el tiempo también robara el nombre completo y quedara como Lugar y ya está. también me parece brutal esa forma. El lugar de las, simplemente genial.








Nada más llegar me enamoré del Valle de Aran. Y decidí que quería vivir allí, en aquel entorno de cuento, donde el agua fluye y la naturaleza respira, pero la emoción se fue esfumando y todo a acabó en un bueno pa unos días está bien.

Pero bueno iba yo a contar algo ¿no?

El tema es que nos alojábamos allí 

En una casita de color verde al lado del río Garona al lado de un restaurante muy molón que regentaba Kevin un cubano o dominicano o yo que se muy simpático que nos contó que en los 27 años que llevaba viviendo allí era la primera vez que sufrían unas temperaturas tan altas durante tanto tiempo.

Llegamos el 12 de Julio a las 18:30h aprox. y el termómetro marcaba 36 grados.

Los siguientes días los dedicamos a conocer el Valle, salíamos temprano y buscábamos alguna ruta interesante donde hubiera agua para refrescarnos, decir que íbamos con Rocky nuestro chucho mestizo, que le encanta descubrir nuevos lugares y bañarse en los rios, luego comíamos según las recomendaciones de la casera y volvíamos a la casa verde a pegarnos una buena siestorra de dos horas. Cuando el sol daba tregua paseábamos por el pueblo sito y el vecino o visitábamos el super para comprar los ingredientes de la cena que elaboraríamos esa noche.

Hay una sola carretera que recorre el Valle, es una carretera muy buena, el resto son pistas forestales asfaltadas la mayoría muy estrechas y sin arcenes ni quitamiedos y con muchas curvas cerradas. Así que visitar pueblos perdidos, abandonados, o rutas molonas suponía sufrir esas pistas de montaña durante kilómetros en los que cruzarse con un coche era una odisea sobre todo si te tocaba en el lado del barranco. Por suerte nuestras salidas tempranas ayudaban a prácticamente no encontrarte con nadie. Hasta el día que sucedió lo que venía a contar como anécdota del viaje.


PROGRAMANDO LA EXCURSION 


A Ana le encanta visitar el punto de información de cada lugar al que vamos, así que yo me quedé con Rocky fuera viendo por la cristalera como la pateadora de hombres le pasaba el mapa y la información. Durante la siesta el mapa se abrió y aparecieron los puntos de interés y uno de ellos era la bassa d’oles. Un lago ubicado a 1600 metros de altitud. Una ruta fácil de apenas dos kilómetros que bordeaba un precioso lago a los pies de un gran pico montañoso y rodeado por uno de los bosques más bonitos del Valle. Guay no? Pues si, mola, habrá que ir.

Por la tarde habíamos ido caminando al super de las afueras por el camino de las Termas, habíamos encontrado una fuente con un cartel que avisaba de agua sulfurada, la usé para lavarme la cara y pegué un pequeño sorbo de ese agua caliente con olor a huevo podrido, luego nos fuimos al pueblo vecino a dar una vueltecita antes de que cerrasen todo, pues en los pueblos aquellos la gente desaparece bastante antes del atardecer y los comercios cierran.


Ana ha entrado en una tiendita.

Estoy sentado en un banco, en el paseo de la calle principal, esperando a Ana. Con una mano sujeto a Rocky y con la otra sostengo el móvil sonriendo mientras me entretengo con videos de los pastores evangélicos dominicanos más famosos de la red internáutica.

Malco y el Líder, hacen un tándem perfecto, a la altura de los grandes Faemino y Cansado, con la diferencia de que Malco y el Líder no son humoristas, sino evangelizadores. Pero son muy graciosos, tienen algo que engancha. El líder siempre con la palabra y su carisma potente, Malco su fiel ciervo secundando la palabra. El Lider es bravo, agresivo y directo, Malco hace los coros e intenta no equivocarse demasiado aunque no lo consiga y también intenta no partirse la caja porque el Líder a veces es muy gracioso cuando le da un viento y es poseído. En ese momento el Líder está hablando profundo y con gravedad y cuando lo hace así, gesticula mucho, se pone violento y a veces suelta joyas por su boca y Malco intenta disimular pero no puede, está apunto de estallar de la risa mientras el Líder le amenaza diciéndole que guarde esos dientes, pero ya es tarde, Malco no puede y el Líder golpea la mesa con su gran mano abierta y del susto Malco se desternilla. Y es ahí que Ana me llama desde la tienda y la encargada me dice que puedo pasar con el perrito. 

Están hablando de la ruta de mañana.

-ay es preciosa, y muy sencillita- decía la dependienta mayor

- si, si, nosotros estuvimos el otro dia- decía la dependienta joven-

-pero id con cuidado, eh, que ahora con este calor es época de víboras-

-¿Víboras?-

- ah si, su veneno podría matar al perrito- dice la joven.

-pero…-

-yo no es por asustaros, el año pasado tuvieron que atender a un excursionista, pero vosotros no os preocupéis, si nos saliís del camino no pasa nada, no suelen frecuentar los caminos- remata la mayor. 

Y de nuevo habla la joven:

-Ah, pero yo me preocuparía más por las garrapatas, hay un montón, no dejéis suelto al perrito.-

- Ay, si es verdad, antes de subir al coche comprobad que no lleváis ninguna ni vosotros ni el perro.-

Ana y yo nos miramos y las miramos.

La conversación sigue, pero la fiesta ya se jodió. Salimos de allí después de despedirnos.

¿Qué hacemos?

Pues no, se tampoco será para tanto no? Si no no iría nadie

Ya

Bueno pues no soltamos a éste y ya está, vamos, damos una vuelta y nos volvemos.









LA BASSA D’OLES


La excursión ya se había jodido antes de empezar, esa conversación con las dependientas nos había puesto en alerta y ya daba igual si nos encontrábamos con la fauna o no, la sensación de peligro ya se había acoplado. 

Ocho kilómetros de ascenso por una de esas carreteras de mierda.

Arriba ya han llegado algunos excursionistas, hay caballos salvajes, el paisaje es hermoso. Pero yo no paro de buscar los rincones donde la IA me había dicho que suele ponerse la víbora àspid, autóctona del pirineo en zonas de alta montaña, su veneno te puede llegar a joder bien. Pero no sé porqué, no sé si sería por el agua sulfurada, o por el calor o porque íbamos con Rocky que es un detector de movimiento, no sé pero la cuestión es que nos la suda todo, el miedo no nos frena y poseídos por algún espíritu a lo Kevin Hart nos metemos por el bosque, no está muy bien señalizada la ruta, solo un par de  flechas clavadas en los troncos y un poco ambiguas, y acabamos perdiéndonos, bosque a través, fuera del camino. Y ya llega un momento que la alerta dice ey, ya, lo primero que haces nada más llegar es salirte del camino? En serio? No, déjate, vamos a dar la vuelta y hacemos la ruta sencilla, bordeando el lago, mientras Rocky alucina con los caballos. Un lugar muy bonito la verdad pero la dependienta me lo había pintado como un escenario del señor de los anillos y eso más bien parecía una maqueta. Al final comprobamos que no llevamos garrapatas, ni serpientes y subimos al coche, aire acondicionado, música de una radio extraña del lugar que pone las mismas ocho canciones folclóricas instrumentales en bucle. 


Toca bajar esa maldita carretera. 

Es la última 

no iban a haber más 

ya las habíamos hecho todas

Sería el penúltimo día 

Y nada más empezar la bajada

Nos cruzamos con un coche

Me cago en la puta 

La madre que lo parió 

Miralo

Que se frena el cabrón para que sea yo el que maniobre

Su puta madre

Ya pasó 

Y no ha pasado nada

Pero al cabo de un rato

aparece otro coche

Cagon dios

Su verga chingada

Hostias de canto

Y de nuevo los mil demonios

Al tercero decido empezar a contarlos

Venga que ya van cinco

Hoy se ve que daban caramelos

Y dale

Y otro 

Vamos por el ocho

Cuando 

En la siguiente curva cerrada

Un furgón antiguo cruzado en la carretera

Piso el freno suavemente

Hay un chaval de 10 años haciendo señales,

y el que debe ser su padre

También gesticula y habla mientras se acerca y yo voy frenando hasta parar a su altura

No lo he contado

Pero al mismo tiempo que sucede eso

Me cosco

De que delante hay una furgoneta

Apunto de caer

Por el barranco

Y dentro hay un hombre

Aparto el coche

Tenéis cuerdas? 

Cómo no sea la correa del perro 

Que ha pasado?

Se ve que haciendo marcha atrás se le ha ido de más 

Y ha frenado en seco

Y tiene el pie pisando a fondo

La rueda delantera derecha está en el aire

Miro al interior de la furgoneta

Un hombre de unos sesenta

Con barba y bigotes afilados

Con gomina

Y lleva dos gafas de vista puestas 

Unas pequeñitas debajo y unas más grandes encima 

Está blanco

No habla

No dice nada

No contesta

No se mueve

Debe estar en shock

Si la furgo sigue ese camino

Vamos a dejar de verle

Y lo último que se oirá será el sonido del auto dando vueltas 

Haciéndose añicos 

Despeñadero abajo

Pasa un coche

Se hace el loco

El padre le increpa

De repente por la ventanilla de la furgoneta

El nota de dentro 

No me preguntes cómo

Ha encontrado unas cuerdas de escalada y las ha lanzado por la ventanilla 

Las enganchamos por el eje de las ruedas

El padre se sube a la furgona 

Mete primera 

Las cuerdas se rompen como si fueran de mantequilla

El hombre de las dobles gafas no se ha atrevido a soltar el freno 

Si lo suelta se despeña

El padre se me acerca

Y flojito me dice

Yo no lo veo claro

Y yo le digo

Yo tampoco

Nadie llama al 112

Nadie llama a una grúa 

Llega un joven 

Dice que tiene unas cuerdas

Y un mosquetón 

Todos estamos sudando 

Pero nadie se percata 

Aparece un todoterreno

Son los de mantenimiento de carreteras

Son tres

Uno se dedica a soltarle un sermón al del coche

El otro mira la escena

Con los brazos en jarra

El tercero trastea el todoterreno

¿Cuanto pesa una furgoneta?

Unos 1200 no?

El tercero saca unas cuerdas buenas

Finas

Elegantes

Sucias

Dice esto aguanta 3000

El padre hace un nudo bueno

Fino

Elegante

Alguien dice

Vosotros subid al capó

Para que la rueda delantera baje

El del todoterreno maniobra

Alguien grita, ¡solo tensa!, 

¡todavía no!

¡Un poco más!

¡Ahí ahí!

La cuerda está super tensa

Ya va

Un ciclista que ha aparecido advierte

Los del capó, cuidado 

Si la cuerda se rompe os da un latigazo

Me cubro con el de delante

El de delante no tiene con quien cubrirse 

Se echa las manos a la cabeza

El perro revolotea

El viento en las hojas suena raro 

Tengo una premonición 

Pero es tarde

Una víbora àspid va a morder al perro el perro va a saltar a la furgona

El conductor va a levantar el pie del freno

La cuerda 

Las garrapatas

Las ruedas

El despeñadero 

No debería haber visto la última de Destino Final

El todoterreno arranca

El conductor suelta el freno 

La furgoneta sale de la zona de peligro 

Hemos ganado

El conductor sale

Hay vítores 

Risas

Palmadas 

Choques de mano

Nos abrazamos

Nos juntamos en círculo y rezamos juntos

Bueno igual me he pasado 

No rezamos

Pero estamos contentos

Aliviados

El hombre ya podria hablar

Pero no puede 

Solo sonríe 

Una sonrisa de las que puedes hacer cuando llevas mierda en los calzoncillos 

Tardará en salir del shock

Nos vamos

A comer 

No sé qué está más bueno

Si las tellinas o los calamares 

Creo que los nachos

Se lo han currado


Solo espero que la muerte no decida vengarse de los que le arrebataron un suscriptor.



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